Veracruz, Ver.- Mientras Rubén Vicente Cazarín cubría su turno como enfermero quirúrgico la madrugada del lunes 6 de julio en el IMSS de Veracruz, su automóvil estacionado afuera de la clínica covid fue robado.

El auto no era suyo, su padre insistió en prestárselo un mes atrás para evitar que se expusiera a cualquier acto de discriminación o ataque en el transporte público cuando se trasladara de su casa al trabajo.

Como agradecimiento, en sus ratos libres Rubén había empezado trabajos de hojalatería para mejorar el vehículo, con la finalidad de regresárselo a su padre con laminación y tapicería nueva como forma de agradecimiento al terminar la pandemia por covid-19.

Sin embargo, ya no podrá hacerlo porque mientras brindaba atención a pacientes con síntomas graves de coronavirus, el auto fue robado cuando se encontraba estacionado a un costado del Hospital General de Zona 71 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).

“El vehículo es un vehículo que me manda mi padre desde San Andrés Tuxtla porque yo no tengo, yo lo acababa de vender por la inseguridad que estamos viviendo, porque me tocó que me lo cristalearan y opté por venderlo, mejor”,

“Este vehículo mi papá insistió en prestármelo para no tener la necesidad de subir al microbús y, sobre todo, tener problemas por la gente, por eso fue que me prestó.” 

Rubén señaló que ese día inició su turno a las 8:30 de la noche del domingo 5 de julio, alrededor de las 3:30 am, antes de ingresar a una cirugía de un paciente covid, salió para sacar algunas cosas del portaequipaje.

El automóvil tipo Tsuro con placas YHN2114 modelo 2001 fue estacionado sobre la avenida Paseo de Los Cedros del fraccionamiento Floresta, casi en una de las entradas de acceso al estacionamiento del hospital.

Alrededor de las 8:10 de la mañana del 6 de julio que salió con la intensión de dirigirse a su casa, el carro de su papá ya no estaba en donde lo había dejado.

“Triste por la situación, porque seguimos viviendo la inseguridad en el estado y absolutamente nadie hace nada para poder corregirlo, a eso estamos expuestos todos, pero ahorita estamos más sensibles por la situación que estamos viviendo”.

Desde este martes 7 de julio Rubén optó por caminar desde su casa al hospital del IMSS en donde forma parte del personal de salud que atiende la emergencia sanitaria por la pandemia de covid-19.

Aunque vive a una media hora de distancia, afirma que se siente más cómodo y seguro trasladarse caminando que en transporte público en el que puede exponerse al rechazo de los pasajeros, como les ha ocurrido a sus compañeros.