La reciente entrada de la aplicación para transporte UBER en el estado de Veracruz, generó reacciones encontradas entre trabajadores, taxistas y usuarios, pues mientras algunos están en contra, existen otros que no ven amenaza en esta nueva empresa.


Es el caso de Ernesto, con 45 años a bordo de su unidad asegura que la reciente entrada de UBER al estado de Veracruz no le preocupa, ya que en la empresa para la que trabaja está actualizada para brindar un buen servicio a sus clientes, con la creación de nuevas aplicaciones, mejores unidades y con la calidad y atención para que los usuarios los prefieran a ellos antes que cualquier otra empresa.


Pese a la gran demanda que existe en el puerto de Veracruz de los servicios de taxis, con más de 60 mil unidades distribuidas en todo el estado, la entrada de nuevas empresas que ofrecen este servicio hace que el mercado cada vez se vuelve más competitivo, aseguró Ernesto.


Debido a esto muchas empresas de taxis en Veracruz se vieron en la necesidad de emigrar a las nuevas tecnologías, para estar a la par de servicios como Uber e InDriver.


Son ya dos años en los que Ernesto lleva trabajando mediante la aplicación “Taxi Ver”, comenta que decidió unirse debido a la seguridad que como conductores les ofrece, ya que así no se arriesgan a ser asaltados por recoger a cualquier persona. 


De igual manera sus clientes viajan seguros. Aunque la afluencia de trabajo debido a la pandemia sigue baja, comenta que por fortuna siempre logra sacar lo de la cuenta, que son los gastos de la gasolina y la renta de la unidad, aunque existan días en los que no saca para su sueldo.


“Yo entrego mi cuenta y lo de la gasolina. Ya lo que me queda es para mí, puede ser un peso como pueden ser 100 o 500, dependiendo lo que haga de las carreras”, dijo.


Comentó que las entradas que obtiene son muy variadas y que, debido a la suspensión de actividades y fiestas en las empresas, este mes pinta para ser igual.


Estuvo a punto de morir por covid


Ernesto regresó a trabajar en su taxi hace un mes, después de haber estado al borde de la muerte por padecer covid-19.


Fueron dos meses de recuperación por este virus, dice que no sabe cómo lo contrajo, pero piensa que pudo ser trabajando, ya que no cuenta con ningún otro ingreso y en los días cuando el covid estaba en su mayor auge tenía que laborar.


“Yo solo fui (al hospital) porque me dio una molestia como si fuera gastritis, aquí en el estómago, era un dolor inmenso que me doblaba y mi temperatura era de 38.5”, contó.


Su salud se comenzó a empeorar luego de que los doctores le detectaron una falla en sus riñones, después de eso le dio un infarto el cual casi acaba con su vida, por fortuna y pese a todo pronóstico logró recuperarse.


Durante todo el proceso de recuperación fue ayudado por sus hijos, mientras que tuvo que suspender sus labores, cuenta que por un milagro la libró, puesto que su condición alejaba todas las posibilidades de recuperarse, aunado a eso su adicción por el cigarro complicaba su condición.


A sus 65 años, Ernesto dice sentirse bendecido, por haber vencido al covid, ahora todos los días lucha con la escasez de trabajo que la pandemia dejó en el gremio taxista.


Taxista amenazan con quemar unidades


Desde comienzos del 2020, el gremio taxista se manifiesta en contra de estas nuevas aplicaciones de transporte particular que ofrecen servicio público en Veracruz.


InDriver, que comenzó a dar servicios desde finales del 2019, acaparó a casi la mayoría de los veracruzanos desde su entrada, debido a las tarifas bajas que ofrecen.


El descontento por parte de los taxistas consiste en que la mayoría de las unidades, las cuales son vehículos particulares, no cumplen con todas las medidas que a ellos les piden las autoridades para poder tener una concesión.


Además, la Ley de Tránsito y Transporte para el Estado de Veracruz, prohíbe prestar el servicio de transporte público en cualquiera de sus modalidades a quien no tenga este permiso (concesión). 


A partir de ese entonces la lucha de los taxistas contra estas aplicaciones comenzó, algunos de ellos hicieron retenes improvisados para detener a los vehículos que trabajaban por medio de esta aplicación, al igual que marchas y manifestaciones para exigir a las autoridades que se retirará InDriver del Estado.


En sus comienzos el servicio contaba con 350 unidades, ahora son más de 600 las que operan solo en la zona conurbada Veracruz-Boca del Río, aseguró Guillermo Larios, director de Taxis GL.
Mientras que la aplicación UBER anunció el día 15 de diciembre en un comunicado que mediante un amparo federal entraría al estado de Veracruz, para así competir con el transporte público local.


Esto reavivó las molestias del gremio, quienes el día de ayer volvieron a detener a cuatro vehículos de InDriver, mientras que UBER hasta el momento sus servicios se mantienen inactivos en la aplicación.


De igual manera diversas agrupaciones y líderes taxistas amenazaron con quemar autos que operen como Uber.


“No se vale que nos vengan a arrebatar así la fuente de trabajo de más de 15 mil familias que estamos presentes en la zona conurbada”, dijo delegada del Movimiento Nacional Taxista de la zona conurbada Veracruz-Boca del Río, Claudia Elizabeth Hernández Siles.  


En un pronunciamiento conjunto con líderes del sector, dijo que no están en contra de las aplicaciones, sino de las empresas extranjeras y que están dispuestos a actualizarse, siempre y cuando sean compañías mexicanas.


Gobierno Veracruzano niega entrada de UBER


El Gobierno del Estado, la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) y la Dirección de Transito Estatal, a través de sus cuentas oficiales reiteraron el apoyo hacia el gremio taxista para impedir que Uber se instale en el estado.


También la Dirección de Tránsito emitió un comunicado donde advirtió que se aplicaran sanciones a los conductores que operen mediante esta aplicación.


Asimismo, Guillermo Larios recalcó que, aunque cuentan con el apoyo de las autoridades, siguen sin ver acciones para que InDriver salga del estado, pese a que ya va más de un año que siguen operando sin los permisos correspondientes.


“Nos sigue preocupando que no están haciendo nada con la plataforma InDriver que ya tienen más de un año que está funcionando, que trae más de 600 carros particulares aquí en la zona conurbada Veracruz- Boca del Río (…) hemos pedido a las autoridades que si están atacando a Uber tienen que llevarse también a InDriver”, comentó Guillermo Larios.


Agregó que el tema de la pandemia los ha afectado considerablemente, lo que ocasionó que muchos trabajadores desertaran, mientras que durante los primeros meses alrededor del 40 por ciento de las unidades se encontraban sin trabajar.


Actualmente ya se están incorporando paulatinamente, dijo que de las 10 mil unidades que hay en la zona conurbada cerca de 2 mil siguen sin brindar servicio, mientras que muchos más conductores optaron por conseguir otros trabajos e irse de la ciudad.


“El tema de la pandemia evita que haya movilidad y obviamente no hay gente pidiendo taxis y eso nos sigue teniendo a bajo y sobre eso vamos con la parte del dinero y los circulantes y con las plataformas que llegan, vienen a ser un tiro de gracia para nosotros”, puntualizó.