Coatzacoalcos Ver. – El día que se conmemoró el natalicio de don Benito Juárez (21 de marzo) fue el último evento que organizó la empresa de banquetes de Salomón Bahena Salinas en un salón particular de Coatzacoalcos.  Con la llegada de la pandemia del covid-19 han pasado cinco meses sin tener ingresos por lo que la situación se complicó para los organizadores de eventos.

“Nos quedamos sin nada porque se clausuraron las fiestas en salones y cualquier recinto oficial para eventos, nos quedamos sin nada y nos agarra por sorpresa porque realmente no teníamos un colchón económico tan holgado para aguantar varios meses sin trabajar”, señaló el empresario de Coatzacoalcos con más de una década de historia.

Bodas, XV años, bautizos, cumpleaños, baby showers, y demás festejos fueron suspendidos como parte de las medidas sanitarias para prevenir contagios de covid-19 entre la población veracruzana.

Incluso las graduaciones que en los últimos años han cobrado mayor relevancia eran esperados por los banqueteros y dueños de salones, quienes aprovechan para aumentar sus ganancias y hacerse de nuevos mobiliarios.

“Han pasado más de cinco meses que no damos golpe y nos está pegando. Y pasa una incongruencia porque a nivel federal nos tienen en semáforo amarillo, con lo que ya pudiéramos trabajar con todas las medidas, pero en el estado no nos dejan y eso es algo que nos afecta, ya no podemos de seguir sosteniendo los gastos”, advirtió.

Dijo que la crisis económica que atraviesa, lo ha obligado a despedir a parte de su personal al no tener recursos para pagarles.  

 

 

Solicitan a las autoridades que les permitan operar

Este jueves 3 de septiembre, los banqueteros y dueños de salones de eventos en Coatzacoalcos, solicitaron a las autoridades de salud y municipales que los dejen reanudar sus actividades, pues aseguran que aun cuando abran sus puertas su recuperación será lenta, ya que en caso de que se levante la alerta sanitaria o se modifique el color del semáforo, no tendrán eventos al día siguiente sino hasta meses posteriores.  

“Si un casino, una cantina o un restaurante les permiten abrir ya tienen clientes mañana, pero para nosotros es diferente: si anunciamos que ya estamos abiertos, la gente viene a contratar, pero no para mañana o pasado, sino hasta para noviembre o diciembre o quizá para después, por eso pedimos que nos dejen abrir”, indicó Salomón.

Por ello, esperan que haya una fecha próxima en la que puedan retomar sus labores, argumentando que han capacitado a su personal para dar un servicio acorde a las medidas sanitarias.