Veracruz, Ver.- "No estamos sacando ni lo de la renta", comenta María mientras desayuna dentro de su estética que se encuentra vacía, esperando la llegada de sus clientas, quienes hace más de cinco meses pausaron las visitas por causa de la pandemia de covid-19.

Dentro de la Plaza Ferretería el Patio, justo en la zona de mercados del centro de la ciudad de Veracruz, en el local 12 se encuentra el negocio de María, hace ocho años que abrió "Fashion Beauty", con la esperanza de tener un patrimonio con el cual salir adelante.

Proveniente de Ciudad Juárez, María llegó hace diez años al puerto de Veracruz, siguiendo a su esposo y la promesa de un mejor futuro económico, el cual se vio fragmentado por el covid.

Ahora resignada comenta que si su situación no mejora tendrá que cerrar y volver a su ciudad de origen, para comenzar un nuevo futuro, pues el que tenía contemplado en el puerto se ha ido disolviendo junto con sus ganas de mantener su estética.

Con 22 años siendo profesional de la belleza admite no contar con otro oficio con el cual pueda subsistir si llegase a cerrar.

Aún recuerda los inicios de su local, como todo, el comienzo no fue fácil, pero con el paso del tiempo fue haciéndose de clientes frecuentes que escogían su negocio de las más de cinco estéticas que hasta antes de la pandemia operaban en aquel sitio.

Ahora los estragos que dejó el covid a su paso se notan entre los locales cerrados que aún tienen los carteles pegados, donde ofrecían los cortes de cabello, "manicure" y tinte, pero que en su interior se encuentran vacíos.

 

Fueron dos locales los que sucumbieron ante la crisis, la poca clientela y el alto costo de las rentas que no fueron condonadas en aquel lugar, comentó María.

"Varios se están yendo, están cerrando sus locales por lo mismo, ya se fueron dos y regreso una, apenas puso su local, pero a ver si le da. Yo le sugerí que no hiciera esa inversión que se esperara que pasara esto", dijo.

"Estamos trabajando para pagar"

Al mes paga 4 mil 640 pesos de renta, antes del covid dice que lograba juntar en menos de 20 días el dinero para costear ese gasto, ahora a duras penas y puede sacar para su comida del diario, eso sin contar los camiones, el pago de luz y agua.

Por lo mucho, hay veces que solo logra sacar seis cortes de cabello al día, aunado a esto tuvo que rebajar el costo de su trabajo debido a la falta de clientes, con un precio de 35 pesos por cada corte.

Debido a todo lo anterior tuvo que adquirir un crédito financiero para pagar la renta y sus otras deudas que tenía antes de que los primeros casos de coronavirus en el estado.

"Estamos batallando bastante, nos endrogamos para poder pagar la renta (...), crédito tras crédito, como quien dice estamos trabajando para pagar, no para nosotros", aseguró María.

Uno de sus apoyos tanto emocional como económicamente es su esposo, gracias a su trabajo es que logró sobrevivir dos meses sin generar ingreso, debido al cierre de negocios no esenciales y después a la baja actividad que se registró en el mercado por el confinamiento.

"En abril y mayo fue lo que más nos pegó fuerte, entonces fueron los meses que más me atrase, mayo porque nos cerraron y abril porque de plano no saqué para pagar y antes de que pase el año tengo que pagar esos dos meses", lamentó María.

Con el regreso a la nueva normalidad creyó que las ventas se recuperarían, pero no fue así, por lo que ahora solo se preocupa por conseguir dinero para seguir abonando lo que consiguió para su renta.

Negocios de belleza están pasando por la misma situación

Según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), en el país 1.1 por ciento de los trabajadores laboran en peluquerías, salones y clínicas de belleza, lo que equivale a más de 227 mil personas en 160 mil 811 negocios que se dedican a este giro.

De cada 100 personas ocupadas en el sector de la belleza 81 son mujeres, mientras que, tan solo 19 son hombres, 76.8 por ciento labora en establecimientos de una a dos personas, mientras que 20.4 por ciento trabaja en negocios de tres a 10 personas ocupadas.

Siendo Ciudad de México y Jalisco las entidades con un número mayor de establecimientos.

Misma cantidad que se encuentra pasando una difícil situación al igual que María, quien pese a las deudas sigue resistiéndose a cerrar su patrimonio que le llevo ocho años construir en una ciudad completamente extraña para ella.