Martín Bedoya lanza una y otra vez su anzuelo en la bocana del río Jamapa, se encuentra al pie del muelle de los pescadores en la cabecera municipal de Boca del Río, la brisa le mueve el cabello gris que se alborotan en la piel curtida de la mitad del rostro que deja al descubierto el cubrebocas negro que utiliza.

Pelea con pelicanos, patos y gaviotas para sacar un pez para echar a la cacerola, eso será la comida de ese día para su familia, lo es en los últimos meses que la pandemia de covid-19 lo dejó sin dinero para comer otra cosa.

 

 

"Debo luz, agua y no tengo para la comida", describe su situación el pescador que hasta el mes de marzo mantenía a su familia del dinero que ganaba en recorridos turísticos que ofrecía a viajeros que llegaban a la cabecera municipal de Boca del Río.

La forma en la que sobrevive se repite en el puñado de lancheros que en el otro extremo del muelle resguardan la carnada bajo la sombra de un árbol para resguardarse del imponente sol.

En la cooperativa "La Pequeña Venecia Veracruzana" trabajan 12 personas, entre operadores de lanchas y ayudantes que realizan recorridos turísticos a los visitantes que llegan a la ciudad de Boca del Río a traídos por la belleza del manglar y las tranquilas aguas del arroyo Moreno.

Desde que inició la pandemia de covid-19 dejaron de prestar servicios turísticos por instrucción de autoridades municipales, lo que significó la cancelación de los ingresos económicos para 12 familias.

Una de las familias afectadas fue la de Martín, quien teme al coronavirus, pero no puede dejar de asistir casi todos los días al muelle de pescadores para cuidar sus lanchas y pescar algo de comer.

 

 

"Aquí somos 12, trabajamos 5 personas, pero somos 12 porque tenemos ayudantes y eso, aquí estamos, a veces nos quedamos con la finalidad de esperar dar algún servicio."

 

SECTOR TURISTICO PARALIZADO

Martín recurrió a la pesca para sobrellevar la crisis, ya que es un oficio que conoce de toda la vida, sabe utilizar anzuelo y redes para capturar pescado en el río Jamapa y las playas de Boca del Río.

Sin embargo, desde hace más de 10 años dejó ese oficio para dedicarse de lleno a prestar servicios turísticos con la Cooperativa que integraron amigos suyos, originarios todos de Boca del Río.

Durante esta pandemia, para cubrir algunos de los gastos de su casa, pidió dinero prestado y empeñó algunas de las pertenencias de su casa, pensando que pasaría pronto.

En otros casos, contó que sus compañeros buscaron emplearse en la albañilería, en donde encontraron pocas oportunidades de trabajo, pero las suficientes para pasar la crisis.

Al igual que los demás integrantes de la Cooperativa, en su casa debe el pago del recibo de luz y agua potable, teme que de un momento a otro lleguen a cortarle alguno de los servicios.

"Según nos están diciendo que hay que pagar, les pedimos que nos esperen porque de donde lo vamos a pagar, viene la luz, el agua, algunos pagos que tenemos pendientes porque nos hacían falta, estamos prácticamente endrogados".

Martín Bedoya afirma que los prestadores de servicios turísticos son los más afectados durante la pandemia, ya que las actividades que realizan fueron suspendidas de tajo, sin dar oportunidad para acceder a otra fuente de ingresos.

El sector turístico será al mismo tiempo el último que se reactive como parte del proceso de transición a la nueva normalidad.

Pese a lo anterior, ninguno de los 12 integrantes de la "Pequeña Venecia Veracruzana" fue incluido a alguno de los programas de apoyo por parte del Gobierno Estatal o Federal.

"El gobierno no se ha fijado en nosotros, pero somos prestadores servicios de muchos años, hemos visto que han apoyado a mucha gente, pero a nosotros no nos han volteado a vernos", declaró Martín.

El color naranja en el Semáforo de Riesgo en Boca del Río muestra un panorama alentador, en la última semana han prestado un par de servicios para recorrer el arroyo Moreno, aunque esto se traduce en 20 o 50 pesos para cada uno de los socios, que además deben de costear gastos de mantenimiento de las embarcaciones.

"Nosotros somos los más afectados, hay mucha persona que dicen que esa cosa (covid) nos está llevando en la torre, pero no a todos, a nosotros sí nos afecta bastante", dijo.

 

ZONA CONURBADA EN EL CENTRO DE LA PANDEMIA

La zona conurbada Veracruz-Boca del Río encabeza la incidencia de contagios y muertes por el nuevo coronavirus en el estado, desde que inició la emergencia sanitaria por covid-19.

Hasta el último reporte de la Secretaría de Salud, en el municipio de Veracruz se registraban 3 mil 952 contagios acumulados de covid, mientras que en Boca del Río 440.

El número de muertes en Veracruz era de 543 personas, en tanto que en Boca del Río la cifra era de 53.

Aunque ambos municipios comparten una estrecha movilidad de personas, en el caso de Boca del Río la Secretaría de Salud determinó que en las últimas tres semanas la incidencia permitía transitar al color naranja en el Semáforo de Riesgo por covid-19.

Martín Bedoya sabe que la pandemia es algo con lo que tendrá que vivir varios meses, por eso se ajusta el cubrebocas antes y después de dar su testimonio.