Las Choapas, Ver.- De noche despierta asustada, tiene pesadillas, cuando recuerda todo lo que sufrió en manos de su ex pareja, llora, y si sale a la calle teme que puedan hacerle daño, estas son partes de las secuelas de la joven víctima de violencia y obligada por Guillermo C., a tatuarse.

Sin embargo, con todo eso, la psicóloga de la fiscalía especializada emitió un resultado que no fue del agrado para la víctima ni para su representante legal, pues precisa que no encontró que la denunciante presenta daños psicológicos.

La joven de 21 años de edad, a través de su abogado, presentaría este mismo viernes un escrito de inconformidad a la fiscalía especializada, donde pide que se le realice otra valoración con una psicóloga ajena a dicha dependencia, pero que sí lo acrediten.

"Cómo es posible que digan que no tengo daño psicológico, si con el simple hecho de que perdí a golpes dos dientes; a cada rato me amenazaba con la pistola y las agresiones eran constantes, y resulta que según la psicóloga, no tengo nada", planteó la agraviada ante su abogado defensor.

Una de sus tías también avala el hecho de que la joven sí tenga secuelas, ya que ella es testigo de cuando su sobrina se despierta por la madrugada asustada, producto de pesadillas, siente que la persiguen, que la agreden; "ella está asustada, claro que tiene daño psicológico, si las golpizas que le daba no eran juego", planteó la familiar de la afectada.

La denuncia penal continuará su curso, pero la evaluación de la psicóloga de la Fiscalía Especializada en la Investigación de Delitos de Violencia contra la Familia, Mujeres, Niñas, Niños y Trata de Personas no ayuda a respaldar el testimonio de la víctima. Sus tías y la propia agraviada, sospechan que hay ´mano negra´ en su asunto.

Esperarán la contestación que les haga llegar la fiscal titular respecto a que sea evaluada por otra psicóloga, a la que dicha dependencia le dé personalidad para que le reconozcan su veredicto, pues no dan credibilidad al resultado otorgado por la psicóloga de esta institución "impartidora de justicia".

La víctima de violencia es una jovencita que desde los 14 años de edad fue separada de la escuela secundaria por parte de un sujeto mayor que ella, quien la hizo su pareja.

Guillermo C, quien tiene una barbería en la avenida 20 de Noviembre de la colonia La Sabana, se convirtió en el "verdugo" de la indefensa mujer, y los últimos años que vivió con ella fueron un "verdadero infierno", cuenta la agraviada, ya que eran constantes las golpizas y amenazas, al grado que llegó a condicionarla que si no se dejaba hacer un tatuaje, su hijo pequeño pagaría las consecuencias. Ella tuvo que acceder bajo ese reproche.

Su denuncia ya tiene tres meses y hasta el momento la burocracia de la fiscalía especializada no permite que haya justicia. Por ello, la joven ya hizo un llamado al gobernador de Veracruz, Cuitláhuac García Jiménez y a la fiscal general del estado, Verónica Hernández Giadáns, para que intervengan y la ayuden a resolver su problema.

Presencia MX / E-Consulta Veracruz