Veracruz, Ver.- Bajo la sombra de una palapa, rodeado de sillas vacías está sentando don Joel, pescador desde hace 30 años. Cuenta que nunca le había tocado pasar una temporada tan dura como la que están viviendo en tiempos del covid, sin pesca ni el turismo que en años pasados saturaba las playas.

Ahora solo le queda observar la inmensidad del color turquesa del mar, que se mezcla con los colores naranjas y el rojizos del atardecer, mientras algunos lugareños rompen con las medidas de prevención y de sana distancia.

"Siempre íbamos al día, pero íbamos trabajando bien, esto (el Covid-19) nos vino a partir media figura".

En Antón Lizardo la mayoría de los habitantes se dedica a la pesca o al turismo, esta última actividad fomentada por miles de viajeros que en fines de semana y tiempos de vacaciones elijen esté lugar para descansar.

Pero ahora los turistas no llegaron, los hoteles no se llenaron y los restaurantes mantienen sus mesas y sillas vacías, ocupadas solo por unas cuantas personas de la misma zona.

Son alrededor de 40 restaurantes y palapas los que pararon sus actividades, debido a la contingencia por el covid.

Mientras que un promedio de 300 pescadores tuvo que anclar sus lanchas, ya que al no haber turistas ni restaurantes abiertos no hay a quien venderle el producto, pues el mercado donde la mayoría de ellos ofrecía lo poco que capturaban del mar, también cerró.

Aunado a esto se sumó el mal tiempo con la llegada de la tormenta tropical Cristóbal, que no los dejó salir a alta mar por varios días.

Por el momento, sobreviven con la poca pesca que sustraen del mar, ellos consumen su mismo producto o lo venden entre los vecinos y con el apoyo de 7 mil pesos que el programa Bienpesca del Gobierno Federal les otorgó, para que sobrevivan lo que queda de la contingencia.

Este apoyo económico sirvió para solventar sus necesidades básicas y pagar algunas deudas que surgieron en esta pandemia, pero admiten no es suficiente ya que en tiempos de vacaciones ellos sacaban más del doble con los recorridos que daban a turistas, suficiente para garantizar la subsistencia familiar por varios meses.

Juan tuvo que aprender a pescar para llevar comida a casa

Las calles lucen semi vacías y los únicos que permanecen en la playa son los mismos pobladores que deciden pasar su tiempo libre observando el atardecer.

A unos 20 metros de don Joel se encuentra Juan, junto a su carro lleno de mercancía que no ha podido vender y que apenas decidió sacar después de varias semanas sin salir a la playa.

Él es comerciante desde hace 25 años y los pocos ahorros que tenía los invirtió en la mercancía que no puede vender, pues se acercaba Semana Santa y necesitaban invertir para esos días donde hay más venta.

Pero lamentablemente el covid-19 vino a arruinar sus proyectos y con eso surgió la necesidad de buscar otras alternativas para sobrevivir, ya que sus tres hijas dependen de él.

"Tuvimos que salir por la necesidad, no tanto porque queramos. Todos lo anuncian, quédate en casa y si nos quedamos, pero los hijos no dicen me voy a quedar y no voy a comer", dijo Juan.

En temporada alta lograba vender al diario hasta 5 mil pesos y ahora solo consiguió 300 pesos, por lo que decidió aprender a pescar para poder tener algo de comer para llevar a casa.

Pese a que el oficio de pescador conlleva más esfuerzo y sacrificio, muchos de sus demás compañeros comerciantes también optaron por esa alternativa.

"Nos vimos en la necesidad de irnos a alta mar todo el día y parte de la noche, logramos sacar 200 pesos, porque somos varios los que fuimos".

A diferencia de los pescadores, los comerciantes no han recibido ningún apoyo que los ayude a sobre llevar los días de cuarentena.

Cercanía a zona conurbada aumenta riesgo

La localidad de Antón Lizardo se ubica en el municipio de Alvarado a unos 21 kilómetros del puerto de Veracruz, el municipio se coloca en el lugar número 16 con más casos positivos de covid-19, junto con Tihuatlán, los cuales tienen 40 casos confirmados.

La Secretaría de Salud ya confirmó en Alvarado cinco muertes de pacientes covid y nueve siguen siendo sospechosos.

Sin embargo, el riesgo aumenta en Antón Lizardo debido a su cercanía con el municipio de Veracruz, que en los últimos datos de la Secretaría de Salud es el lugar con más casos positivos de coronavirus con mil 978 y con 251 defunciones.

Otra de los lugares cercanos es Boca del Río, tercer lugar con más casos confirmados de covid-19 alcanzando la cifra de 226 positivos y 23 defunciones.

Por último, colinda con el municipio de Medellín que actualmente lleva 88 casos confirmados, 12 defunciones y 21 sospechosos.