En un estado sujeto a dos Alertas por Violencia de Género, académicos y expertos mantienen un movimiento para construir una nueva masculinidad buscando desterrar el machismo arraigado en Veracruz.

Con lo anterior, integrantes del grupo “Hombres Responsabilizándose de su Vida” en Xalapa buscan generar un cambio, sobre todo en varones agresores a quienes invitan a relatar sus experiencias con la violencia para que puedan superarlas.

Lo anterior como una herramienta para reducir las altas tasas de violencias contra las mujeres, víctimas en Veracruz de feminicidios, acoso, hostigamiento, lesiones y desapariciones.

En entrevista con E-Consulta Veracruz, el pedagogo Víctor Hugo Pavón Álvarez, indicó que el grupo nació el 18 de noviembre de 2002, con el nombre de "Hombres Renunciando a su Violencia".

Desde entonces han participado el Trabajador Social, Mario Torres; el académico del Instituto de Salud Pública de la Universidad Veracruzana (UV), Benno George Álvaro de Keijzer, considerado uno de los pioneros en el tema de masculinidades en México y el Colectivo por Relaciones Igualitarias A.C. (CORIAC, ya extinto).

"El programa nace precisamente para que los hombres detengamos esa violencia, en muchos casos contra la pareja sentimental o a otras mujeres en nuestro entorno".

Pavón Álvarez explica que el modelo de nuevas masculinidades se inicia con Antonio Ramírez, en San Francisco, California, para detener la violencia machista contra las mujeres y generar una educación diferente a los "mandatos" que reciben los miembros del sexo masculino desde pequeños.

"Por ejemplo no mostrar sus emociones, no llorar y el famoso: 'Los hombres no lloran, los hombres se aguantan, no se rajan' y un imaginario de que somos superiores a las mujeres".

Añadió que en la historia ha habido atletas, pensadoras y artistas, pero han sido invisibilizadas por un patriarcado que realmente sólo favorece lo masculino y esto se debe cambiar por todos.

CONCIENCIA DE GÉNERO

El modelo de nuevas masculinidades se desenvuelve en un estado en donde la Secretaría de Gobernación, por medio de la Comisión Nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia contra las Mujeres (Conavim), emitió dos alertas de género: una por violencia feminicida y otra por agravios comparados.

Con corte a octubre de 2020, el estado de Veracruz acumuló 73 feminicidios en el actual año, esto es solo abajo de Estado de México, que suma 119 crímenes.

A nivel nacional el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SNSP) indicó que en todo México la cifra de feminicidios registró una disminución de septiembre a octubre de 2020 a razón de 3.8 por ciento, al descender de 79 a 76 en dicho periodo.

Cabe referir que en el estado de Veracruz se han registrado 4 feminicidios en enero; 12 en febrero; 9 en marzo, 4 en abril, 6 en mayo, 10 en junio, 7 en julio, 9 en agosto, 6 en septiembre y 6 en octubre.

Al respecto, Pavón Álvarez enfatiza en el hecho que, a diferencia del homicidio, el feminicidio se traduce como el asesinato de una mujer por el hecho de ser mujer y este se califica como la expresión "más fuerte" de la violencia de género.

Explica a la vez que en para construir las nuevas masculinidades, los hombres partieron de los conceptos establecidos por los movimientos feministas por la paridad de género en espacios públicos y laborales.

Sin embargo, el pedagogo advierte que todavía se ejerce violencia en los espacios laborales o escolares.

Indicó que si bien las mujeres han avanzado en la lucha para evidenciar las violencias en su contra, igual es necesario un cambio por parte de los varones para erradicarla como medio de solución de problemas.

AYUDA Y CONFIDENCIALIDAD

Pavón Álvarez explicó que "Hombres Responsabilizándose de su Vida" trabaja como un grupo de ayuda, por medio de sesiones y en colaboración con otras instituciones como el Centro de Integración Juvenil (CIJ).

"En algunos momentos ha habido crisis con el grupo porque llegan poquitos hombres, ahorita estamos llegando entre 20 a 25 hombres, por la cuestión virtual, y hay un promedio más o menos de 15 a 20 hombres por sesión los miércoles por Skype".

En momentos excepcionales el grupo alcanzó a reunir a 30 personas, además, debido a las restricciones por Sana Distancia, a las sesiones por Skype se integran cada vez más hombres de diferentes ciudades a la plataforma.

Antes de la pandemia, los integrantes sesionaban en un espacio proporcionado por el CIJ de Xalapa, por gestión de Mario Torres, terapeuta familiar en adicciones de dicho organismo gubernamental. 

"Mario se da cuenta a través de estudios que se habían hecho anteriormente de la relación entre el consumo de drogas y la masculinidad. Se solicita al CIJ que den la posibilidad de trabajar con hombres, no solo con relación a las adicciones y la masculinidad, sino con otras esferas como la violencia".

Esto incluye no sólo las emociones, sino las actividades de riesgo, el suicidio, los homicidios y otras esferas donde las masculinidades se mueven.

Dijo que esto permitió abrir el grupo a los temas de relación de pareja, paternidad, la relación con la familia y el desempleo.

"La metodología es básicamente reflexiva. Hay dos facilitadores, y los demás somos usuarios y ha cambiado conforme pasa el tiempo pero es un trabajo reflexivo, grupal".

FACTOR DE CAMBIO

Pavón Álvarez indicó que cada sesión cuenta con el carácter de confidencialidad y si bien el contenido de cada una no se puede revelar, sí observa en los participantes un cambio.

"Lo que allí se dice, allí se queda. Hemos observado a través del trabajo grupal y personal es un asunto de mejora en diferentes aspectos de nuestra vida. Es un trabajo que hemos visto que han pasado muchos hombres, otros se han ido, otros se han especializado en el trabajo de masculinidades, hay otros que se han ido, otros que lo dejaron pero sí te puedo decir que se ha visto una mejora en las relaciones personales y con personas cercanas".

Observa que sí ha habido un alejamiento de las personas para resolver los problemas por medio de la violencia. Además marca la diferencia entre "enojarse" respecto a "canalizar el enojo" por otras formas.

"Yo puedo estar enojado pero empiezo a retirarme, y es decir: 'ahorita estoy muy enojado y lo que yo empiece a hablar va a ser violencia'. Entonces es un trabajo que requiere un entrenamiento y requiere una metodología".

Añadió que esto implica un trabajo personal permanente y aunque muchos hombres iniciaron nuevas relaciones de pareja, estas relaciones se consideran libres de violencia.

Esta mejora se observa en conseguir trabajo, en manejar emociones y también en las relaciones laborales.

Si bien no reciben ninguna gratificación, sueldo, ni un estímulo de Gobierno, el Grupo se ha empeñado en brindar capacitaciones que han sido pagadas por los propios participaciones, dijo Pavón Álvarez.

Al tiempo que han participado con ellos Salud y Género A.C., la Universidad Veracruzana, el Instituto Municipal de las Mujeres de Xalapa (IMMX) y el Instituto Veracruzano de las Mujeres (IVM), además se sumó como facilitador el psicólogo Eric Fernando Mendoza.

"Lo que se trate es que el grupo trabaje de forma horizontal, Mario y Benno son quienes están a cargo, pero no son los jefes porque ellos también hablan de sus problemas con la violencia y sus problemas personales y todos estamos en un nivel parejo a pesar que hay más facilitadores".

Además iniciaron un curso de formación de promotores para realizar trabajos grupales, con sesiones cada sábado vía Zoom, a la vez de la colaboración con el grupo Yólotl de Córdoba y Círculo Abierto de Ciudad de México, además del Instituto Costarricense de Masculinidad, Pareja y Sexualidad (Instituto WEM).

Pavón Álvarez admite que falta "mucho por hacer" para reducir los altos índices de violencia contra las mujeres en Veracruz.

"Faltan muchos esfuerzos y tienen que ser a nivel del estado, a nivel de políticas públicas, se tienen que instrumentar estos grupos de manera institucional, se está trabajando con la Secretaría de Salud y Grupos de Hombres Agresores en Xalapa y Veracruz, pero no se está trabajando en todos los centros de Salud, y entonces hay mucha población desprotegida".