Limpiar profundamente las superficies, desinfectar los objetos y áreas comunes ha sido un acto regular durante esta pandemia. Sin embargo, ¿la limpieza profunda evita que nos contagiemos del virus SARS-CoV2?

"El teatro de la higiene" como lo llamó la revista The Atlantic, al instinto de estar limpiando cada cosa por la paranoia de contagiarnos, ¿tiene algún sentido?

Un colaborador del New York Times narra que dejó de darse la mano con su compañero de tenis. Pero, los dos habían tocado las mismas pelotas ¿Qué sentido tiene dejarse de saludar?

"SENSACIÓN FALSA DE SEGURIDAD"

Los expertos ya habían advertido que los virus se emiten a través de actividades que rocían gotículas respiratorias como: hablar, respirar, gritar, toser, cantar y estornudar. Y los aerosoles desinfectantes suelen estar hechos de sustancias químicas tóxicas que pueden afectar significativamente a la calidad del aire interior y a la salud humana, dijo Shelly Miller, una experta en aerosoles de la Universidad de Colorado en Boulder.

ENTONCES... ¿QUÉ SENTIDO TIENE LIMPIAR?

A nivel mundial equipos de limpieza rocían constantemente con soluciones antimicrobianas los espacios comunes. En Londres, muchos pubs gastaron una cantidad significativa de dinero para limpiar de forma intensiva las superficies para volver abrir después del confinamiento, antes de cerrarse en noviembre.

Algunos expertos de Hong Kong han dicho que esta forma de limpieza da una falsa sensación de seguridad ante el coronavirus.

En julio, un ensayo en la revista médica The Lancet argumentó que algunos científicos habían exagerado el riesgo de infección por coronavirus de las superficies sin tener en cuenta las pruebas de los estudios de sus primos estrechamente relacionados, incluido el SARS-CoV, el impulsor de la epidemia de SARS de 2002-03

"Esta es una evidencia extremadamente fuerte de que, al menos para el virus original del SARS, la transmisión por fómites fue como mucho muy menor", dijo el autor del ensayo, el microbiólogo Emanuel Goldman de la Universidad de Rutgers, en un correo electrónico.

"No hay razón para esperar que el pariente cercano SARS-CoV-2 se comporte de manera significativamente diferente en este tipo de experimento", agregó, refiriéndose al nuevo coronavirus.

Unos días después de que se publicó el ensayo de Goldman en Lancet, más de 200 científicos pidieron a la Organización Mundial de la Salud que reconociera que el coronavirus podría propagarse por el aire en cualquier ambiente interior.

Ante la presión, la agencia reconoció que la transmisión por aerosol en interiores podría conducir a brotes en lugares interiores mal ventilados como restaurantes, clubes nocturnos, oficinas y lugares de culto.

Pero recuerda: el aire que respiras es básicamente comunitario