Veracruz, Ver.- En medio de la pandemia de covid-19, reciben clases de Educación Especial 278 niños de 38 escuelas ubicadas en los municipios de Boca del Río, Alvarado, Cotaxtla y Medellín de Bravo.

Se trata de alumnos que presentan alguna condición de discapacidad, por lo tanto, requieren de una atención distinta al modelo escolar que se imparten en grupos tradiciones.

David Jesús Reyes Vela, quien es profesor y supervisor de la Zona 312 de Educación Especial, es uno de esos 55 profesores que ha tenido que reinventar su forma de trabajar para llegar a sus alumnos y que estos mantengan su avance escolar.

El maestro señaló que la complejidad de las sesiones hace imposible que los profesores puedan impartir las clases utilizando únicamente el método a distancia que implementó la Secretaría de Educación Pública (SEP) y la Secretaría de Educación de Veracruz (SEV) para alumnos convencionales, debido a la pandemia de covid-19.

“Ha sido bastante complejo por la situación laboral, económica, pérdidas de vida, entonces lo que esperamos o lo que hemos tratado de hacer es que esas barreras no sean impedimento para nosotros para atender a los niños”.

Jesús Reyes indicó que las profesoras y los profesores que atienden a grupos dentro del modelo de Unidad de Apoyo a la Educación Regular (USAER), han tenido que adaptar la forma de dar clases con sesiones personalizadas a través de video llamadas.

Sin embargo, también se han encontrado con el obstáculo económico que impide a familias contar con acceso a Internet, incluso con el dinero suficiente para realizar una recarga a su teléfono móvil para comunicarse con ellos.

Como en su caso, los profesores de Educación Especial en Veracruz optaron por asumir los gastos y riesgos para trasladarse a las comunidades en donde habitan sus alumnos, para llevar a sus padres el material de estudio, así como tareas y apuntes de las clases.

David Jesús Reyes Vela consideró que la estrategia de clases a distancia implementado de forma obligada por la pandemia, significa un doble reto para niños con alguna discapacidad, quienes no fueron considerados de manera integral en este esquema.

“Es un tanto complejo, depende de muchos factores, de los maestros que generen como ciertas adecuaciones y también del apoyo de los papás, en intensión está porque se manda, porque hay el apoyo, hay la apertura, pero en algún momento de la cadena el eslabón se puede perder y eso lo vuelve un poco complejo”, declaró.

El profesor señaló que los niños que son atendidos en USAER en cada caso presenta características distintas, por lo que las clases que se imparten tienen que ir dirigidas a sus capacidades y aptitudes, a diferencia de grupos convencionales en donde el maestro puede impartir la clase de forma general.

“Los papás que si pueden hemos tratado de hacer video llamada, en Especial es un tanto diferente, porque un maestro de escuela regular podría estar dando su clase y para todos es lo mismo, en Educación Especial nosotros tenemos que diferenciar cómo trabajamos para cada tipo de niño, entonces nos hemos tenido que dividir el tiempo para una atención más personalizada”.

El profesor dijo que la participación de los padres de familia es importante para que los niños de Educación Especial continúen estudios desde casa, por lo que recomendó a estos adaptarse para evitar que este momento sea más difícil para ellos.

“Aunque pareciera un tanto absurdo destinar un momento del día, si destinamos una hora fija a tiempo de trabajo con el niño, esa hora que se le dedique va generar siempre un cambio, sobre todo por la constancia, si no hay internet o señal de teléfono, ir avanzando para no perder esa parte del hábito de dedicarse un momento al estudio, porque finalmente tendremos que regresar a las aulas”.

Faltan maestros para Educación Especial

Aún antes de la pandemia de covid-19, el sistema de Educación Especia en Veracruz afrontaba un reto importante, el atender la verdadera demanda que existe en escuelas públicas.

David Jesús Reyes Vela indicó que actualmente el número de alumnos que existen en el sistema de Educación Especial es bajo, no porque no se requiera la atención, sino porque muchas veces no se detecta si el alumno requiere ingresar a este modelo.

El 10 por ciento de la población estudiantil en cada institución educativa presenta algún tipo de discapacidad, afirmó el profesor; es decir, 10 de cada 100 alumnos de las escuelas de nivel básico y secundaria requieren de educación especial.

Este es un desafío de voluntad, por lo que mantienen constantemente el llamado a los maestros que se quieran sumar a la atención de niños y jóvenes con alguna discapacidad intelectual, auditiva, motora, visual, Trastorno del Espectro Autista, Trastorno de Déficit de Atención; y dificultades severas de aprendizaje, conducta y participación.

Pero al mismo tiempo, a los profesores que se encuentran al frente de grupos tradicionales para saber identificar si alguno de sus alumnos requiere atención en un modelo educativo que le permita su correcto desarrollo.

Reyes Vela dijo que otro problema es que por 30 años el modelo de Educación Especial logró consolidarse en educación básica y medio superior, sin embargo, en las preparatorias es donde se tiene todavía un obstáculo para atenderlos.

Esto significa que cuando egresar de la secundaria y buscan continuar sus estudios a nivel preparatoria o nivel superior, no tienen opciones para adherirse a una institución educativa que los atienda de manera eficiente.

Por esta razón, Reyes Vela hizo un llamado a las instituciones de todos los niveles a comunicarse con esta supervisión para expandir la capacidad de atención para los niños y jóvenes con alguna discapacidad y otorgarles la posibilidad de continuar con sus estudios.

El llamado del profesor es hecho este 3 de noviembre, cuando en la ciudad de Boca del Río 55 profesores de Educación Especial se reunieron para participar en una caravana sobre el bulevar Adolfo Ruiz Cortines, en donde se busca concientizar a la población en el Día Internacional de las Personas Discapacitadas.