Veracruz, Ver.- Anclado en el muelle en la del malecón de Veracruz se encuentra la embarcación turística donde trabaja Carlos, hace un mes regresó a laborar después de permanecer más de cinco inactivo por la pandemia de covid.

El vaivén de las olas que provocan las rachas de viento mece de un lado a otro la nave, mientras Carlos aprovecha el tiempo libre para lanzar un par de anzuelos y probar suerte para ver qué puede pescar del mar. Mientras realiza esa actividad cuenta que pese al cambio de semáforo y a la reanudación de actividades los ingresos siguen bajos.

El regreso a la nueva normalidad para ellos implicó cambios drásticos en la manera de trabajar, con nuevas medidas de seguridad y con la reducción del 50 por ciento de su capacidad normal en sus tripulantes. 

Lo que aún sigue generando molestias para algunos turistas, quienes se rehúsan a cumplir ciertos protocolos, asegura Carlos.

"Para que puedan subir a dar el recorrido es obligatorio que cumplan las medidas de sanidad, algunos por no quererlas cumplir no suben (a la embarcación)", afirmó.

Su situación se complica cada vez más debido al clima adverso, los recientes eventos de norte que se registran en la temporada provocan que por seguridad no puedan zarpar y brindar los recorridos.

Esto provoca que se queden hasta una semana sin trabajar, afirma que después de la reanudación de actividades el segundo golpe al que se están enfrentando es a los frentes fríos.

"Si vas acumulando los días que dejamos de trabajar por los frentes fríos, podemos llegar hasta dos o tres meses sin trabajar", dijo.

Pandemia redujo sus ingresos hasta 60 por ciento

Por fortuna y pese a la poca actividad que hay, hasta el momento la empresa para la que trabaja no ha tomado la decisión de despedir a ninguno de sus empleados, afirma Carlos.

Esto implicó que sus sueldos se redujeran, ya que al no haber las suficientes ganancias hubo bajas de ingresos del 60 por ciento en sus pagos.

Durante los meses que estuvo sin laborar realizó diversos trabajos informales en algunos comercios, como muchas personas optaron por la venta de comida, cubrebocas y demás actividades que le pudieran dejar un poco más de dinero, al igual que siguió dándole mantenimiento a la embarcación.

Hace 10 años Carlos inició en la navegación de embarcaciones turísticas, primero comenzó como pescador y poco a poco fue aprendiendo a tripular botes, desde ese entonces él y su familia habían vivido de ese oficio.

Ante esta crisis Carlos y los demás prestadores de servicios turísticos esperan que para el próximo año mejoren las condiciones, con la llegada de la nueva vacuna tienen fe de reactivar su economía y así volver a la normalidad como la conocían antes de la llegada del covid.

Pandemia y mal tiempo, lastre para prestadores de servicios turísticos

Turismo sobrevive ante panorama desalentador por pandemia

Después de que el sector turístico permaneció siete meses sin ocupaciones por causa del paro de actividades no esenciales y tras el confinamiento, los estragos que predijeron muchos especialistas se están notando paulatinamente, con el cierre de algunos hoteles, el despido de personal y la baja actividad económica.

A inicios de la pandemia el Consejo Nacional Empresarial Turístico lanzó un estudio derivado de las afectaciones que el covid-19 podría dejar en este campo laborar.

La reducción estimada en el consumo turístico para 2020 en México fue de 1.6 billones de pesos. Esto es una contracción estimada en 49.3 por ciento con relación al año previo.

Esta cantidad es equivalente al 25 por ciento de todo el Presupuesto de Egresos de la Federación para 2020. La pérdida diaria del turismo ante la falta de visitantes es equivalente en este 2020 a 4.1 mil millones de pesos diarios en el país.

El Producto Interno Bruto (PIB)Turístico, se reduciría a una participación estimada en el PIB nacional de 4.9 por ciento, siendo el más bajo desde el 2018 que alcanzó 8.7.

El documento estimaba una pérdida del 27 por ciento del empleo turístico, es decir, poco más de un millón de personas podrían perder su empleo derivado de la contingencia.

Pese a este panorama desalentador el turismo en México sigue dando batalla contra todo pronóstico, con una merma considerable y con la perdida de miles de trabajos.

Muchas de estas personas tuvieron que dedicarse a otras actividades informales, otras más como Carlos se les redujo el sueldo para evitar el despido, mientras siguen esperando que el 2021 traiga una recuperación en este ámbito laboral.