Xalapa Ver.- La permanencia y operación de bares y cantinas en Xalapa es incierta; no tener una fecha probable de reapertura debido a la pandemia por el virus SARS-CoV2 tiene a empresarios al borde de la quiebra.

Sergio Santos es integrante del consorcio Mamitas, dueños de las marcas: La Tequilera, Cervecería 40-20, Ken y Mamacitas Beer, así como de Taquerías Santos. El empresario cuenta que la cuarentena ha llevado al límite a todos los socios, y que ya no tienen “ahorros” para cubrir los gastos que generan los bares, aun estando cerrados. 

A Sergio le preocupa su situación económica. Él y sus socios podrían pedir algún crédito bancario para pagar la renta y los servicios de los siete bares que administran. Sin embargo, sabe que el giro de bares y cantinas será de los últimos en regresar a la normalidad al no ser considerado esencial. 

Los socios del Grupo Mamitas se han planteado cambiar el giro del bar a restaurante, pero tampoco hay certeza de que pronto puedan establecerse y pagar la nómina y gastos de operación. “Se limitó el aforo de comensales y la gente no sale a la calle a comer”, comparte. 

La tercera opción es declararse en quiebra. Ello, explica Sergio, dejaría sin fuente de ingresos a más de 80 familias de empleados que hoy están a la espera de poder recuperar su trabajo y el ingreso semanal.

El grupo tiene en total siete bares distribuidos en plazas comerciales y el centro de la ciudad, y uno más en Coatepec. La nómina semanal es de 15 mil pesos por cada uno; y en gastos de operación -renta, luz, agua, telefonía y cable- destinan al menos 70 mil pesos al mes, por negocio. 

Cerraron desde el mes de marzo, tal como lo ordenó la autoridad municipal, se vieron obligados a notificaron a sus empleados que, si bien mantendría su trabajo después de la cuarentena, no podrían pagar la nómina, pues al no tener ingresos por el cierre de los bares, sería difícil cumplir con su salario.  Los socios tenían una caja de ahorro con la que pagaron renta y servicios de marzo a la fecha, ya está en ceros.

“Desde el 22 de marzo nos pidieron las autoridades que cerráramos y hasta ahorita no tenemos fecha (para abrir). Teníamos 80 personas para laborar, pero generábamos derrama económica para quienes nos vendían insumos y alimentos”, platicó con E-Consulta Veracruz

Por el cierre temporal, sus arrendadores les hicieron un descuento en las rentas de los locales, pero el cierre de empresas de telefonía y sistema de cable ha hecho imposible cancelar sus servicios. “Disminuyeron los pagos, pero el negocio está parado”.

A los socios de Grupo Mamitas no les interesó solicitar los créditos que otorgó el gobierno federal y del Estado, pues los 25 mil y 10 mil pesos que ofrecieron como apoyo ante la emergencia sanitaria, no serviría para sufragar los gastos de un solo bar, y, además, dijo, se obligarían a pagar más impuestos, “es como una burla que ofrezcan eso”.

“Estamos al borde de la quiebra, no nos esperábamos esto, y pues yo creo que todos los sectores están igual de desesperados que nosotros. Este proyecto lo hicimos con mucho entusiasmo, los socios somos de los 20 años a los 40 máximo, creo que todos aportamos nuestro dinero y no nos gustaría cerrar”.

Está consiente que la reapertura de los negocios implica medidas sanitarias y reducir el número de mesas al interior de los bares; así como el uso de gel antibacterial y cubre bocas, pero aún no tiene claro cómo van a poder operar.

Durante la entrevista, Sergio observó la operación de los bares depende del regreso de los estudiantes de la Universidad Veracruzana (UV), y que se reactiven los eventos deportivos, pues son sus principales clientes son jóvenes que acuden a ver peleas de box, o partidos de fútbol.

El servicio a domicilio tampoco es negocio

El también copropietario de Taquería Santos dijo que la pandemia ha generado pérdidas en la venta de comida para negocios establecidos, pues la reducción en el número de empleos obligó a la gente a preparar alimentos en su casa y ofrecer, a través de redes sociales, opciones de comida.

Antes de la cuarentena, el número de personas que tenían servicio a domicilio era limitado en algunos establecimientos, ahora esa cifra se disparó, lo que implica mayor competencia para la taquería, que también reciente los estragos de las medidas sanitarias que se impusieron a consecuencia de la pandemia por coronavirus.