Coatzacoalcos, Ver.- Las deudas que contrajo Javier Santiago para mantener a su familia y su negocio de uniformes escolares, no podrán ser saldadas a finales de mes como lo había planeado, pues ante el regreso a clases a distancia, confirmado la mañana de este lunes 3 agosto por el Secretario de Educación Pública Esteban Moctezuma, no habrá a quien vender sus productos.

“Otra vez esta noticia nos vino a acabar, ya llevamos cinco meses sin clases y no tenemos ni para comer a veces, esperábamos estos días y mira con qué nos salen”, expresó muy preocupado.

El comerciante de casi 50 años lleva veinte de ellos vendiendo estos productos en el mercado Coatzacoalcos; y asegura que es la peor crisis a la que se ha enfrentado desde que inició.

La situación empeoró para Javier hace cinco meses y no ha logrado recuperarse, al grado de que tuvo que solicitar préstamos con financieras instaladas en la ciudad, para cubrir pagos de servicios, y llevar alimento a su familia.

“Ya estoy endeudado porque no avanzo y pues sí debo reconocer que pedí prestado a una financiera, pero cobran muy caros los intereses. También solicité un préstamo con el banco y pues no quería hacerlo porque son deudas que no podré pagar a corto plazo sino hay venta, pero si no pido prestado no comemos”, reconoció.

Mientras acomoda los uniformes, lamenta que la única esperanza que tenía se vino abajo este lunes 3 de agosto con el anuncio del titular de la SEP.

En años anteriores los locales de uniformes lucían abarrotados desde julio

Para estas fechas, los padres ya comenzaban a visitar a los comerciantes de uniformes ubicados en el centro de abasto, pues son un lugar muy conocido y buscado por los porteños. Sobre todo, porque ofrecen precios más bajos que las escuelas y tela de buena calidad.

Conscientes de la situación que se vive en la ciudad a causa del covid-19, decidieron comprar una menor cantidad de playeras, y maquilaron menos faldas y pantalones, lo cual no han logrado comercializar ante la ausencia de clientes.

“Nosotros somos tradición en la venta de uniformes y pues somos clase popular porque vendemos a buen precio, pero ahora no sabemos qué pasará con esta situación y siendo sincero no creemos que esto mejore”, admitió Javier.

A unos metros del local de Javier, esta Andrés Urías quien también vende uniformes en este lugar. Su cara de preocupación lo dice todo, el reconocer que dejó de pagar el servicio de agua potable y ha batallado para pagar los recibos de energía eléctrica.

“Esta es la temporada más fuerte para nosotros que año con año anhelamos, pero ahora realmente nos va a dejar muy afectados, no hay venta joven a veces vendemos una o dos playeras blancas, pero no son para uniforme”, explicó Urías.

En los pasillos del mercado cuelgan las faldas grises, rojas, azules y de cuadros. En las parrillas están las playeras y el uniforme deportivo.

Los comerciantes ruegan por una ayuda del gobierno, pues ante la falta de ventas su situación comienza a empeorar.

“Pedimos a las diferentes instituciones como el ayuntamiento o bienestar que nos ayuden porque somos las microempresas que siempre vendemos económico y no tenemos con qué comer”, insistió Javier.

Elaboran cubrebocas y venden caretas para ganar algo de dinero

La SEP confirmó que el regreso a clases presencial será hasta que el semáforo covid este en color verde en las entidades, lo cual se ve lejos debido a la negligencia de la propia ciudadanía, un claro ejemplo es Coatzacoalcos que se ha convertido en el segundo municipio con más decesos por coronavirus al acumular un total de 326 muertes.

En tanto, los comerciantes optaron por vender cubrebocas que ellos mismos elaboran, y así obtener una pequeña entrada, mientras que otros compraron caretas faciales para niños que de igual forma ofrecen a los clientes.

“Yo hice los cubrebocas con la tela que tenía y son reforzados (de doble tela), los vendo en 10 pesos para que la gente los compre, y pues a veces vendemos unos cinco por día; algo es algo ahorita que no hay venta”, menciona Urías.

Javier tiene caretas con gorras de personajes de caricaturas que cubren las faldas y pantalones, pues hoy en día es los más buscado en medio del confinamiento.

Están preocupados y cerrar no es una opción, pues así ganen 50 o 100 pesos al día, sirve para que sus esposas e hijos coman algo.

“Las deudas tendrán que esperar, a que esto mejore porque ahorita me conformo con sacar para la comida”, finalizó Javier.