Mientras el Gobierno de la Cuarta Transformación busca que el equipo de Los Rojos del Águila regrese al beisbol profesional, la Auditoría Superior de la Federación (ASF) investiga un probable fraude cometido durante la administración de Miguel Ángel Yunes Márquez en el municipio de Boca del Río, para el que se habrían utilizado las instalaciones de la Liga Pequeña De Béisbol “Beto Ávila”.

Con dichas irregularidades se incumplió a uno de los semilleros más productivos del béisbol veracruzano, sitio que se ubica en la colonia Primero de Mayo. En 2015 el entonces alcalde del PAN erogó casi 5 millones de pesos para la primera etapa de rehabilitación del espacio que fue inaugurado el 12 de octubre de 1991 por el entonces gobernador, Dante Delgado Rannauro.

El edil prometió múltiples mejoras y mantenimiento hasta convertir el lugar en una Unidad Deportiva para diferentes disciplinas. Sin embargo, con las promesas del panista rotas, el sitio se mantiene hasta la fecha por los encargados de la Liga, la labor de padres de familia y el ánimo de los 250 jugadores que profesan su amor al llamado “Rey de los Deportes” en cada una de las canchas.

Ello mientras la Auditoría Superior de la Federación de la Cámara de Diputados busca fincar responsabilidades a tres excolaboradores del excandidato panista a la gubernatura, ya que habrían incurrido en presuntos desvíos con los contratos alusivos a la rehabilitación de la Unidad.

AUDITORÍA, BOLA CALIENTE 

En entrevista con E-Consulta, previa petición de anonimato, un exintegrante de la Liga “Beto Ávila” denunció el mal estado de la unidad deportiva, especialmente en lo que se refiere a la malla perimetral y los techos con goteras que no son aptos para el deporte debido a que las pelotas “se atoran”.

El pasado 20 de enero de 2016, el entonces alcalde Miguel Ángel Yunes Márquez inauguró dio el banderazo de arranque de la rehabilitación, en su primera etapa. El proyecto, con un costo de 4 millones 912 mil 373.63 pesos, incluyó la construcción del acceso principal, de andadores, banquetas, dugout, así como la mejora de las mallas ciclónicas y el mantenimiento al edificio administrativo y la instalación de 8 mil metros cuadrados de pasto.

Sin embargo, por medio de la revisión número 15-D-30028-02-1490 al Fondo de Infraestructura Deportiva de Boca del Río, la Auditoría Superior de la Federación detectó irregularidades en el contrato MBR-2015-RM-0401, entre estos, el pago de obra no ejecutada por 123 mil 100 pesos; y conceptos de obra que no cumplieron con las especificaciones por 12 mil 100 pesos.

En dicha revisión, la ASF detectó un probable daño o a la Hacienda Pública Federal por un monto 123 mil 091.31 pesos por concepto de obra pagada no ejecutada con recursos del Fondo de Infraestructura Deportiva de la Unidad Deportiva "Beto Ávila". La ASF detalló a la vez que la obra en la "Beto Ávila" no se contó con la firma de la supervisión externa a la obra; además la publicidad de la obra no contó con el denominado "blindaje político".

El 3 de junio de 2020, la Auditoría Superior de la Federación, por medio del Procedimiento para el Fincamiento de Responsabilidades Resarcitorias DGRRFEM/D/05/2020/15/345, determinó la responsabilidad de tres exservidores públicos con la obra de la unidad "Beto Ávila".

Es el caso del extesorero de Boca del Río, Abel Ignacio Cuevas Melo, por su omisión en el cumplimiento de las disposiciones legales del manejo de los recursos públicos y federales.

Durante su gestión, los rendimientos financieros generados en la cuenta bancaria del Municipio de Boca del Río, Veracruz, por la cantidad de 96 mil 769.37 pesos permanecieron en la misma cuenta y no se aplicaron al aumento y mejora de las metas del contrato número MBR-2015-RM-0401, relativo a la unidad deportiva. 

Además se incluyó a Francisco Javier Ortiz Villarreal, Supervisor de Obras del Municipio de Boca del Río, quien omitió vigilar adecuadamente la ejecución de los trabajos y verificar la debida terminación de estos. 

Finalmente también se fincó responsabilidad al exdirector de Obras Públicas y Planeación Urbana del Municipio de Boca del Río, Luis Román Campa Pérez. Dicho exfuncionario incurrió en responsabilidades administrativas al no supervisar la correcta ejecución de las obras por contrato, así como observar y vigilar el cumplimiento de las leyes, reglamentos y demás disposiciones correspondientes a la obra pública.

Pese a que los montos señalados se pueden considerar bajos para los desvíos registrados en Veracruz, los integrantes de la Liga señalan que a partir de entonces se incumplieron todas las promesas para concretar un proyecto de varias etapas que incluía canchas para otros deportes e incluso una piscina.

SEMILLERO DE TALENTOS

Desde su fundación en 1986, la Liga "Pequeña Beto Ávila" formó a peloteros reclutados por novenas Triple A de la Liga Mexicana de Béisbol. Es el caso del bateador de los Olmecas de Tabasco y de los Petroleros de Minatitlán, Oscar "El Fantasma" Fentanes y el zurdo Eduardo Nery Castillo, "La cosita salvaje", jugador de Saraperos de Saltillo y de Guerreros de Oaxaca. 

Además en la escuadra participan exjugadores de la LMB con el entrenamiento de las nuevas promesas de Boca del Río y de Veracruz, entre estos Leobardo Moreno, de los Rojos de El Águila.

Entre las hazañas recientes de la Beto Ávila se incluye su participación en 2008 en la Serie Mundial Junior League en Taylor, Michigan; además de obtener el Subcampeonato en la Serie Mundial de Pequeñas Ligas en México en 2007 y 2013.

El abandono de la liga por parte del Ayuntamiento de Boca del Río contrasta con el entusiasmo de los Gobiernos de México y de Veracruz con el béisbol.

A nivel federal, el 5 de octubre de 2020 el presidente Andrés Manuel López Obrador anunció la apertura de cinco escuelas de peloteros en Sonora, Campeche, Veracruz y Estado de México.

En estos planteles los deportistas recibirán hospedaje y alimentación, así como un estímulo. En el caso del estado de Veracruz continúa el análisis en donde se instalará la escuela de béisbol. 

A nivel estatal, el Gobierno de Cuitláhuac García Jiménez confirmó la vuelta de El Águila a la LMB, aunque sin precisar una fecha de retorno. De igual manera el pasado 20 de noviembre, el Secretario de Finanzas y Planeación José Luis Lima Franco, admitió que empresarios buscan retornar la novena a Veracruz, luego de que en 2017 emigró a Nuevo Laredo para jugar como los Tecolotes.

La Liga Mexicana de Béisbol igual confirmó que el pasado 30 de octubre fue remitida una carta de intención para integrar a El Águila de Veracruz como franquicia de expansión.

"La oficina de la Liga Mexicana de Beisbol y la Asamblea de Presidentes del circuito ven con entusiasmo la posible nueva incorporación de un equipo en una plaza tan importante e histórica para el beisbol mexicano.

Esta franquicia fue fundada en 1903, siendo una de las más longevas del deporte profesional en México. El equipo veracruzano logró adjudicarse seis títulos de la LMB", anunció el 30 de octubre pasado la Liga.

PROMESAS INCUMPLIDAS

A decir de uno de los exintegrantes de la Liga, el Ayuntamiento de Boca del Río no cumplió la promesa de dotar a dicho espacio con pasto sintético, un gimnasio y la mejora de los dugout o bancas de la Unidad.

"En lugar de pavimentarla y dejarla chingona, iban a hacer una alberca, una cancha de voleibol y una cancha de basquetbol, porque querían hacer una unidad deportiva".

A los padres de los peloteros el Ayuntamiento les prometió un gimnasio y campos alumbrados, comodidades de las que se carece todavía. El sitio tiene drenaje y sistema de riego, pero como el voltaje de la zona “es malísimo”, generalmente se truenan dos o tres bombas por año para el riego de pasto.

Además, el exintegrante de la Liga admite que la incertidumbre de la posesión de los terrenos es un tema habitual, pues los terrenos de la avenida López Arias son disputados para centros comerciales o por instituciones educativas privadas debido a su excelente ubicación.

"Estos terrenos se consiguieron por la liga anterior, en el 89, cuando regresó el (Club) Tiburones. Había un comodato firmado y todo, y les valió madres, lo quitaron y nos dieron estos terrenos. Ya no se hizo un comodato, pero es una concesión a la liga infantil ‘Beto Ávila’ que funciona desde 1986, y desde 1989 funciona aquí". 

Admitió que existen rumores que cadenas comerciales tienen interés por los terrenos donde entrenan 250 jugadores en seis categorías, cada una integrada por seis novenas.

“No sabemos si el terreno es estatal o municipal, pero yo creo que es municipal, pero no lo sabría decir, (...). Abiertamente no nos han dicho que nos quieren invadir, pero se han escuchado rumores desde antes. No invadir, pero usarlo hasta para centros comerciales".

Aunque el municipio se comprometió a darle mantenimiento a la Liga, esta corre a cuenta de los padres y los usuarios, y a excepción del recibo de luz de la oficina, todos los gastos los absorbe la Liga.

"Este es el único recinto de beisbol y ha estado en la mira desde hace por lo menos 20 años. La Liga Beto Ávila tiene muchos años entrenando aquí, sin dar problemas y la verdad hemos dado resultados a nivel nacional, mucho jugador profesional ha salido de aquí".

Incluso para pagar la salida de los jugadores a selectivos, los padres y madres de los niños organizan eventos y colectan peso por peso, además de recibir donaciones de personas desinteresadas.

"Como están los problemas de drogas y todo, esto ayuda (...), deberían mantener la unidad (deportiva)". Otra cuestión que observó el exintegrante es el intento de imposición de un administrador para la Unidad, lo que no permitieron porque hubiera generado un conflicto con la asociación.

"Nos dijeron que querían poner un administrador, pero es la Liga y los padres de familia quienes manejan todo ahora, porque desde el momento en que hay un administrador todo se jode. Ellos van a querer programar, van a quitar los campos para lo que actualmente son".

Aunque la obra de rehabilitación contempló mejoras al techado, este nunca quedó bien y cada que llueve, las goteras son abundantes en la unidad deportiva para los seguidores que acudían a los partidos antes de la pandemia.

"Esos techos son un asco, nunca quedaron bien, llueve y se gotean, desde el primer día llovió y se goteó. No se hizo nada, la bola que está de cemento. Los caminos los pavimentaron, pero al edificio no se le hizo absolutamente nada, nos dijeron que iban a poner una zona de bateo y nada. Si desde el Gobierno quieren apoyar, la verdad que los padres agradecerían", concluyó.