Durante la noche del sábado 19 de diciembre, la señora Carolina Pelayo Morales fue atropellada por un sujeto en estado de ebriedad, justo cuando bajaba del camión de transporte público, sin embargo, dos días después continúa en el hospital en estado grave y el conductor a punto de ser liberado.

El señor Vicente Gómez, esposo de la afectada, indicó que el conductor que atropelló a Carolina, fue detenido en el lugar, pero este lunes 21 de diciembre se cumplen las 48 horas de detención, por lo que de no proceder la denuncia podría salir en libertad.

Don Vicente teme que luego de ser liberado, el conductor se desentienda del caso y se quede sin pagar por el accidente, ya sea de forma judicial o como pago por reaparación del daño y los tratamientos médicos.

"Fui a la fiscalía y me dijeron que hasta que se cumplieran las 48 horas iban a ver qué era, si el juez dictamina que sale, queda en libertad", dijo el esposo de la afectada.

Esto debido a que la señora Carolina se encuentra hospitalizada en una clínica del IMSS en terapia intensiva, conectada a un ventilador artificial, ya que tuvo que ser operada para sacarle un coágulo en el cráneo causado por el accidente.

Además, la mujer sufrió una fractura en la mano y golpes en varias partes del cuerpo. El conductor en estado de ebriedad no se detuvo cuando ella se bajó del camión en en el cruce de las avenidas Cuauhtémoc y Matamoros.

Vicente Gómez pidió que el responsable no salga tan fácil, y espera que asuma la autoría del accidente, que sea castigado por la vía jurídica o en caso de salir libre, que tenga alguna garantía para la recuperación de las heridas.

Además, señala que hasta el momento, ninguna persona se ha acercado a él o para hacerse cargo de los gastos, ni la familia del conductor ni algún abogado.

Don Vicente pide que se haga justicia en el caso de su esposa, además que tienen dos hijos quienes dependen de ambos padres, pero por el accidente su situación económica es delicada.

Asimismo, exige que las autoridades volteen a ver hacia la situación de la avenida Cuauhtémoc, la que señala de ser una calle sin ley, debido a que los automovilistas manejan de forma temeraria en todo lo largo.