Jalcomulco, Ver.- El pasado 15 de julio fue confirmado el primer caso positivo con covid-19 en el municipio que hasta el momento se había mantenido “virgen” en medio de la crisis sanitaria que atraviesa el estado. Habían pasado escasos 14 días que empresas intentarían reactivar el turismo del que “vive el pueblo”.

Empresas ecoturísticas comenzaban a ofrecer sus servicios nuevamente después de cerrar sus puertas por no ser consideradas como esenciales, y este 16 de julio a través de un comunicado fueron anunciadas nuevas medidas sanitarias como: Horario de 8 a 16 horas de bebidas alcohólicas de lunes a viernes, y sábado y domingo “ley seca”; prohibición de festejos en la vía pública, así como novenarios, rezos y velorios; también un exhorto a los comerciantes a usar cubrebocas y tener gel desinfectante en sus establecimientos.

Los negocios de antojitos no podrán usar la vía pública y solo podrán tener servicio para llevar. Quedaron suspendidos los servicios y actividades no esenciales como bares, canchas y actividades turísticas.

Es importante mencionar que la principal entrada económica del municipio es el turismo. Las actividades al aire libre llaman a miles de visitantes cada “puente” o vacaciones y tiendas, empresas, hoteles, restaurantes, vendedores ambulantes, artesanos y hasta antojerías se ven beneficiadas.

 

 

Alejandro Gallardo es guía de río y junto con su familia administran la empresa Huitzilapan. Tras las nuevas disposiciones tendrán que cerrar de nuevo sus actividades a pesar de haber cumplido los protocolos de salubridad que el Gobierno Federal pidió para integrase a “la nueva normalidad”.

Alex, como es conocido, cree que la medida implementada por el ayuntamiento es correcta, pues aunque afecte el ingreso de dinero de varias familias que dependen de las actividades ecoturísticas, opina es importante contener una propagación masiva del virus en un lugar tan pequeño; sin embargo pide que autoridades realmente verifiquen que todos las empresas estén cerradas.

¿Qué pasará con las empresas que ya tenían clientes agendados para los próximos días? Los turistas podrán tener sus actividades este fin de semana comprendido hasta el domingo 19 de julio, siempre y cuando se acaten las medidas de salubridad como el evitar “pasear” por las calles, convivir con habitantes en lo mínimo y usar cubrebocas. A partir del lunes 20 del mismo mes, todas las empresas están obligadas a cerrar sus puertas de nuevo.

 

Cambio en habitantes

Camilo Cid Juárez vive de la venta de pollo, bolis, cigarros, caña y crucetillo.

Además tiene un terreno con siembra que trabaja para su consumo. Es padre de dos niñas de siete años y aunque le gustaría que llegaran de nuevo turistas, también teme por el contagio masivo de covid-19  en el municipio, sobretodo porque sus hijas nacieron prematuras y podrían presentar más complicaciones ante cualquier enfermedad.

“Alrato va a haber puro novenario”, bromea Camilo ante el panorama de una propagación masiva en el municipio. “Se tienen que tomar medidas fuertes fuertes, porque aquí la gente no hará caso”.

Así como él, más habitantes temen porque “el bicho” esté presente en otros espacios. Camilo dice notar que hay más personas con cubrebocas de un día para otro, así como sus hijas, que lucen cubrebocas de caricaturas.

Otra de las preocupaciones es que autoridades municipales no han notificado hasta el momento sobre la correcta sanitización al exterior de la casa donde vivía la persona que resultó positiva al virus, y niños y personas adultas pasan por ahí todos los días.

 

 

Tampoco hubo un seguimiento de las personas que convivieron con el paciente covid durante los días de enfermedad en su casa, por lo que podrían estar enfermas también sin saberlo aún o haber llevado el virus a otras superficies. Camilo opina que autoridades deberían tener cuidado en esas acciones para contener los casos positivos.

Aunque existen opiniones contrarias entre algunos habitantes, que no creen en la existencia del virus y preferirían que se retomaran las actividades turísticas para que exista de nuevo ingreso económico, en lo que la mayoría coincide es en la incertidumbre de las decisiones que autoridades puedan tener y cómo se desarrollará la vida cotidiana a partir del primer caso positivo.

Camilo cree que el futuro de Jalcomulco para poder sobrevivir a la pandemia en caso de que el panorama empeore será la autosustentabilidad. Que la mayoría de la población apueste por las cosechas del campo para su propio consumo o venta interna, así como de la pesca que ofrece el río.