Veracruz, Ver.- Desde el modelo educativo para aprender en casa que deja excluidos a las comunidades alejadas y que no cuentan con acceso a internet o televisión, hasta maestros que tienen que viajar horas para llevar las tareas a sus alumnos, son algunas deficiencias que la cuarentena por el covid-19 expuso de la educación pública, comentaron docentes.

La cuarentena por el covid-19 dejó cerca de 2 millones 199 mil 954 alumnos de educación media superior afectados por el cierre de escuelas, según datos de la Secretaría de Educación de Veracruz.

Mientras que, en las zonas rurales la pandemia cimbró las carencias a las que miles de maestros se enfrentan en los pueblos más alejados, en tanto para los padres de familia vino a imponer nuevos retos que no estaban preparados para afrontar, educando a sus hijos desde casa.

MAESTROS LLEVAN TAREAS A SUS ALUMNOS EN ZONAS RURALES

Como medida de prevención para alumnos y maestros la Secretaria de Educación Pública (SEP), anunciaba a mediados de marzo que adelantarían las vacaciones de Semana Santa, por causa del nuevo virus que estaba llegando al país.

Conforme avanzaba el virus en el estado y el país la SEP iba alargando aún más ese periodo vacacional, por lo que las dudas y preguntas empezaron a surgir entre la comunidad estudiantil y docentes ya que no sabían si el ciclo escolar se suspendería o continuaría.

Más tarde, el 20 de abril, la SEP anunciaría que el regreso a clases sería de manera virtual, como parte de la estrategia del Gobierno Federal "Quédate en casa", para reducir la propagación del coronavirus.

Las mismas medidas fueron adoptadas por la Secretaría de Educación de Veracruz, como parte de la estrategia contra la pandemia de covid.

A causa de esto, miles de maestros como Yaret Pestaña Mauleón que trabajan en zonas rurales con poca comunicación tuvieron que ingeniárselas para que sus alumnos pudieran continuar su educación desde casa.

Ella es maestra de primer grado en la primaria "Gabino Vázquez" en Los Naranjos, localidad ubicada en el municipio de San Andrés Tuxtla, cada semana acudía con un grupo de maestros a la comunidad para llevarle las tareas a sus alumnos.

Aunque cuenta que al principio las enviaban mediante servicios de taxis los paquetes llegaban en mal estado, lo que dificultaba aún más la comprensión de los alumnos o en su defecto el costo de las copias era demasiado alto y los papás no podían costearlos, comentó Yaret.

Por lo que decidieron ir personalmente un día a la semana, utilizando sus propios recursos para trasladarse desde San Andrés hasta la comunidad de Los Naranjos. 

FALTA DE TECNOLOGÍA EN ZONAS RURALES

"No teníamos las estrategias necesarias ni la capacidad de saber cómo enfrentarlo y es que en el contexto en el que nos encontramos sin televisores, el cable no llega, el internet tampoco, no tienen computadoras", dijo Yaret.

Este fue otro de los problemas por los que docentes tuvieron que lidiar, mientras en la comunidad de Yaret no había señal de internet ni celular, en la localidad Rincón Vainilla, en el municipio de Carrillo Puerto los estudiantes tenían que subirse a los árboles para enviar las tareas a su profesor.

La mayoría de las comunidades rurales no cuentan con acceso a internet y la señal de teléfono es nula, por lo que a los alumnos se les complicaba mandar las evidencias de sus tareas a los maestros, señaló el docente Ángel Ochoa.

Según datos de la Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de Tecnologías de la Información en los Hogares (ENDUTIH), en el 2019 el 76.6 por ciento de la población urbana es usuaria de Internet, mientras que, en la zona rural la población se ubica en 47.7 por ciento en el país.

Esto quiere decir que más de la mitad de las personas que viven en zonas rurales no cuentan con internet y de los hogares del país, 44.3 por ciento dispone de computadora y 92.5 por ciento cuenta con al menos un televisor.

EL RETO DE LOS PADRES CON LA EDUCACIÓN DESDE CASA

Los padres también jugaron un papel importante en esta nueva modalidad de aprendizaje, ya que ellos fungieron como maestros suplentes.

Esto representó un reto para ellos, no solo de las zonas rurales, sino también en las regiones urbanas, la frustración y estrés por no saber cómo enseñarles a sus hijos las actividades que tenían que hacer, fue un caos para ellos.

"La mayoría de los padres no sabían qué hacer, ya que los niños no querían trabajar, no es la misma exigencia, no es la misma persona que está frente a ellos", dijo Yaret.

Aunado a esto los padres no poseían los mismos conocimientos para ayudar a sus hijos, comentó Yaret.

La entrevistada dijo que, debido a esto los alumnos no alcanzaron a retener los conocimientos suficientes, pues en la mayoría de los casos las tareas revisadas eran elaboradas por los padres, lo que no les permitió a los alumnos desarrollar los conocimientos necesarios para el siguiente ciclo.