Coatzacoalcos, Ver.- Yuri es ingeniero químico, Sol abogada y Lucero trabaja para una funeraria, a pesar de tener ocupaciones y metas diferentes, las une una causa: llevar alimentos a las personas que más lo necesitan durante esta contingencia sanitaria por covid-19 en el municipio de Minatitlán, al sur de Veracruz.

La crisis económica provocada por la pandemia del coronavirus es una de las consecuencias más lamentables, de acuerdo con cifras aportadas por el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), en México se perdieron un millón 30 mil 366 empleos durante marzo, abril y mayo.

Al ver la situación, Yuri decidió emprender el proyecto denominado “Cocina Comunitaria Móvil”, al que un día después se sumaron Lucero y Sol. Hasta hace una semana ni siquiera se conocían, pero hoy en día se les observa trabajando dentro de un remolque como amigas de años.

“Sabemos que hay mucha gente que perdió su empleo y la forma de llevar alimentos a casa, por eso decidimos hacer algo de acuerdo a nuestras posibilidades, yo dije que se cocinar y pues sumar esfuerzos entre varios y pues primero comencé sola y de ahí se han sumado más compañeros”, expresó Yuri mientras cocina.

En un remolque de color negro adecuaron quemadores, mesas, y todo lo necesario para cocinar sin que choquen entre sí a pesar del poco espacio, pues Yuri que ha trabajado en restaurantes durante más de dos años y cuenta con la experiencia necesaria.

“Las que cocinamos somos nosotras tres, pero creo que con el paso de los días las cosas han mejorado y se han sumado más personas”, expresó Yuri al aderezar la carne.

 

 

 

CIUDADANOS SE HAN SUMADO CON DONACIONES

Este día tocó preparar picadillo de carne de res y ropa vieja que acompañaron con calabacitas cocidas, pues lograron conseguir el dinero para comprar los insumos y la carne, pero el menú cambia por día dependiendo lo que reciban de personas altruistas.

Al principio ellas aportaban todo lo que se preparaba, pero gracias al éxito que han tenido varias personas se han sumado. Primero donaban 10 platillos, pero después de una semana han logrado entregar hasta 50 por día.

“Yo también estaba reuniendo despensas en la funeraria para ayudar a las personas y le dije que de lo que fuera cayendo la apoyaría, pero de ahí vi que había que ayudarla porque ella tenía que cocinar y hacer todo, así que decidí meterme más este proyecto y aquí estamos”, expresó Lucero a quien se le observa muy concentrada preparando las calabacitas.

Después de varios días están bien organizadas, aunque no se confían pues hay muchos platillos por cocinar.

“A las que siempre van a ver somos nosotros, pero creo que todos sumamos y todos aportamos, eso es algo que valoramos de las personas porque desde que se enteraron de nuestro trabajo, hay personas que vienen al remolque y nos dejan dinero o hay quienes nos dicen pasen por esto o por lo otro y con ayuda de un amigo taxista, pasamos y así logramos completar para hacer la comida”, indicó Lucero.

 

 

 

EL AGRADECIMIENTO SU MAYOR PAGO DURANTE LAS ENTREGAS

Para identificar a las personas que realmente necesitan de los alimentos, las tres mujeres recorrieron parte de la ciudad, aunque algunos ciudadanos las contactan por teléfono o redes sociales para avisarles sobre alguna persona en situación de calle o vulnerable a esta pandemia.

Sol es la encargada de la entrega las comidas con ayuda de otras personas que ya se sumaron a la iniciativa.

“Déjame contarte que hay personas que nos están esperando diariamente y aunque llevamos pocos días, llegamos a las mismas personas. Ayer nos decía una persona que nos dijo la verdad lo necesito y pidió que regresaríamos, y nosotros con mucha fe y confianza de que la gente ayudara nos comprometimos a regresar y hasta ahorita les estamos cumpliendo”, señala con alegría Sol.

 

 

LA LISTA DE AYUDA SIGUE AUMENTANDO

“Nos seguimos comprometiendo con más personas, porque cada día aumenta más personas y dentro de esta experiencia déjame contarte que llegamos hasta San Pedro Mártir en Cosoleacaque, ahí hay tres niños que no tenían qué comer y pues, aunque está lejos seguiremos llegando a esas personas”, afirma Sol.

Las tres jóvenes cocinan de 11 a 13 horas del día en este remolque, ubicado sobre la calle Niños Héroes del ejido Tacoteno en Minatitlán, en donde pueden recibir el apoyo económico o en especie que se les aporte.

Otra alternativa para contactarlas es a través de la página de Facebook: “Cocina Comunitaria Móvil Minatitlán” o al número 922 212 8388.

“Si nos sumamos tendremos la satisfacción de ayudar a muchos, porque quizá tu y yo tengamos un plato en casa para comer, pero hay quienes no lo tienen y en eso tenemos que pensar”, señalan las tres mujeres.