Orizaba, Ver.- Desde que inició la pandemia por el SARS-CoV-2, alrededor de 150 trabajadores del Hospital Regional de Río Blanco (HRRB) han padecido el COVID-19, y cuatro de ellos han muerto a consecuencia del mismo, indicó el director Álvaro Vázquez Gallardo.

Puntualizó que uno de los que falleció era un compañero jubilado, dos enfermeras y uno más de mantenimiento que laboraba en otro hospital pero era trabajador de Secretaría de Salud.

El directivo explicó que la mayoría del personal tiene otros trabajos, por lo que se desconoce dónde se pudieron haber contagiado, ya que el virus está en todas partes.

Aunque la Secretaría de Salud mantiene a este municipio y otros de la zona en semáforo rojo, destacó que actualmente los contagios siguen a la baja y esto se ha reflejado en que hasta este jueves haya 15 pacientes en el Área COVID, pero en algunos momentos se tuvo hasta 70.

Recordó que este nosocomio tiene 100 camas para atender a las personas que tengan ese padecimiento y se compliquen, pero lo mejor es que se sigan cuidando, que mantengan sus medidas preventivas.

Vázquez Gallardo indicó que “esta enfermedad llegó para quedarse”, y ya se vio las complicaciones que causa y lo letal que puede ser, entonces lo mejor es que la población se siga cuidando y con ello evite un posible contagio.

En caso de un rebrote, este hospital está preparado con las casi 100 camas con que cuenta para la atención de pacientes COVID.