La recién nombrada magistrada presidenta del Tribunal Superior de Justicia en Veracruz, Isabel Inés Romero Cruz, llegó al Poder Judicial en 2019, como parte de las 13 propuestas para ocupar el cargo enviadas por el gobernador, Cuitláhuac García Jiménez, al Congreso de Veracruz.

Sin embargo, apenas en enero de 2018 la ahora magistrada presidenta fue notificada por el Consejo de la Judicatura que debía dejar el cargo por alcanzar el límite de edad. La togada, de 65 años a la fecha, recibió el retiro forzoso junto con otros 15 jueces.

Cabe recordar que la pasada LXIV Legislatura aprobó establecer un límite a la edad de los jueces y magistrados del Poder Judicial del Estado, determinando que, para ser magistrado del Poder Judicial, se deberá de tener cuando menos 35 cinco años cumplidos y no más de 70 al día de la designación; en cuanto a los jueces estos no deberán de tener más de 65 años.

Luego de ser retirada del cargo, Romero Cruz fue contemplada por el Gobernador como parte de la lista enviada al Congreso en la que también está la ahora exmagistrada presidenta, Sofía Martínez Huerta, a quien el pleno del Tribunal le acaba de revocar.

Tanto Romero Cruz como Martínez Huerta fueron nombrados junto con María del Socorro Hernández Cadena, Esteban Martínez, Bertha Inés Chávez, Adolfo Cortés Veneroso, Claudia Reséndiz, Graciela Berlín, Denisse de Los Ángeles Uribe, Florencia Cruz, Rosalba Hernández, Cándido Nicanor y Sergio Jiménez.

Tras su nombramiento el 11 de octubre del 2019, la magistrada Isabel Inés Romero Cruz fue asignada a la quinta sala, en donde se desempeñó hasta este jueves.

Extraoficialmente se menciona que la presidencia de Romero Cruz “se podría caer”, ya que Sofía Martínez Huerta determinó removerla de la presidencia y sustituirla por el magistrado Amadeo Flores Villalba previo a la sesión del pleno efectuada este viernes en la que se le asignó como presidenta del Poder Judicial.

De acuerdo con su currículum, Romero Cruz es licenciada en Derecho por la Universidad Veracruzana y se desempeñó como Juez de Control y Juicio Oral en el Poder Judicial del Estado de Veracruz en el Distrito Judicial de Poza Rica.

También fue Juez Primero de Primera Instancia en el distrito judicial de Misantla y Juez Primero de Primera en el distrito judicial de Papantla. 

Pese a ello, sus detractores señalaron que al igual que algunos magistrados recién nombrados no tenía la experiencia suficiente para asumir el cargo, ya que no cuenta con maestrías ni doctorados y cuenta únicamente con cursos como el Manual Práctico de la Etapa Intermedia del Derecho Penal Acusatorio por el Tribunal Superior de Justicia del Estado y el Instituto de Capacitación del Poder Judicial del Estado.

Pese a ello, Romero Cruz aseguró que en el Poder Judicial viene una nueva etapa en la que se combatirá la corrupción de fondo y se dará oportunidad a los empleados con trayectoria de ascender y hacer carrera, además de implementar la justicia digital.

En entrevista indicó que una de sus prioridades será abatir el rezago que existe en el Poder Judicial y que se incrementó con la suspensión de actividades derivadas de la pandemia del covid-19.

La nueva magistrada presidenta dijo que tomará en cuenta al personal, especialmente a los oficiales administrativos, proyectistas, administrativos, quienes tienen 20 o 30 años y nunca se les ha dado la oportunidad “de subir”.

“Ese es uno de mi deceso en esta transformación del Poder Judicial; tomar en cuenta a todos los trabajadores y apoyarlos en las capacitaciones y también quiero que hagan conciencia y hacer conciencia en ellos de que la corrupción no se puede permitir”.

Agregó que la prioridad es dar resultado a los veracruzanos, ya que a la fecha “es una gran tristeza” escuchar las quejas de los ciudadanos respecto a la falta de atención en los juzgados u oficinas del Tribunal Superior de Justicia.

“Vemos notas, tengo un mes y no sale; 15 días y no sale, todas esas cuestiones, todo eso vamos a combatir, pero sobre todo haciendo conciencia antes que corregir, cómo es que debemos de trabajar porque nosotros no somos dueños de nada; es el Estado y los veracruzanos quienes nos tienen en estos puestos”.