En una sola noche, Antonio Farfán perdió todo lo que había en su casa del fraccionamiento Arboledas San Ramón, por las inundaciones causadas por el huracán Karl en el 2010.

 

 

Después de 10 años teme que se repita el desastre que dejó a un millón de damnificados en el estado de Veracruz, según las cifras emitidas en aquel entonces por el Gobierno del Estado.

 

 

El miedo no solo se presenta de forma recurrente por estas fechas debido a lo que vivió, afirma que desde el 2015 se detuvieron todas las obras complementarias que residentes de la zona de fraccionamientos ubicada en Medellín de Bravo, solicitaron para reducir el riesgo a inundaciones.

Hace cinco años se inició la obra de construcción de un canal pluvial, sin embargo, quedó inconclusa. Cada año autoridades municipales realizan los trabajos de desazolve para que el lugar esté limpio.

 

 

Si bien las afectaciones en cada temporada de lluvia disminuyeron, señaló que el canal ubicado al frente de los fraccionamientos Puente Moreno y Arboledas San Ramón solo es la primera etapa del proyecto anunciado en ese momento por el gobierno municipal en turno.

“Lo que pasó nos enseñó mucho en el tema de prevención, a tener más cultura de la protección civil, hizo que las autoridades entendieran que se tenían que hacer obras hidráulicas, pero se fueron abandonando y eso está pendiente”.

 

 

Antonio Farfán dijo que otra de las obras pendientes son las rutas de evacuación en caso de desastre para los fraccionamientos Puente Moreno, Lagos de Puente Moreno y Arboleda San Ramón.

A pesar de la tragedia del 2010, la zona de fraccionamientos en Medellín siguió creciendo, lo que hace insuficiente los caminos que existen para ingresar y salir del lugar donde se calcula que habitan entre 30 mil y 40 mil veracruzanos.

Además de los dos caminos de salida que existen hacia la carretera Veracruz-El Tejar, indicó que quedó pendiente un tercer acceso que hacia la autopista Córdoba-Veracruz, un cuarto hacia el sur de la zona metropolitana y un quinto, en la interconexión con el fraccionamiento Arboledas San Ramón.

Refirió que de acuerdo al INEGI en 2010 en estos dos fraccionamientos vivían 13 mil 500 personas, en la actualidad se estima que hay cerca de 40 mil personas, que únicamente cuentan con dos salidas.

Además de los residentes de las colonias aledañas en la comunidad del Tejar: Obrera Campesina, la Dra. Teresa Morales, El Bosque, Cándido Duarte, Las Higueras, Benito Juárez, Paraíso Uno, Camino Real, que reciben escurrimientos de los fraccionamientos de la zona.

 

El día de la tragedia

Antonio Farfán recuerda que el 18 de septiembre del 2010 fue un día soleado, el huracán había golpeado costas veracruzanas un día antes, pero la lluvia que se acumuló en la montaña causó el desbordamiento del río Jamapa que rápido inundó varias localidades y fraccionamientos de Medellín.

 

 

“Pensamos que el huracán había pasado, pero el golpe de agua de la lluvia en los municipios de la montaña nos agarró por sorpresa al otro día”, relata.

Cuando le avisaron que el río Jamapa comenzó a desbordarse salió para ayudar a su abuela que vivía en la comunidad de El Tejar, a unos 4 kilómetros de su casa, en donde es común el desbordamiento del río por la temporada de lluvias.

 

 

Sin embargo, en el camino se dio cuenta que el agua comenzó a subir súbitamente, no pudo llegar a su destino y decidió regresar con su esposa y sus hijos cuando le avisaron que el agua empezaba a entrar a las casas.

No le dio tiempo de sacar nada, solo de poner a salvo a su familia. Las imágenes que vienen a su mente son de casas inundadas y gente dejando su patrimonio.

“Me impactó mucho ver cómo subía el agua muy rápido (…), yo que siempre había vivido en Medellín sabía que el río se salía cada año cerca del parque, en Jamapa en la esquina del Palacio Municipal, eso era algo natural para nosotros en cada lluvia, pero en esa ocasión fue distinto, el agua subió muy rápido.

“En Dos Bocas, que es antes de llevar al Tejar, el agua ya no nos dejaba pasar, la corriente nos jalaba y decidimos regresar a casa porque nos dijeron que ya se estaba llenando de agua el fraccionamiento”.

 

 

En su casa el agua subió medio metro ese día, recuerda que perdió todo, desde muebles y electrodomésticos, hasta los juguetes, ropa y artículos personales suyos, de su esposa y sus dos hijos.

 

 

“Me impactó mucho como el agua se mantuvo varios días y conforme iba bajando veíamos el desastre (…), me impactó mucho ver un automóvil sobre un árbol, un auto que fue arrastrado por el agua y cuando se secó quedó arriba de ese árbol”

 

 

 

 

El huracán Karl en el 2010 provocó afectaciones en 117 municipios, lo que significó el 68 por ciento del territorio veracruzanos; según el reporte oficial.

Así como Antonio Farfán otras 100 mil personas tuvieron que ser evacuadas de sus casas entre el 17 y 18 de septiembre del 2010.

El reporte oficial en aquel entonces fue de un millón de veracruzanos damnificados por inundaciones y los vientos huracanados, así como 12 personas muertas a causa del desbordamiento de ríos.

La zona conurbada de los municipios de Veracruz, Boca del Río y Medellín fue una de las más afectadas, ya que fraccionamientos y colonias se llenaron de agua con el desbordamiento del río Jamapa y Cotaxtla.

Sin embargo, este tipo de daños se registraron en otras comunidades rurales de la región en los municipios de Jamapa, Cotaxtla, La Antigua, Manlio Fabio Altamirano, Soledad de Doblado.

A pesar de la impotencia por ver su patrimonio perdido, Antonio Farfán se dice agradecido porque en su círculo familiar o de amigos el daño solo fue material y no hubo ningún fallecimiento como ocurrió con otras familias.