En 2016, Steven Adcock dejó su trabajo en desarrollo de software y se retiró temprano a los 35 años de edad. Su esposa Courtney, quien tenía 31 años en ese momento, se unió a la jubilación anticipada un año después.

Aun con un salario "de seis cifras", llegar allí no fue fácil, dice para la CNBC. "Siempre contribuimos con el límite anual para nuestros planes de ahorro para la jubilación e invertimos toneladas de dinero en el mercado de valores".

Pero, ¿qué hicieron para tener éxito?  Todo el salario de Courtney fue directamente a su cartera de inversiones, pero, reconoce, gran parte de su éxito tuvo que ver con recortar el gasto.

"Al principio fue difícil porque, como las masas, nunca fui del tipo ahorrativo. Sin embargo, una vez que abandoné mis malos hábitos de gasto, nuestros ahorros para la jubilación comenzaron a dispararse", señala.

LO QUE HAY QUE DEJAR DE GASTAR

Según el propio Steven, experto financiero, estas cosas cree que los son inútiles y que las personas deberían dejar de gastar el dinero que tanto les costó ganar:

1. Comer fuera

Según una encuesta de 2019 de más de 2,000 estadounidenses, el 69% dijo que desperdiciaba dinero cenando fuera. Y claro, es agradable salir de la casa y que alguien más cocine para ti, pero la experiencia no es barata. En promedio, él y Courtney solían gastar 750 dólares al mes en comer fuera:

Comidas en restaurante: 210 dólares

Bebidas: 189

Comida para llevar o entregar: 178

Compra de almuerzo: 173

Eso suma 9,000 por año, por lo que fue significativo cuando decidieron preparar su propia comida.

Por supuesto, reconoce que de vez en cuando se daban el gusto de salir de noche, pero con restricciones: no ordenaban bebidas, y sólo pedían el vaso con agua gratis y le podían limón, lo cual reducía su factura entre 6 y 15 dólares. Tampoco compraban aperitivos o postres, lo que puede ahorrar fácilmente otros 15 dólares o más. Por último, las sobras nunca se desperdician. Incluso si son solo unas pocas verduras, siempre encontraron la manera de reutilizarlas al día siguiente.

2. Cambiar de celulares 

Por más que atraiga un nuevo teléfono inteligente de Apple, Google o Samsung, Steven dice que los dispositivos actuales son tan avanzados que pueden funcionar durante años sin problemas. Y aunque las "características actualizadas son agradables, no cambian la vida".

Él recomienda cambiar de teléfono sólo si tiene problemas técnicos importantes o deja de funcionar por completo. Pero incluso entonces, llevarlo primero a un taller de reparaciones puede ahorrar cientos de dólares. Dependiendo del proveedor, comprar el modelo más nuevo puede costar 25 dólares adicionales por mes o 600 o más para comprarlo directamente.

La pareja mantuvo sus teléfonos anteriores durante más de cuatro años antes de finalmente obtener otros nuevos. Por cada año que decidían no actualizar, ahorraron hasta 1,500 dólares. En lugar de poseer una pieza de tecnología que se deprecia cada año, invirtieron ese dinero en la apreciación de los activos en el mercado de valores.

3. Ropa y vestuario

La moda rápida no hace que las compras sean menos tentadoras, pero, dice, sólo lleva unos meses para que cualquier ropa, calzado o accesorio que esté de moda hoy sea reemplazado por alguna otra tendencia contemporánea.

Entonces, antes de realizar una compra, recomienda preguntarse si realmente lo necesita o si tiene espacio para ello.

"Mi regla para comprar ropa es simple (y ligeramente inspirada en Marie Kondo ): jura comprar menos. Solo compro lo esencial y, una vez que lo haga, lo usaré hasta que se manche, se rompa o ya no me quede", dijo.

En promedio, solo pisa un centro comercial dos o tres veces al año y gasta entre 50 y 100 dólares por viaje.

4.- Billetes de lotería

Dicen que no puedes ganar si no juegas. Pero las posibilidades de ganar son microscópicas y, en comparación con las estrategias de inversión básicas, como contribuir constantemente a las cuentas de jubilación, gastar dinero en billetes de lotería simplemente no tiene sentido.

El 59% de los millennials cree que ganar la lotería es una forma razonable de jubilarse, según una encuesta de 2019 de la aplicación de inversión Stash.

Dejar este hábito altamente adictivo podría ahorrarle alrededor de 1,032 dólares al año, asegura.

5. Garantías extendidas

Las garantías extendidas se han convertido en un gran negocio. Un estudio de 2018 de la Universidad de Stanford encontró que los consumidores a menudo pagan de más por las garantías extendidas porque sobrestiman la probabilidad de que un producto necesite una reparación. Pero estos planes de servicio funcionan como un seguro, y por cada dólar que gasta, es probable que solo reciba centavos.

Antes de realizar una compra costosa, la pareja investigó antes para asegurarse de obtener un artículo de alta calidad, porque es menos probable que se rompa. "Si realmente cree que necesita una garantía extendida, lea siempre la letra pequeña".

En algunos casos, la cobertura no es elegible para daños accidentales, o se puede denegar un reclamo si no siguió las instrucciones de mantenimiento de rutina. Además, es posible que ya tenga beneficios de cobertura extendida a través de su tarjeta de crédito, así que es recomendable consultar primero con el emisor de su tarjeta.

6. Televisión por cable

Los precios de la televisión por cable se han disparado a lo largo de los años. En lugar de pagar paquetes de cable o servicios premium, la pareja compró sólo un servicio básico de una plataforma.

"Una advertencia: demasiados terminan desperdiciando cientos de dólares al año en suscripciones que no usan".

7. Compras por impulso

Esta es una categoría amplia, pero básicamente incluye todo lo que no necesita, pero que está tentado a comprar "en el momento", como ese paquete de chicles en la fila de la caja del supermercado. Pero también las grandes compras son peligrosas.

"Esa bicicleta Peloton, por ejemplo, puede sonar como una inversión inteligente en este momento, especialmente cuando intentas convencerte de que la usarás todos los días. Pero si va a pagar 1,995 por una bicicleta estática (y eso no incluye la tarifa de entrega de 250 o la suscripción de 39 por mes para transmitir las clases en vivo), será mejor que piense seriamente cuánto está dispuesto a poner en el trabajo físico. De lo contrario, probablemente terminará acumulando polvo en su sótano".

Con información de La Silla Rota