Veracruz, Ver.- Irregularidades en el sistema de alarma y el servicio de la red de agua, fueron algunos destalles que complicaron el trabajo de los bomberos para sofocar el incendio en la Torre JV, dijo el Jefe de Bomberos Conurbados de Boca del Río, Tony Chedraui.

Pérdidas materiales y la muerte de un perro fueron los daños colaterales que causó el incendio del edificio de departamentos ubicado en el bulevar Manuel Ávila Camacho, pero este también expuso la falta de mantenimiento que se les da a estas construcciones.   

Casi tres horas tardaron los bomberos en apagar por completo el fuego que consumió tres recamaras, el primer obstáculo con el cual se enfrentaron fue la falta de agua de la red contra incendios de la Torre JV, debido a eso tuvieron que desplegar las mangueras para poder sofocar las llamas. 

Al igual que tuvieron que utilizar extintores y algunos baldes de agua para enfrentar las llamas.

“Lo ideal es que funcionen los sistemas internos del edificio, eso nos ahorra mucho tiempo de desplegar a nosotros nuestras propias mangueras, pero siempre vamos preparados por si estás cosas llegan a pasar”, dijo Tony Chedraui.

Otro de los factores que impidió la correcta reacción de los habitantes fue la falla que se registró en el sistema de alarmas contra incendios del edificio, pese a que uno de los bomberos que llegó a auxiliar, encendió manualmente las alarmas de recepción, éstas no funcionaron.

Mientras que, la red contra incendios del piso ocho no funcionó y la del séptimo solo logró mantenerse activa durante 20 minutos. “No es que no sirviera la red, si no es que no tenían agua”, aseveró Tony Chedraui.

El entrevistado aseguró que los propietarios de estos edificios deben de tener en constante revisión todos estos detalles para resguardar la seguridad de los inquilinos y evitar que estas situaciones pasen a peores escenarios.

NEGLIGENCIAS EN TORRE JV PONEN EN PELIGRO A HABITANTES

El Reglamento de Construcciones para el Estado de Veracruz-Llave señala en el Artículo 88 que los edificios deberán contar con las instalaciones y los equipos requeridos para prevenir y combatir los incendios y observar las medidas de seguridad.

Los equipos y sistemas contra incendio deberán mantenerse en condiciones de funcionar en cualquier momento, para lo cual, deberán ser revisados y probados periódicamente.

En tanto el Artículo 89 dice que los edificios con una altura mayor a 15 metros deberán contar con pozos de incendio, en la cantidad, dimensiones y ubicación que fije el Cuerpo de Bomberos.

Así como tanques o cisternas para almacenar agua en proporción de cinco litros por metro cuadrado construido, reservada exclusivamente a surtir a la red interna para combatir incendios.

Dos bombas automáticas, una eléctrica y otra con motor de combustión interna, exclusivamente para surtir con la presión necesaria al sistema de mangueras contra incendio, una red hidráulica, para alimentar directa y exclusivamente las mangueras contra incendio. Todo para garantizar la seguridad de sus inquilinos.

Pese a todas estás especificaciones que interpone el reglamento, las fallas que se registraron en la Torre JV expusieron la falta de mantenimiento para estos servicios, aseguró la expresidenta del Colegio de Ingenieros Civiles, Lina Arceo.

“Esto es una negligencia o un mal funcionamiento de los sistemas que tienen que revisar cada 120 días como lo estipula el Reglamento de Construcciones del Estado”, afirmó.

La especialista comentó también que la responsabilidad no es solo de los dueños de estos inmuebles, sino también del municipio pues ellos son los encargados de verificar que se cumpla el reglamento para salvaguardar la seguridad de las personas.

Al igual que corresponde a los inquilinos exigir que estas normas se cumplan para que estos accidentes no vuelvan a suceder y causen daños mayores.

Luego del incendio, autoridades deberán de realizar un peritaje para deslindar responsabilidades en caso de que la construcción no cumpla con los requerimientos establecidos en la Ley.

La especialista señaló que además de los requisitos para contar con sistemas de seguridad y respuesta temprana, se tendrá que observar si los materiales de la construcción, así como la instalación eléctrica es la adecuada.

Lina Arceo consideró que este tipo de eventos es un llamado de atención para autoridades municipales y estatales, para tomar las medidas que les corresponde para vigilar la correcta construcción y funcionamientos de torres de departamentos y oficinas que se encuentran dispersas en diversos puntos de la ciudad.

Aunque se trató de contactar al Director de Protección Civil de Boca del Río, Andrés Escalera Pavón, para consultar si se aplicaría alguna sanción por las inconsistencias encontradas el día del incendio y cuál era la política sobre las inspecciones en estos edificios, fue imposible obtener respuesta suya.