La Antigua, Ver.- En el pueblo de La Antigua, ubicado a 35 minutos del puerto de Veracruz, cuatro estudiantes emprendieron un proyecto dedicado a preservar y brindar información sobre el cocodrilo Moreletii.

Todo empezó en el 2018, cuando Carlos Escoto decidió adquirir a "Coco" -uno de los cuatro ejemplares de cocodrilo Moreletii con los que actualmente cuenta- a través de una granja local que tiene los permisos ambientales para la reproducción y comercialización de estos animales.

"Ahorita desafortunadamente por las películas, la televisión, tenemos una información errónea de lo que son estos animalitos y cuando los vemos en la calle, en los ríos o en los lagos lo primero que queremos hacer es matarlos", dijo Carlos Escoto.

Hasta antes de la pandemia del covid-19, los cuatro jóvenes se dedicaban a la exhibición de estos ejemplares en localidades de la zona como La Antigua y playa de Chachalacas, con la finalidad de obtener recursos para pagar sus estudios y así poder adquirir instalaciones donde puedan albergar a las especies.

Idea que se interrumpió por la pandemia de covid-19, ya que los obligó a permanecer inactivos durante cinco meses. Fue hace apenas unas semanas que, con la reactivación de algunos sectores turísticos, decidieron retomar actividades.

"Nos la vimos un poco duras porque la alimentación de los cocodrilos tiene que ser constante, los cuidados, su calcio, las vitaminas", comentó Carlos.

De igual forma, detener el proyecto significó suspender el único ingreso económico con el cual contaban para costear algunos gastos de sus universidades, pues todo lo implementaron a mantener a los animales.

Pretende reactivar el turismo a través de la conservación de la especie

Con el proyecto también pretenden reactivar el turismo en la región, pues aseguraron que desde hace algunos años la afluencia de turistas que llegaba a La Antigua fue decayendo, ahora por causas de la pandemia el pueblo está pasando un difícil momento por la suspensión de actividades.

"Pensamos incluso que, si tenemos instalaciones aquí, va a hacer que el turismo vaya mejorando y al mismo tiempo tienes un propósito con el cual cuidas animales, hacer liberaciones y con fines educativos para las personas", dijo Héctor Alain, integrante del proyecto.

Pero el camino no ha sido fácil, ya que en los últimos meses el sueño del santuario parecía perderse junto con la llegada el turismo.

La falta de presupuesto y de un lugar amplio hace que el proyecto avance a pasos lentos, ya que no pueden adquirir más ejemplares por no tener un lugar donde resguardarlos, aseguraron.

Por el momento solo cuentan con cuatro ejemplares, los cuales los mantienen en constante vigilancia y con todos los papeles reglamentarios para evitar cualquier contratiempo.

"Todos los ejemplares que tenemos dentro de este proyecto son sacados de UMA, tienen una legal procedencia, no son extraídos de cualquier ambiente natural y tienen sus papeles en regla", afirmó Carlos.

Cocodrilo de pantano especie protegida

La especie cocodrilo Moreletii fue declarada como vulnerable en la Lista Roja de la IUCN en el 2012, luego de permanecer unos 40 años con una población en descenso drástico en su hábitat natural.

Hasta antes de eso, había sido calificada con el estatus de en peligro de extinción en la ESA de los Estados Unidos en el 2007 y en el Apéndice I de la CITES (1981), lo cual restringe el comercio internacional de individuos extraídos del medio silvestre, según la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (Conabio).

Hace un par de años la Conabio declaró al cocodrilo Moreletii como saludables y con existencia de un gran potencial para proyectos productivos sustentables, ya que actualmente se estima que hay una población de 79 mil individuos en México.

Pese a eso, la caza de esta especie se sigue registrando en el mercado negro, ya que los recursos que se obtienen de la piel, colmillos, carne y demás partes del cocodrilo de pantano son extremadamente caros, aseguraron los jóvenes.

Debido a eso temen que la especie vuelva a ser parte de la lista negra de peligro de extinción, es por eso que siguen luchando en la conservación de este ejemplar y en un futuro esperan poder adquirir diferentes especies endémicas de la región que se encuentren en riesgo.