Alvarado, Ver.- Armadores del puerto de Alvarado detendrán las labores de 18 barcos camaroneros que forman la flota pesquera, como medida de protesta para exigir al Gobierno Federal la reducción en el precio del litro de diésel.

El movimiento será simultáneo en otros puertos pesqueros del Golfo de México y el Caribe nacional, informó la representante de la Cámara Nacional de las Industrias Pesqueras y Acuícolas (Canaipesca), Lizeth Álvarez Vera.

 

 

La protesta se planea para el miércoles 16 de septiembre, fecha en la que concluye la veda de camarón, luego de cinco meses en que se restringió la captura de esta especie.

Álvarez Vera señaló que la protesta es una medida pacifica que se mantendrá hasta que exista respuesta de las autoridades federales, sin embargo, reconoció que habrá afectaciones a unos 500 trabajadores que dependen de esta actividad.

 

 

“Más que 500 familias en todo el país van a quedarse sin empleos, hoy por hoy la pesca ha sido, a través de los años, parte del sustento familiar de muchas familias y reconocemos que, al quedar los barcos sin trabajo, los más afectados son los trabajadores, pero reconocemos que no hay competitividad por el precio del diésel”. 

La representante de Canaipesca señaló que los productores de camarón de mar deben de competir con pescadores de los Estados Unidos que ofrecen el mismo producto a un mejor precio, debido a que tienen acceso a precios más bajos de insumos.

Detalló que mientras en Estados Unidos pueden adquirir el litro de diésel en 7 pesos, los productores locales deben de comprar el mismo insumo en un precio que ronda en los 20 pesos.

Álvarez Vera detalló que se espera que en la protesta participen armadores de los estados de Quintana Roo, Campeche, Ciudad del Carmen, Alvarado, Tuxpan y Tampico, agremiados a la Canainpesca.

En ese sentido, dijo que se espera que se tenga una respuesta por parte de las autoridades federales, así como mayor apoyo de autoridades estatales para incentivar la actividad pesquera, que por años ha permanecido abandonada por la falta de programas de ayuda como la reciben otros sectores productivos.