Los arrecifes de Puerto Morelos, Cozumel y el Sistema Arrecifal Veracruzano, entre otros, se encuentran contaminados por bolsas, tapas, botellas, etiquetas, equipos de pesca y desechables, basura proveniente de Estados Unidos, Centroamérica y, en menor cantidad, Europa y Asia, de acuerdo con una investigación de Greenpeace y la UNAM.

De acuerdo con Milenio, el estudio "Impacto de la contaminación por plástico en áreas naturales protegidas mexicanas" revela que fueron encontradas 815 piezas de plástico en diferentes formas, tamaños y usos, de las cuales 151 se encontraron en el fondo y la columna de los arrecifes, mientras que en la superficie fueron encontradas 664 piezas flotando.

"Encontrar basura en todas las áreas naturales protegidas que visitamos es alarmante y encontrarla desgastada nos habla del riesgo potencial de la fragmentación de esos plásticos. Los microplásticos tienen implicaciones gravísimas para el ecosistema y la gente; junto con Greenpeace ya encontramos microplásticos en contenido estomacal de peces comerciales que pueden provocar un cambio en su reproducción e incluso mortalidad", dijo en entrevista con Milenio Omar Rivera Garibay, investigador del Laboratorio de Biodiversidad Arrecifal y Conservación de la UNAM.

Los plásticos también pueden tener implicaciones negativas en el crecimiento y función de los corales.

 

 

El fondo arrecifal donde se encontraron más plásticos fue en Veracruz y Puerto Morelos: una pieza cada 180  metros.

Seguido de Puerto Morelos (145 piezas por cada 40 kilómetros cuadrados), el sitio con promedio más alto es Mahahual, con 114, y Cozumel, con 108.

De acuerdo con su desgaste, se pudo detectar el origen de 29 piezas, siete de México, siete de Estados Unidos, cuatro de República Dominicana, dos de Jamaica y Colombia, respectivamente, y uno en Puerto RicoGuatemala y Ecuador, respectivamente.

También fue encontrada basura proveniente de ItaliaFranciaSingapur y Turquía.

Las marcas más encontradas fueron Coca-Cola y Pepsico, así como SabritasJosé Cuervo y Nutrioli.

Con información de La Silla Rota