Coatzacoalcos, Ver.- Cuando le hacen la parada, José de Jesús Aguileta verifica que sean dos personas para dar el servicio, después les pide que se coloquen de forma correcta el cubrebocas y por último rocía con un espray el líquido desinfectante en brazos, pies y ropa de los pasajeros.  

El conductor de la unidad 2556 afirmó que son algunas de las medidas que toma para evitar que él o sus pasajeros se contagien de covid-19. 

En Coatzacoalcos, la pandemia de covid-19 causó el contagio  de mil 302 personas y 272 muertes, de acuerdo con el último reporte de la Secretaría de Salud de Veracruz. 

“Siendo sincero, yo comencé con estas acciones al segundo mes de la pandemia que fue cuando comenzaron más contagiados, primero al igual que muchos solo ofrecía gel antibacterial y pues el cubrebocas, pero ya después empecé a hacer eso de que cuando se bajan o suben los usuarios les rocío con el espray, y pues limpio a cada momento la manija y la puerta”, indicó el chofer de transporte público.

Además, se pudo comprobar que después de subir el usuario, comienza a dispersar alcohol con un atomizador antes de encender el motor y emprender el viaje.

“Se que esto puede molestar a algunas personas, pero la gran mayoría me dice que soy el único taxi al que se han subido que hace todo esto, y pues yo les digo que es por protegerme a mi y protegerlos a ellos”, detalló José.

GASTO EXTRA EN MEDIDAS SANITARIAS 

Mientras conduce, reconoce que no le ha ido muy bien desde que comenzó el confinamiento, pues la carga de trabajo se redujo para José en más de un 50 por ciento, aunque asegura que gracias a sus clientes ha sobrellevado esta situación.

A pesar de tener miedo a contagiarse, tiene que trabajar para llevar el sustento a su familia. Por ello todos los días y a cada momento limpia y desinfecta manijas, asientos, volante, puertas y hasta el dinero que recibe de cada pasajero.

“El dinero trato de no recibirlo directo de mano a mano, les digo a los usuarios que lo pongan en esta cajita y ya en cuanto lo pongan les vuelvo a desinfectar sus manos; hay quienes optan por dármelo en la mano y pues de inmediato lo pongo ahí y me rocío alcohol en las manos”, detalló.

José dijo que escuchó que varios compañeros taxistas han dado positivo al coronavirus y otros han perdido la vida, por ello nunca se quita el cubrebocas y trata de mantener estas medidas sanitarias, aun cuando tenga que gastar un poco más en insumos.

“Primero me tengo que cuidar y si yo no cuido mi pasaje y llega a subir una persona enferma puede dejar algún virus y la siguiente que se suba se puede infectar a los demás, imagínate”, manifiestó con una sonrisa.

"NO BAJAR LA GUARDIA Y PENSAR EN LA FAMILIA"

Mientras cubre una corrida, habla sobre los casos que atraviesan algunos de sus clientes o usuarios que levanta en diferentes partes de la ciudad. Aunque ha optado por no acercarse a los hospitales.

“Porque dicen que muchos se están contagiando en el transporte público y eso es algo puede ser cierto o no, pero entre si o no, pues tenemos que cuidarnos, porque hay muchos contagiados jóvenes; a veces se suben personas y van preocupadas porque ya tienen un familiar que dio positivo al coronavirus”, afirmó.

José exhortó a sus compañeros taxistas a no bajar la guardia, pues dijo que muchas personas le comentan que son pocos los taxistas que toman en cuenta todas las medidas sanitarias.

“Y si me ha tocado ver a compañeros que a veces ni cubrebocas traen, y eso esta mal porque tenemos contacto con varias personas al día”, dijo el ruletero.

Como todos, espera que pronto termine el confinamiento, aunque aseguró que probablemente mantenga estas medidas durante varios meses, aun cuando no sea obligatorio o lo indiquen las autoridades.

“Además yo tengo contacto con la gente y pues si me cuido también cuido a mi familia, porque de aquí me voy directo a la casa y tengo que pensar en mi esposa y en mis hijos, por eso es que me cuido”, finalizó.