Xalapa, Ver.- Al presentar el examen de admisión a la Universidad Veracruzana (UV), América priorizó el uso de cubreboca y gel sanitizante sobre la goma, lápiz y sacapuntas, que, en otros años, se promovían como indispensable para tener derecho a la evaluación.

En 2017, cuando la joven de 18 años ingresó al bachillerato, las autoridades educativas hacían énfasis en la obligación de llevar implementos básicos para responder el examen del Ceneval. Este 2020, la exigencia se centró en cuidar la sana distancia, pasar por un tapete sanitizante, y verificar que su temperatura corporal no superara los 36 grados centígrados.

Ella como otros 33 mil jóvenes valoró la posibilidad de presentar su examen de manera virtual, sin embargo, decidió que era mejor acudir a un aula, ahí no se sentiría sola, pues habría más jóvenes resolviendo el examen, comparte. 

Sin embargo, la apreciación fue equivocada, explica, la distancia entre los 20 alumnos que se presentaron en el aula 18 de la facultad de Derecho, en Xalapa, la llevó a la sensación de distanciamiento.

Comenta que pasó varios filtros antes de llegar al aula. En la entrada a la facultad le pidieron la credencial para el examen; algunos jóvenes la llevaban impresa, otros más en su celular. Debía pasar por un escáner del código que contiene la identificación.

Unos pasos adelante había un tapete sanitizante por el que debían pasar de manera obligatoria; además, personal médico tomó su temperatura y jóvenes ubicados en varios puntos de las instalaciones la orientaron para llegar al aula, y ubicar su lugar.

La evaluación para tener oportunidad de estudiar Ciencias Políticas y Gestión Pública fue como subir a una montaña rusa, por el sobresalto que algo desconocido y las excesivas medidas sanitarias. “Pasas por las ganas de querer vomitar, nerviosismo, hasta te tiemblan las piernas”, cuenta.

Durante 20 minutos les permitieron el uso de su celular, eso le sirvió como distracción momentánea. Al tener el examen en sus manos, recordó de nuevo, esa sensación de nervios y estrés por la evaluación que se retrasó durante tres meses.

Para llegar a “su gran día”, comenta que se preparó los últimos cinco meses. Tomó un curso en una institución particular, además, practicó en AEXI, plataforma que creó la universidad para simular una evaluación en línea; y revisó algunos videos de YouTube para reforzar algunos temas que “se complicaban”.

UNIVERSITARIOS EN NÚMEROS

Desde este 31 de agosto y hasta el 05 de septiembre, poco más de 38 mil egresados del bachillerato presentarán su examen de admisión a la Universidad Veracruzana (UV) de manera presencial, aspiran a continuar su formación profesional más de 44 mil jóvenes.

Como consecuencia del virus Sars CoV-2 la máxima casa de estudios permitió exámenes virtuales y presenciales para valorar y depurar el listado de 16 mil jóvenes que tendrán un espacio en las filas de la universidad.

AMBULANTES TAMBIÉN SE PRESENTARON AL EXAMEN

En las inmediaciones de las instalaciones, al menos de la Facultad de Derecho, el saludo de un vendedor ambulante a los jóvenes era la promoción de artículos para la evaluación, ¡“lápices, gomas, sacapuntas, calculadoras!, enunciaba con tono alto.  

Él al igual que vendedores de cubrebocas, caretas y guantes vieron en los exámenes de nuevo ingreso una oportunidad de obtener recursos para llevar a su familia. 

Las universidades particulares rentaron equipo de sonido y perifoneo para promover sus programas escolares. Repartieron folletos a los padres de familia con la leyenda “producto sanitizado”.

EL LLAMADO A LOS PADRES DE FAMILIA

También fueron recurrentes las instrucciones a quienes acompañaron a los jóvenes: ¡Los papás van de aquel lado, por favorcito!, ¡No pueden estar abajo (de la banqueta) !, “Si van a esperar a sus hijos, por favor, guarden su distancia”.

Y es que ni la pandemia por el virus Sars CoV-2 o el llamado de la autoridad escolar, que pidió evitar aglomeraciones para reducir el riesgo de contagio, frenó a padres y hermanos para llevar a sus hijos hasta la puerta de las instalaciones universitarias donde serían evaluados.

En las primeras horas del lunes 31 de agosto, la rectora Sara Ladrón de Guevara, hizo un último llamado a los padres de familia para no acudir a la zona universitaria y así evitar “aglomeraciones”, reduciendo el riesgo de contagio del virus Sars CoV-2.

Los jóvenes atendían la recomendación del personal en la entrada y de la UV, mientras que a los padres se les daban las mismas instrucciones una y otra vez.