Xalapa, Ver.- Con dos palabras el alcalde de Xalapa, Hipólito Rodríguez Herrero, anuncia cómo será la reactivación de actividades comerciales en la capital de Veracruz a partir de este 4 de julio: Responsable y Regulada. 

Esta decisión, refiere, es producto de un consenso entre el Ayuntamiento e integrantes de cámaras empresariales. El edil explica que es consciente de que la economía xalapeña no soportaría más tiempo si las cortinas de restaurantes, zapaterías o carnicerías permanecieran cerradas, pero también pide tener presente que esta reactivación se dará en el momento más crítico de la pandemia del virus SARS Cov2 en esta ciudad. 

“La vida económica debe seguir adelante, pero para que pueda fluir se tiene que cumplir con las reglas de salud. Tengamos presente que estamos en semáforo rojo. El pico de la curva es tremendo. Si no detenemos esto las instituciones de salud se verán rebasadas”, refiere el munícipe mientras ajusta su cubre bocas. “Desde la barbilla hasta la nariz así debe ser”, (explica también la manera correcta de portar la mascarilla). 

De acuerdo con la Secretaría de Salud de Veracruz (SSA) hasta la noche del 3 de julio Xalapa suma 447 casos confirmados por covid-19 y 60 defunciones, ubicándose así en séptimo y quinto lugar a nivel entidad, respectivamente. Además, en el semáforo del regreso a la normalidad, la capital está catalogada como un municipio de “riesgo máximo”. 

“A partir de junio el número de personas contagiadas se despega tremendamente en Xalapa. Hasta el último día de mayo teníamos cerca de 50 contagios, pero en junio se desata la curva y ya llegamos a más de 220 contagios (el 1 de junio). Es decir, en un mes, se triplicó el número de contagios y hasta podemos decir que hay una subestimación ahí, yo creo que hay muchas más personas contagiadas”, dice el también investigador de la Universidad Veracruzana (UV). 

Con esas referencias —las cuales Rodríguez Herrero analiza sobre su escritorio en una gráfica impresa— comparte que, si bien, existe el respaldo de su gobierno para reabrir comercios, también habrá clausuras de aquellos negocios que desacaten las reglas sanitarias. 

“Vamos a estar visitando los establecimientos que están operando y aquel que no cumpla con las reglas va a ser clausurado. ¿Quieres operar?, bien, pero quiero ver que tus trabajadores usen cubrebocas, que a tus clientes les estás dando gel antibacterial y que estás evitando el hacinamiento. Por el bien de tu familia, por el bien de tus trabajadores y de los ciudadanos clientes que acuden a tu negocio”, enfatiza.  

 

 

Agrega que el acuerdo de la Reactivación Responsable y Regulada de la economía con los empresarios incluye “piso parejo” con lugares donde se realice el comercio informal, principalmente en tianguis. “Si ustedes van a los tianguis verán que es obligatorio usar el cubrebocas; además se habilitaron lavabos, gel antibacterial y se exhorta a la debida distancia”

—¿Y particularmente negocios como gimnasios o bares podrán reabrir?—, se cuestiona al alcalde. “Hay actividades que no son esenciales. Un gimnasio no es esencial, una alberca no es esencial, un bar no es esencial. Si quieres tomarte una copa ve al establecimiento, copra una botella y llévala a tu casa. Hay actividades que son más vulnerables al contagio. Estas van a seguir cerradas”, aclara. 

 

Injustificadas, protestas “no pacíficas” para reabrir comercios

Hipólito Rodriguez separa la libertad de manifestación y la de agredir y lastimar el patrimonio de otras personas. Y con esta segunda calificación se refiere a la marcha “no pacífica” que convocaron —de manera anónima el pasado 2 de julio— para, presuntamente, exigir la reapertura de negocios no esenciales como gimnasios y bares. 

“Cuando haces un enunciado así (marcha no pacífica), evidentemente estás desafiado a la autoridad. Nosotros hemos sido muy respetuosos de las libertades democráticas; a mí nunca me van a ver reprimir una marcha.  Pero evidentemente una cosa son las libertades de manifestación y otra es una libertad para agredir, lastimar el patrimonio de otras personas”, opina. 

El alcalde asegura estar de acuerdo con los sectores empresarial y eclesiástico sobre su inconformidad por los daños materiales ocasionados el pasado 8 de junio, en una marcha que califica como una “evidente provocación de sujetos vandálicos que se incrustaron en una marcha pacífica (contra el abuso policial), que tenía demandas legítimas”. 

“Lo que ocurrió hace dos semanas en esa marcha que rompió cristales, lastimó patrimonio de empresas, es inaceptable. Era evidentemente una provocación por parte de sujetos vandálicos que perturbaron a los propios sujetos que se manifestaron libremente para lastimar a las instituciones”. 

El alcalde asegura que durante la marcha del pasado 8 de junio registraron con fotografías a personas provenientes de Veracruz, Boca del Río y Puebla, que descendían de sus vehículos con martillos y herramientas pesadas para participar en la marcha. 

 

 

“Fue una provocación montada para lastimar a las empresas. Eso generó un enorme descontento de bancos, empresas, instituciones eclesiásticas. Por su puesto que tienen razón en inconformarse (…) Los propios convocantes de aquella marcha (contra el abuso policial) se deslindaron y dijeron ellos no eran violentos”

—¿A favor de que se investigue a incitadores?— “Se está investigando de dónde vino este mensaje. Se comportaron de una manera anónima, cobarde. Nunca dieron la cara ni se presentaron”.

Con esos antecedentes, Rodríguez Herrero justifica el operativo del pasado 2 de julio en el que participaron policías de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) y la de la Dirección de Seguridad Ciudadana de Xalapa, para blindar comercios. 

“El presidente de la República ha dado prueba de que aquí a nadie se le reprime cuando se manifieste. Pero hay gente que viene a provocar para luego generar una situación de victimización. “Ay, miren, me reprimió el gobierno de la 4T”. Yo no voy a permitir, porque es mi deber institucional, que lastimen a terceros, vándalos que no saben respetar la democracia que tenemos”, asevera.  

 

Sectores vulnerables de Xalapa, prioridad en pandemia

Hipólito Rodríguez opina que la cuarentena ha generado a nivel global una parálisis económica que afecta principalmente a los sectores más vulnerables. En Xalapa, desde el gran empresario hasta a aquellos que se autoemplean, y que está en el sector informal. 

Sin embargo, precisa. “Hay áreas más frágiles, y lo que este Ayuntamiento ha tratado de hacer es generar estrategias económicas para poder ayudar a la gente que vive en una situación más precaria”. 

Esta ayuda la resume, también con tres ejemplos. 1.- La entrega de 10 mil despensas, entregadas en su domicilio, a aquellas que pidieron ayuda colocando banderas rojas en las fachadas de sus viviendas. 2.- La adquisición con una empresa xalapeña (Grumax) de 300 mil cubrebocas que se entregaron gratuitamente. 3.- La reciente compra a otra empresa capitalina de 20 mil despensas que serán nuevamente entregadas en las zonas más pobres. 

“Son algunas formas en que el ayuntamiento está ayudando a que las personas sobrelleven la escasez de ingresos. La economía genera un gran trastorno y es evidente que tenemos que ayudar a los sectores más vulnerables”, destaca. 

El presidente municipal aclara que, si bien, la ayuda estará dirigida principalmente a los sectores más vulnerables también habrá subsidios para clases medias y altas.  

“El órgano de gobierno de la Comisión Municipal de agua potable y Saneamiento (CMAS) acordó la entrega de subsidios para que la población que justamente en este periodo no tiene ingresos tenga la posibilidad de pagar la mitad de factura de agua (50 por ciento). Para los sectores medios es un apoyo del 30 por ciento, y para los sectores altos del 10 o el 5 por ciento. Toda la sociedad xalapeña ve que su factura está recibiendo un subsidio para poder consumir el agua con un menos pago”

Fue muy comentada la estrategia de invitar a la población pobre a colocar banderas rojas en sus viviendas para pedir ayuda social durante la pandemia. ¿Cómo surge la idea? 

 

 

“Es un proceso de aprendizaje. Fue un dispositivo muy laborioso de ir casa por casa.Lo que vamos a hacer ahora es a través del teléfono, ya no necesitan la bandera roja. Ahora será con una cita telefónica. De las listas que tenemos de gente ahora se está llamando por teléfono”. 

“Esto nos ayuda a acabar con el viejo clientelismo político. Porque muchos líderes dicen, ‘a mí deme 200 (despensas)’. No. Porque tú las vas a condicionar y hasta las vas a cobrar al ciudadano. Es una relación directa a quien más lo requiere. No es un favor, es un derecho ciudadano a un programa social solidario”. 

¿En casos como estos sirve la estrategia del presidente de la República de acabar con los intermediarios?

“Exactamente. Se trata de acabar con ese tipo de intermediarios. Es importante acabar con ese tipo de clientelismo político manipulador. Todo lo que hace el gobierno federal con madres solteras, microempresas de Veracruz, como en otros estados, es entregar millones de pesos a las familias vulnerables. Ninguno requiere de intermediario. 

¿Se ha combatido al virus del clientelismo durante esta pandemia? “Estamos luchando contra eso”, concluye  el alcalde con lo que parece un gesto optimista que se asoma detrás de su cubrebocas.