Coatzacoalcos, Ver.- “Yo le preguntaría ¿por qué me quitó a mi única hija?”, expresó la señora Silvia Alpuche al ser cuestionada sobre lo que le diría a Aldo “N” presunto asesino de su hija Silvia Jazmín Armendáriz y quien fuera detenido la noche del martes 14 de julio en el municipio de Córdoba. 

Minutos antes del arribo de Aldo Adán “N” a la Unidad Integral de Justicia en el Puerto de Coatzacoalcos,  la madre de la joven de 25 años que fuera asesinada y calcinada el 15 de agosto del 2019, y cuyos restos aparecieron en un basurero clandestino se presentó a la sala donde se realizaría la audiencia inicial.

Entrevistada por los representantes de los medios de comunicación, la madre desconsolada exigió un proceso justo y que se haga justicia, contra el asesino de su “bebé” como ella le dice.

“Teníamos la esperanza y empezó como un termómetro grande y poco a poco se fue bajando sobre la justicia y ahí quedó la esperanza y hoy ahí está, por eso seguimos clamando por la justicia”, manifestó.

Continúo diciendo que la solicitud la hace de todo corazón para evitar que continúen registrándose más asesinatos de mujeres o hijos.

“No se imaginan lo que es esta aquí, porque hoy puede ser mi hija, mañana puede ser la tuya o la de ustedes, por eso seguimos clamando justicia”, reiteró la madre.

Con gran impotencia gritó “ustedes no se imaginan como me entregaron a mi hija, no se vale”, no pudo seguir con la entrevista y se retiró.

Llega Aldo "N" a Coatzacoalcos

Vestido con una sudadera negra y pantalón del mismo color, además de cabello largo, arribó Aldo “N” a la Unidad Integral de Justicia para enfrentar su audiencia inicial donde se legalizaría su detención, con la presencia de la madre de la víctima de aquel crimen ocurrido en el municipio de Minatitlán.

Una decena de elementos de la Policía Ministerial acompañaban al detenido, que tras pasar el filtro sanitario subió a la sala de audiencia donde lo esperaba la Jueza Tomasa Delgado Serna, quien atrajo el caso.

Con la mirada baja el presunto asesino, en ningún momento dio la cara y esposado dio sus generales en la recepción para después subir al segundo piso.

Este terrible crimen cometido presuntamente por Aldo consternó a los habitantes de la región y el estado debido a la brutalidad con la que se realizó, pues tras ser asesinada el cuerpo de Silvia Jazmín fue calcinado y únicamente quedaron sus piernas.

Desde ese momento se investigó a Aldo Adán, de 32 años, quien no perdió tiempo y huyo de la ciudad, por lo que la Fiscalía General del Estado ofreció una recompensa de 250 mil pesos.

Su detención ocurrió prácticamente por casualidad, pues elementos de la Policía Ministerial recibieron un reporte de vecinos quienes alertaban sobre un sujeto agresivo, quien resultó ser el prófugo de la justicia.

Silvia fue la mujer asesinada número 154 en el estado de Veracruz, aunque su caso si fue catalogado como femicidio y por la que hoy sufren sus seres queridos, en especial su madre quien no desea el dolor por el que atraviesa a nadie.

“Yo no sé de leyes, pero hoy solo pido justicia”, dijo doña Silvia Alpuche.