Veracruz, Ver.- Integrantes de la Coordinadora Sindical Unitaria de México protestaron en el zócalo de la ciudad y la sede de las oficinas de la Administración Portuaria Integral de Veracruz (Apiver) para exigir la reinstalación de los estibadores que perdieron su trabajo en la requisa del puerto ocurrida en 1991.

El representante de la agrupación, Benjamín Amador, señaló que en aquel entonces fueron despojados de sus plazas laborales sin liquidación cerca de 300 estibadores en el puerto de Veracruz.

De la cifra mencionada, detalló que al menos 50 por ciento fallecieron a lo largo de los 29 años que pasaron desde la requisa hasta ahora, sin embargo, en esos casos se exige la plaza laboral para sus viudas o hijos, que sufrieron las afectaciones por el despido injustificado.

 

 

"Pedimos que hagan valer el contrato colectivo que no fue liquidado en 1991, que nos regresen nuestro radio de acción, porque tenemos un radio de acción aprobado por la Secretaría del Trabajo y la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, que va desde Punta Delgada hasta Alvarado, y eso es válido todavía porque nuestros estatutos están vigentes", expresó.

 

 

Benjamín Amador señaló que el sindicato nunca perdió su toma de nota a pesar de la requisa, por lo que el contrato colectivo de trabajo debió ser liquidado por la parte patronal, en ese momento el Gobierno de la República.

 

 

En ese sentido, el representante de los manifestantes aseveró que a pesar de las solicitudes para que la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STyPS) atienda la demanda, hasta ahora no existe respuesta.

En contra parte, señaló que otro grupo de extrabajadores portuarios, que fueron desafiliados de la Coordinadora Sindical Unitaria de México, realizan gestiones apoyados por políticos como Napoleón Gómez Urrutia y Dolores Padierna, para ser beneficiados con los reclamos que ellos realizan desde 1991.

 "Hay otro grupo que se hace llamar ´Unión de Estibadores´ y que fueron e invadieron un edificio del gobierno, esos señores no tienen toma de nota, son esquiroles que están de la mano de Ana Padierna, hermana de Dolores Padierna, que están tratando de imponer a gente que fue expulsada del sindicato hace más de 10 años y en estos 10 años ellos no tienen reconocimiento".