Los pescadores organizados en distintas cooperativas en la congregación de Tonalá, revelaron que la pesca furtiva del robalo y otras especies afecta a largo plazo la actividad en la zona, pues cuando se levante la veda el próximo viernes, ya no habrá peces para capturar.

Diariamente ingresan lanchas que vienen de otras regiones –principalmente de Tabasco- y que navegan por los brazos del río Tonalá, las cuales se dedican a capturar todo lo que se encuentre a su paso, desde especies protegidas por la veda hasta aquellas que son protegidas permanentemente.

Tal es el caso de un video que circuló en redes sociales, donde se observa a un grupo de pescadores que no ha sido identificado, capturando varias crías de cocodrilo moreletti, especie endémica del sureste veracruzano.

 

 

VIGILANCIA DE LA MARINA

“A los furtivos no les interesa nada, arrasan con todo lo que se encuentra a su paso y no hay forma de que se detengan”, señaló uno de los entrevistados, agregando que “no sabemos cuántos son, algunos viven aquí mismo en la congregación y otros –la mayoría- vienen de fuera”, aseguró.

Por otro lado, pescadores organizados en la rivera de El Muelle señalaron que la Secretaría de Marina Armada de México ha estado muy activa a lo largo del río Tonalá en las últimas semanas, levantando las redes de los pescadores para impedir que capturen robalo, aunque afectan directamente a los que están cumpliendo con lo establecido.

“Los pescadores furtivos arrojan redes y las sacan al poco tiempo, a ellos no les ha caído la Marina, pero a nosotros si nos molestan a cada rato”, señaló Carlos Hernández, uno de los representantes de la asociación.

SIN APOYOS DEL GOBIERNO

Los “hombres de mar” señalaron también que hasta el momento no han recibido el apoyo del Gobierno Federal que se les prometió al comienzo de la contingencia sanitaria, recibieron tarjetas bancarias que hasta el momento no han tenido ningún depósito.

Tampoco las empresas que le trabajan a Pemex en las plataformas ubicadas frente a las costas hidrómilas han querido cumplir con los acuerdos, a pesar de estar afectando a los pescadores, pues el ruido y el paso constante de barcos aleja los bancos de peces.

Mientras que Pemex ha apoyado mediante su programa social PACMA a los pescadores de Agua Dulce, estos apoyos no sirven de nada, según aseguran los beneficiados, pues les dan apoyos en especie –redes e implementos de pesca- de mala calidad, además de que las zonas de pesca están cerradas por las plataformas y no tienen donde ejercer su actividad.

Presencia MX / E-Consulta Veracruz