Veracruz, Ver.- El presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, confirmó que el contrato con la empresa Braskem-Idesa, subsidiaria de la brasileña Odebrecht, para suministrar gas etano por debajo del precio del mercado, ya no será renovado.

La decisión significa un golpe para las operaciones del proyecto Etileno XXI, planta de polietileno localizada en la región sur del estado de Veracruz, que se instaló con la promesa de beneficios en la proveeduría de insumos.

Sin embargo, los nexos con la empresa Odebrecht, responsable de la trama de corrupción que involucra a altos funcionarios de diversos países, más recientemente del gobierno mexicano en el sexenio de Enrique Peña Nieto, forma parte de su negó historial.

Te presentamos cinco datos claves sobre el proyecto Etileno XXI, desde su concepción, pasando por su construcción y operación, hasta los últimos señalamientos que se presentaron en contra del proyecto.

El proyecto fue impulsado desde el gobierno de Felipe Calderón

Para que el proyecto Etileno XXI, de Braskem-Idesa, se convirtiera en una realidad, tuvo el respaldo del expresidente Felipe Calderón Hinojosa, quien llegó a la presidencia de la República en el 2007, luego de su paso por la Secretaría de Energía.

Solo un año después de asumir la presidencia del país, el contrato para la construcción y la operación de la planta Etileno XXI fue otorgada para la empresa Braskem-Idesa, filiar de Odebretch.

De acuerdo con el semanario Proceso, el expresidente Calderón planteó la fórmula para que la filial de la brasileña recibiera etano a menor precio del que Pemex lo colocaba en el mercado, sin importar las pérdidas económicas para la paraestatal.

Su construcción inició en el 2011, todavía en el sexenio de Felipe Calderón, quien en su momento lo presentó como uno de sus máximos logros, pese a que en años posteriores recibió observaciones en la Auditoría Superior de la Federación.

Proyecto ligado a Javier Duarte

Al igual que Felipe Calderón, el exgobernador de Veracruz, Javier Duarte de Ochoa, presumió públicamente haber otorgado facilidades a Braskem-Idesa para que se construyera la planta Etileno XXI.

El priista preso en el Reclusorio Norte de la Ciudad de México por desvío de recursos públicos, otorgó los terrenos donde finalmente se realizó la construcción de la planta.

Días antes de la apertura de la planta, Duarte de Ochoa incluso posó en una fotografía a lado de Marcelo Odebretch, con quien se reunió en privado en un hotel lujoso de la ciudad de Veracruz; meses antes de que el empresario brasileño fuera aprehendido en su país de origen.

Emilio Lozoya reveló que Etileno XXI formó parte de la red de sobornos

De acuerdo con el testimonio que rindió el exdirector de Pemex en el gobierno de Enrique Peña Nieto ante la FGR, Emilio Lozoya Austin, entre la serie de sobornos que involucran a Odebrecht y el gobierno federal anterior, se encuentra Etileno XXI.

Según lo declarado por el fiscal General de la República, Alejandro Gertz Manero, Lozoya Austin relató que el proyecto vinculado a Odebretch otorgó beneficios económicos a funcionarios federales de primer nivel, para recibir privilegios desde el gobierno, lo que derivó en pérdidas millonarias para Pemex.

“Eso fue durante la administración anterior, en ese caso específico él señala que también hubo una serie de beneficios de carácter económico a favor de esa empresa, que también está vinculada con una empresa mexicana que es socia de Odebretch y ahí también se les dieron una serie de privilegios en los insumos en donde el Gobierno Federal tuvo pérdidas muy graves”, declaró el fiscal General, Alejandro Gertz Manero.

Según lo relatado el expresidente Enrique Peña y su entonces secretario de Hacienda, Luis Videgaray, le giraron instrucciones para entregar 84 millones de pesos a varios legisladores federales y el secretario de Finanzas de un partido político, para la autorización del proyecto presentado por Odebrecht y su filial mexicana.

ASF documentó pérdidas por 3 mil 642 millones con Etileno XXI

El 22 de junio del 2016, el gobierno de Enrique Peña Nieto inauguró el nuevo complejo petroquímico Etileno XXI ubicado en el sur de la entidad veracruzana y en donde hubo una inversión mayor a los 5 mil 200 millones de dólares.

En su inauguración se destacó que esta obra representaba la más grande en su tipo en toda Latinoamérica, con dos plantas de polietileno de alta densidad con capacidad de 350 y 400 mil toneladas anuales, y una más de baja densidad con capacidad de 300 mil toneladas.

Peña Nieto dijo que Etileno XXI era la inversión privada al sector industrial más importante de los últimos 15 años en México; se esperaba que anualmente aportara ganancias entre los mil 500 a dos mil millones de dólares, lo que creará oportunidades de desarrollo social y económico.

Sin embargo, Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI) exhibió que Petróleos Mexicanos (Pemex) acumuló dos años de pérdidas por 3 mil 642 millones de pesos por vender gas etano, debajo de su costo real, a la planta de Etileno XXI.

La Auditoría Superior de la Federación, en su informe de resultado de la fiscalización de la Cuenta Pública 2017, reportó que las pérdidas se multiplicado porque Pemex negoció desde 2010, durante el gobierno de Felipe Calderón, y en la recta final del gobierno de Fidel Herrera Beltrán, un contrato ventajoso a 20 años para la sociedad Braskem-Idesa, el cual fue ratificado durante el sexenio de Enrique Peña Nieto.

Pese a las ventajas que se concedieron a la empresa subsidiaria de Odebrecht, Etileno XXI es calificada como una planta que hasta ahora no ha alcanzado sus metas de producción y cuyo proceso de liquidación estaría cercano, lo que confirmaría su fracaso en medio de las sospechas de corrupción.

Proyecto Fénix, antecedió a Etileno XXI

Cuando Etileno XXI fue concebido en el gobierno de Vicente Fox llevaba el nombre de “Proyecto Fénix”, pues se anunciaba como la obra que haría renacer la petroquímica nacional. Al no poder concretarse la obra recayó en la administración de Felipe Calderón Hinojosa, bajo el nombre de Etileno Siglo XXI.

Se anunció que operaría un horno de pirolisis con una capacidad de 1 millón de toneladas de etileno al año, así como la construcción y operación de unidades integradas de polimerización para la producción de polietilenos.

Sin embargo, este proyecto tuvo su fracaso cuando no logró concretarse ningún tipo de acuerdo con las empresas interesadas, estando al frente de la Secretaría de Energía, Felipe Calderón Hinojosa.

El Proyecto Fénix fue descrito como uno de los fracasos más notorios de Vicente Fox en su política energética, en la que buscaba una reforma para permitir la participación privada en el sector de los hidrocarburos.