Coatzacoalcos, Ver.- Al señalar que respetan el derecho a la manifestación, autoridades municipales de Coatzacoalcos informaron que investigarán a los policías que causaron violencia y destruyeron parte del inmueble durante el movimiento realizado la mañana de este viernes 19 de junio en la base municipal.

De igual forma, se dio a conocer que no se permitirá que dejen de cumplir con sus funciones mientras muestran sus inconformidades, toda vez que el movimiento fue encabezado por elementos en turno.

“Todo elemento de la nueva Policía Municipal tiene derechos, pero también responsabilidades, y una de ellas es proveer de Seguridad Pública a todos los ciudadanos de Coatzacoalcos, el decálogo del Policía Municipal así lo dicta”, afirmó el alcalde Víctor Manuel Carranza Rosaldo.

Se informó que durante el connato se presentaron actos de violencia por parte de algunos uniformados que causaron destrozos en puertas y accesos de algunas oficinas, lo cual fue comprobado por un notario público; ya se investiga quienes fueron los responsables.

Argumentaron que se hará valer el Artículo 36 en su Fracción X, de la Ley Orgánica del Municipio Libre, donde una de las funciones del alcalde es “tener bajo su mando la Policía Municipal preventiva, en términos del reglamento correspondiente, excepto cuando ésta deba acatar las órdenes que el Gobernador del Estado le transmita en aquellos casos que éste juzgue como de fuerza mayor o alteración grave del orden público”.

Fuentes oficiales dieron a conocer que Víctor Osorio Soler seguirá al frente de la corporación municipal, sin embargo, se investigarán todas las solicitudes hechas por los elementos policiacos, pues es fundamental que no se pierda la operatividad de esta corporación de seguridad.

“La dirección jurídica investigará a fondo cada una de sus solicitudes mediante las instancias oficiales necesarias, siguiendo al pie de la letra los lineamientos legales que regulan a esta corporación policíaca”, indicó.

Advirtieron que de igual forma se investiga a aquellos que dejaron ingresar a personas no autorizadas a un establecimiento público durante la manifestación.