Desde el pasado mes de marzo, el uso de cubrebocas se volvió fundamental para transitar espacios públicos, esto con la intención de disminuir los contagios de covid-19.

Esto ha hecho que no habituemos al olor de nuestro propio aliento, lo cual nos ha traído revelaciones que pueden ser no muy positivas.

El fin de la pandemia no tiene fecha en el calendario y el uso de cubrebocas podría extenderse igual número de días, o formar parte de la cotidianidad llamada “nueva normalidad”.

Por ello enumeramos algunas claves para evitar que el uso de cubrebocas sea un “doble castigo” debido al temido “aliento de cubrebocas”.

 

1.- Cepillar los dientes

El cepillado de dientes es fundamental para evitar el mal aliento, sin embargo, debe realizarse con la técnica adecuada para que las bacterias sean removidas de los pequeños espacios y huecos entre los dientes donde puede acumularse comida y bacterias.

También es importante cambiar regularmente el cepillo de dientes, pues después de un tiempo las cerdas se desgastan y pueden ya no ser tan eficientes; además de que acumulan bacterias.

Te dejamos la técnica correcta para lavar tus dientes.

2.- Hilo dental

Si tu cepillo no alcanzó a eliminar restos de comida y algunas bacterias, el hilo dental lo hará. Sin embargo, también debe ser usado de la forma correcta, de preferencia una vez al día, pero si se usa 2 o 3 veces a la semana es mejor que nunca utilizarlo.

Aquí algunos consejos básicos para utilizarlo:

  • Rompe unos 40 cm de hilo dental y enrolla la mayor parte alrededor de uno de tus dedos corazón. Enrolla la parte remanente alrededor del mismo dedo de la otra mano, este dedo recogerá el hilo dental cuando esté sucio.
  • Deja el hilo dental bien estirado entre los pulgares e índices.
  • Pon el hilo entre tus dientes y aplica un movimiento de fricción, sin apretar las encías.
  • Cuando el hilo, llegue a la encía, haz una forma de “C” con él y friégalo por las superficies del diente.
  • Aguanta el hilo bien terso y friégalo por el lado del diente, arriba y abajo.
  • No olvides la parte trasera del último diente antes de los molares.

 

3.- Enjuagar pero no solo con agua

Luego de un correcto cepillado y de usar hilo dental, es recomendado por especialistas de la salud utilizar un enjuague bucal que pueda acabar con las bacterias restantes.

Se recomienda que al realizar la compra de un enjuague bucal, el usuario se cerciore de que este no contenga alcohol etílico, pues suele secar la boca y con ello exacerbar el mal aliento.

De preferencia, se recomienda buscar entre los ingredientes una sustancia de nombre “xilitol” un endulzante natural que aumenta la producción de saliva y evita que se formen muchas bacterias en los dientes.

 

4.- La lengua también

Cepillar la lengua puede ayudar a eliminar las bacterias que esta tiene, sin embargo, es el dorso se la lengua donde se concentra la mayor parte de las bacterias, por ello también podrías optar por un limpiador de lengua como el que a continuación se muestra.

5.- ¿Hace cuanto que no visitas a tu dentista?

La salud bucal es importante y los chequeos regulares con el dentista podrían marcar la diferencia en tener un bueno o mal aliento. Sarro, caries y otras afecciones bucales causan mal aliento y te harán pasar un mal rato mientras usas el cubrebocas.

Agendar una cita para que determine el tratamiento que necesitas podría disminuir el mal aliento.