Nautla, Ver.- Un grupo de delfines nariz de botella fue avistado cerca de las playas de Nautla, en la zona conocida como Costa Esmeralda, en la parte norte del estado de Veracruz.

El presidente de la Fundación Yépez, Ricardo Yépez Gerón, afirmó que es la primera vez que se observa a esta especie nadando tan cerca de la línea de costa en este municipio.

El hecho es atribuido a la baja actividad humana que se registra en las playas de Costa Esmeralda desde que se impusieron las restricciones por la pandemia de covid-19, de acuerdo con Yépez Gerón, responsable del campamento tortuguero más importante del estado de Veracruz.

El especialista en conservación ambiental detalló que se trata de una familia de 25 delfines que cada año emigran de norte a sur y viceversa, pero que en esta ocasión se han acercado tanto a la playa porque no existe presencia de lanchas y redes de pesca.

“Tuvimos la fortuna de presenciar una familia de delfines, 25 ejemplares conocidos como ‘Nariz de Botella’ nadando muy cerca de la playa. Habíamos tenido la oportunidad de avistarlos a una cierta distancia, pero no tan cerca de la orilla, hablamos de la orilla a unos 50 o 60 metros de la orilla de la playa, alimentándose del banco de las sardinas”, declaró.

 

 

Conservación de tortugas, tarea difícil por pandemia

Aunque la reducción de las actividades humanas en la zona de playas fue favorable para la naturaleza, las labores en el campamento tortuguero de la Fundación Yépez se volvieron más pesadas.

Actualmente trabajan en la primera anidación de huevos de tortuga de la temporada 2020, pero debido a las restricciones para evitar contagios de covid-19 se tuvo que prescindir del apoyo de algunos voluntarios que se encuentran en los grupos de riesgo.

Solo tres personas realizan trabajos permanentes para el resguardo de los nidos, en una de las temporadas más importantes de los últimos años en los que se espera la liberación de medio millón de tortugas marinas de las especies Lora, Carey y Verde.

 

 

Ricardo Yépez indicó que se cuentan con convenios firmados con diversas universidades y organismos de conservación ambiental, el más reciente con la Universidad de la República Checa; por lo que se espera que al reducirse las restricciones se pueda contar con ayuda de alumnos que participan como voluntarios.

“Recibimos gente de 20 países europeos, aquí en las instalaciones, y aparte por supuesto, a los residentes y estudiantes de los diferentes institutos tecnológicos de nuestra región para hacer sus prácticas profesionales.”