El reconocimiento público del diputado José Magdaleno Rosales, quien informó a los medios que su hijo José Luis Rosales forma parte de la nómina del Congreso, llevó a su compañero Rodrigo García Escalante a presentar una ley para tipificar el nepotismo como delito grave, y pedir una investigación de la Contraloría de la 65 Legislatura.

En la sesión de la diputación permanente el expanista, quien fue expulsado por votar la reforma electoral, subió a tribuna para pedir cambios a la Ley de Responsabilidad Administrativa.

La intención del legislador de Pánuco, hijo del excontralor en el gobierno de Javier Duarte y hermano del diputado federal Ricardo García Escalante, es sancionar con cinco y hasta 10 años de inhabilitación a quien, haciéndose valer de su cargo, beneficie a un familiar hasta en cuarto grado de parentesco.

“Cometerá nepotismo el servidor público que, valiéndose de las atribuciones o facultades de su empleo, cargo, o comisión, directa o indirecta, designe, nombre o intervenga para que se contrate como personal de confianza, de estructura, de base o por honorarios en el ente público en que se ejerza sus funciones, a personas con las que tenga lazos de parentesco por consanguinidad hasta el cuarto grado, de afinidad hasta el segundo grado, o vínculo de matrimonio o concubinato”, propuso al adicionar.

Después de que presentó la propuesta de cambios a la ley, subió para presentar un punto de acuerdo con la intención que la Contraloría Interna de la Cámara inicie una investigación por la contratación de José Luis Rosales Huesca, hijo de Rosales Torres, que está dado de alta como asistente y cobra 15 mil pesos al mes.

A la petición del expanista se sumaron varios legisladores locales, entre ellos Rubén Ríos, quien fue reconvenido por el OPLE por usar recursos públicos para promocionar su imagen, en su intento por lograr la alcaldía de Córdoba.