​Una joven mujer fue encerrada, junto con su hijo de 6 años de edad, por su esposo, quien les maltrataba física y psicológicamente. El martes 11 de noviembre, antes del mediodía, una vez que la mujer pidiera el auxilio al número 911, lograron ser rescatados por la Policía Municipal en el domicilio donde el sujeto los tenía cautivos, ubicado en la colonia Francisco Villa.

El lunes por la noche, según el testimonio de la víctima, bajo los influjos de la droga y el alcohol, su esposo con un bate de béisbol le dio un golpe en el rostro, provocándole inflamación; no conforme con eso, le advirtió que para que no saliera a la calle le cortaría el cabello, y sí, tomó un prestobarba, haciéndole cortes por diversos lados.  

El presunto agresor identificado con las iniciales C. A. P. B., de 46 años de edad, tiene como domicilio un inmueble en la calle Teniente Azueta de la colonia Francisco Villa, a una cuadra de “Alfa Omega”, de acuerdo con la denunciante de iniciales D. V. H., de 29 años de edad.

EL INFIERNO

En entrevista con E-Consulta Veracruz, frente a las oficinas de la Subunidad Integral de Procuración de Justicia, la agraviada relató que desde el día 4 de noviembre fue encerrada por su pareja, con quien lleva siete años de vivir en unión libre. “He soportado golpes, humillaciones y hasta violación; él me tiene amenazada, está obsesionado y dice que si me alejo me va a matar”.

Refiere la joven mujer que su esposo, por la adicción a las drogas y el alcohol, sólo les daba una comida al día; él se iba a la calle y la dejaba encerrada junto con su hijo. “No tiene oficio, no trabaja, pero siempre trae dinero, pero no nos atiende, ni a su hijo que es su sangre”.

En esta ocasión, ya llevaban siete días de estar bajo llave. “Anoche me dijo que me iba a matar y que se llevaría al niño, llegó tomado y drogado. Con un prestobarba y una maquinita -de la que usan los peluqueros- comenzó a cortarme el cabello”.

La joven llegó a la Fiscalía cubriéndose con una gorra, pero mostró a este medio informativo la forma en cómo la dejó su pareja.

Relata la víctima que le suplicaba que dejara de agredirla, mientras que su hijo lloraba y pedía que ya no le pegara a su mamá; el sujeto no entendía razones, tomó un bate de béisbol y le lanzó varios golpes, hasta que logró asestarle uno en la mejilla del lado izquierdo, provocándole inflamación.

UN CELULAR SIN CHIP…

El martes, el presunto agresor se vistió nuevamente para irse a la calle, no tiene oficio alguno, pero regresa con efectivo para su vicio, asegura la agraviada. 

“El niño le pidió que le dejara el celular, porque se aburre de estar todo el día encerrado y sin tele, entonces lo que hizo fue quitarle el chip y le dio el celular al niño para que jugara”. 

Sin nadie a quien pedirle ayuda, las horas pasaban y el hambre comenzaba nuevamente a hacerse presente, como todas las mañanas. Cerca de las 11:00 horas, se le ocurrió tomar el celular que su esposo le dejó al niño y marcó al número de emergencias 911, para su buena suerte, llamar a esa línea no requiere tener un chip el aparato telefónico; la voz de una operadora fue su alivio.

En ese momento, relató la joven, pidió ayuda, contó que su esposo la tenía prisionera en su casa junto con su hijo de 6 años y tenía miedo de que en cualquier momento regresara ebrio o drogado, para seguir con el maltrato. Le pidieron que no colgara la llamada, que enseguida mandarían una patrulla para auxiliarla.

El Centro de Comando, Control, Comunicación y Computo mejor conocido como el C-4, se comunicó con la Policía Municipal, dándole instrucciones para atender el llamado emergente, mientras tanto, una operadora mantenía comunicación con la agraviada, dándole palabras de aliento.

Con la dirección del domicilio de la víctima, los uniformados ubicaron el inmueble, fueron acompañados por el Procurador de Protección de Niños, Niñas y Adolescentes del DIF Municipal, Plácido Moctezuma Castillo, pues había un pequeño en condiciones de riesgo y vulnerabilidad.

De esta manera, los policías quitaron los seguros de una cortina de acero, como las que usan los locales comerciales, y al levantarla, encontraron a madre e hijo en condiciones infrahumanas; la joven con lágrimas en sus ojos, salió de su prisión con su niño en brazos, en ese momento los canalizaron al DIF Municipal para brindarles asistencia médica y alimentación.

La presidenta de dicho organismo, la licenciada Gladys Rayo de Tronco, pidió al procurador Plácido Moctezuma, que se encargara de la asesoría legal y le diera acompañamiento a la joven a la Fiscalía Especializada en la Investigación de Delitos de  Violencia contra la Familia, Mujeres, Niñas, Niños y Trata de Personas, en este municipio, para presentar la denuncia penal contra el sospechoso.

Aunque la víctima no llevaba ningún documento de identificación personal, puesto que también eso le dio por perdido su pareja, la fiscalía dejó eso en segundo término y dio prioridad al inicio de una carpeta de investigación por los hechos acontecidos, a fin de que se aplique la justicia a la brevedad posible. 

D. V. H., la joven agraviada, se encuentra asustada, teme por su vida, pues dicho sujeto le advirtió que si algún día lo denunciaba, “su muerte estaba segura” y “hasta el niño pagaría las consecuencias”

Del señalado, se desconoce su paradero; sin embargo ya se encuentra plenamente identificado por las autoridades. La joven mujer y su niño buscarían refugio, aquí no tienen familiares, pero el DIF municipal se encargaría de brindarles la asistencia.