Veracruz, Ver.- "Entre el turbante, las mascarillas, googles y lentes yo creo que la gente me veía muy extrema, entonces se reían de mí en la calle y todo eso me hacía llorar", comentó Liliana, una mujer sobreviviente de cáncer de mama en tiempos del covid.

Aún recuerda aquella vez que salió a la calle después de haber pasado por la extirpación de su seno, la caída de su cabello y las extenuantes quimioterapias, en ese entonces la pandemia del covid estaba en su mayor auge y tenía que extremar precauciones.

Lo primero que percibió fue como la gente se le quedaba mirando con morbo y hasta risas por todo lo que traía puesto para reducir el riesgo de contagio al virus SARS-CoV2, ya que su condición la convirtió en parte del grupo vulnerable a la nueva enfermedad.

Desde entonces se dio cuenta de que aparte de vencer el cáncer de mama tenía que pelear otra dura batalla, para que los comentarios y miradas de las personas no le hicieran daño.

Fue unos días antes de navidad que a Liliana le diagnosticaron cáncer de mama en etapa dos, justo unos meses atrás de que la pandemia del covid hiciera presencia en el estado de Veracruz.

El golpe para ella fue terrible, ya que una de sus hermanas ya había pasado por aquella enfermedad, al igual que su padre y madre.

El proceso de la enfermedad en Lili fue muy rápido, en el mes de enero ya estaba entrando a la cirugía para la extirpación de su seno.

Las quimioterapias y el desgaste que esto representaba tanto física y emocionalmente la ponían en un grave riesgo si contraía covid, por lo que los cuidados tenían que ser extremos.

Para ello tuvo que aislarse por completo de todas las personas e incluso de su propia familia, no recibía visitas y tuvo que mandar a hacer un traje especial, para que cuando saliera a sus quimioterapias no corriera ningún riesgo de contraer el covid.

Desde ese entonces las miradas en la calle y la falta de empatía hizo que el proceso de recuperación fuera más difícil para Lili, ya que le resultaba desconcertante creer la poca sensibilidad de la gente, quien solo la juzgaba.

"He tenido que aprender con ese tipo de situaciones que no me molesten, que no me hagan sentir mal. Quede muy susceptible", relató Liliana.

Pese a todo lo anterior, Liliana aprendió en los últimos ocho meses a no dejar de luchar contra el cáncer de mama, en una batalla que se vino a complicar con la pandemia de covid-19.

Covid, desempleo y falta de empatía las batallas extras

Al igual que Lili, muchas mujeres tienen que enfrentar no solo al cáncer sino al estigma que las personas e incluso familiares ponen ante ellas; como es negarles un puesto laboral por la enfermedad que afrontan o afrontaron, aseguró la presidenta de Mujeres Apoyando Mujeres (Casa MAM), Roxana Guízar.

La fundación lleva 10 años apoyando a las mujeres con biopsias de mama para la detención oportuna del cáncer, al igual que brindan medicamentos y apoyo emocional a las sobrevivientes.

"Estamos convencidas que el 80 por ciento de la recuperación es emocional, trabajamos más esa parte con la tanatología, la psicóloga (...), lo que ellas necesitan no es la lastima de las personas, ni un mal trato, si no empatía", aseveró Roxana.

Durante todo ese tiempo la asociación ha ayudado a cientos de mujeres con diferentes tipos de cáncer, sin hacer ninguna distinción.

Mientras que la pandemia, vino a imponer nuevos retos a la asociación y a las mujeres que están pasando por este proceso, como la postergación de eventos para reunir fondos, que tenían programados para el mes de octubre.

Pese a eso, Roxana aseguró que la ayuda mutua que tienen es inquebrantable, por lo que siempre encuentran manera de salir a flote.

Veracruz ante la falta de medicamentos oncológicos

Las múltiples denuncias que padres, doctores y pacientes veracruzanas hicieron en los últimos meses por falta de medicamentos oncológicos, mantiene viva la emergencia que ha azotado al sector salud del Estado durante varios años.

Madres saliendo a botear para conseguir dinero y así comprar las medicinas que les faltaban, mientras que el secretario Salud en Veracruz, Roberto Ramos Alor admitió que el problema no solo se estaba viviendo a nivel estatal, si no que era de todo el país.

Esto por causa de las farmacéuticas y comercializadoras, quienes no estaban surtiendo las medicinas, según aclaró Ramos Alor en uno de los reportes diarios de los casos de covid.

Debido a todo lo anterior algunos veracruzanos se unieron para realizar una colecta y así poder ayudar en la compra de medicamentos, lo recolectado fue donado a la Secretaría de Salud del Estado y así poder adquirir los insumos.

Aunque Lili argumenta que por fortuna el resiente desabasto de medicamentos oncológicos no le afectó, le tocó presenciar que alguna de sus compañeras se quedará sin aquella medicina para poder realizar el tratamiento, muchas de ellas ayudadas por Casa MAM.