​Más de 100 organizaciones indígenas, populares, no gubernamentales, colectivos, académicos y artistas expresaron su repudio a la obra del Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec (CIIT), pues consideraron que no existen condiciones legales para iniciar el proyecto, toda vez que “se está violando el derecho a la libre determinación de los pueblos indígenas afectados que no fueron debidamente informados para tomar sus propias decisiones” y se destruirá la biodiversidad de la región con lo que llamaron un “megaproyecto de muerte”.

La consulta no cumplió con los estándares del derecho

En un extenso comunicado, denunciaron que la consulta realizada el 31 de Marzo del 2019 en Oteapan no cumplió con los estándares del derecho a la consulta estipulados en el convenio 169 de la Organización Internacional de Trabajo (OIT) y el artículo 2 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, que debe ser previa, informada, de buena fe y en el idioma de cada comunidad antes de iniciar todo el proceso de licitación.

Incluso, revelaron que, a la mayoría de las autoridades invitadas, les avisaron que, si no aprobaban el proyecto del ferrocarril del Istmo de Tehuantepec, no se les iban a aprobar los proyectos de obras que necesitan para sus comunidades. También mencionaron que hubo presencia intimidatoria del Ejército durante las asambleas.

Pueblos indígenas rechazando el proyecto

“Como lo estipularon pueblos indígenas nahuas y popolucas de la región en sus actas de asamblea, rechazando el proyecto de ferrocarril del Istmo de Tehuantepec: para esta pretendida consulta, invitaron solo a algunas autoridades de las comunidades indígenas de la región sin un previo proceso de información en sus respectivas comunidades, por lo cual las autoridades no podían hablar a nombre de sus comunidades que ni siquiera estaban informadas”, expresaron.

Además, dieron a conocer que aprobación del proyecto fue tomada a mano alzada al final de la asamblea cuando quedaban menos de la mitad de los participantes que salieron después de la plenaria, manifestando de esta manera su inconformidad frente a la censura de sus palabras en la plenaria.

Las nuevas consultas indígenas fueron suspendidas

Citaron que las nuevas consultas indígenas que se iban a realizar recientemente fueron suspendidas por motivo del confinamiento por la pandemia y existen amparos promovidos por pobladores mixes, zapotecos e ikoots del Istmo en contra del proyecto del corredor interoceánico, y, por lo tanto, no existen las condiciones legales para dar dicho banderazo de obras.

“La supuesta Manifestación de Impacto Ambiental no fue autorizada por estar plagada de irregularidades y graves omisiones, como reiteradamente lo ha denunciado la Unión de Comunidades Indígenas de la Zona Norte del Istmo (UCIZONI):

Consideramos que este proyecto del corredor interoceánico con sus parques industriales será la destrucción de la gran diversidad de las culturas originarias y afro descendientes que conviven en la región del Istmo y que representan un verdadero tesoro para los pueblos y para toda la humanidad”, advirtieron.

Un megaproyecto de muerte 

Los firmantes se refirieron al CIIT como un megaproyecto de muerte y acusaron al presidente Andrés Manuel López Obrador de sacar provecho del confinamiento por la pandemia para limitar la movilización de la gente.

“El proyecto del Corredor Interoceánico en la región del Istmo consiste en la ampliación de los puertos de Coatzacoalcos y Salina Cruz, en la modernización de las vías del ferrocarril transístmico, la construcción de una supercarretera entre los dos puertos, pero también en parques eólicos e hidroeléctricas empresariales, en la exportación, transformación y transportación de hidrocarburos por métodos convencionales y por fracking, en actividades de minería toxica y la instalación de por lo menos 10 parques industriales con la ampliación de la infraestructura eléctrica que estos requieren”, apuntaron.

El corredor urbano-industrial del Sur de Veracruz

Asimismo, expresaron su preocupación en razón de que las actividades mencionadas son altamente contaminantes y requieren millones de litros de agua para poder operar, cuando ya existe un problema de escasez de agua en el corredor urbano-industrial del Sur de Veracruz debido a la contaminación y salinización insuperable de todos los mantos freáticos de la región provocada por la explotación petrolera de décadas, sin olvidar que el Río Coatzacoalcos tiene el record del río más contaminado del país y del mundo.

Aumentado la violencia patriarcal

“En las últimas décadas, estos megaproyectos han aumentado la violencia patriarcal, propiciado por el crimen organizado (con la complicidad de las empresas y del Estado) y propagado a toda la sociedad como una nueva cultura que afecta desde la familia a todos los ámbitos de la vida social, afectando particularmente a las mujeres con el aumento de los feminicidios y de la violencia intrafamiliar. El sur de Veracruz es conocido desde años anteriores por la violencia del crimen organizado, violencia que ha ido en aumento en estos dos últimos meses de pandemia”, añadieron.

Los nuevos empleos serán precarizados

En cuanto a la generación de nuevos empleos por el CITT, criticaron que serán precarizados y no generarán bienestar a las comunidades, pues no promueven la autonomía ni fortalecen el tejido comunitario.

“Dichos empleos responden prioritariamente a la presión que ha impuesto el presidente Donald Trump al gobierno de México con respecto a contener a los migrantes de los pueblos hermanos centroamericanos, que no quiere que lleguen a su frontera”, indicaron.

Llaman a repudiar estos proyectos de muerte

“Invitamos a los pueblos del Sur de Veracruz, a los pueblos del Istmo de Tehuantepec, a los pueblos de México y del mundo, a reaprender a organizarnos y a rehacer comunidad en estas condiciones de pandemia, sacando a flote lo mejor de nosotras, de nosotros, cuidándonos mutuamente, pero también reflexionando, analizando, siendo críticos y propositivos, tomando acuerdos, movilizándonos para repudiar estos proyectos de muerte como el corredor interoceánico, ayudándonos mutuamente para construir otra economía posible, otro sistema de vida que garantice nuestro futuro y el de las próximas generaciones, con paz, alimento, salud, convivencia armónica con la naturaleza, respeto a la libre-determinación y verdadera democracia”, concluyeron.

Entre las agrupaciones que firman se encuentra el Centro de Derechos Humanos de los Pueblos del Sur de Veracruz «Bety Cariño», A.C, Centro de Derechos Humanos Josefa Ortiz, el Colectivo Madres en Búsqueda Belén González, Proceso de Articulación de la Sierra de Santa Marta     , Asamblea de Pueblos Indígenas del Istmo en Defensa de la Tierra y del Territorio (APIIDTT), Centro de Derechos Humanos – Espacios para la defensa, el florecimiento y apoyo comunitario Maderas del Sureste, A.C., Mujeres Indígenas por CIARENA, Resistencia civil UCIZONI, Unión de Comunidades Indígenas de la Zona Norte del Istmo (UCIZONI), por mencionar algunas.

Presencia MX / E-Consulta Veracruz