Veracruz, Ver.- Osvaldo Julián García Colorado formaba parte del ejercito de personal de enfermería que desde marzo atiende a pacientes con síntomas graves de covid-19 en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Veracruz, hasta que desapareció el 2 de octubre sin dejar ningún rastro que sirva a sus familiares de indicio para buscarlo.

Susana García Colorado, hermana de Osvaldo Julián, sostiene una lona con los datos generales y la fotografía de su hermano, bajo la intermitente lluvia que cae sobre la Plaza de la soberanía de la ciudad de Veracruz este 22 de diciembre de 2020.

Desde que su hermano desapareció se prometió buscarlo hasta encontrarlo, sin importar el tiempo y esfuerzo que necesite, los zapatos pesados por la lluvia es el menor de los esfuerzos que ha soportado desde entonces.

La búsqueda que inició al día siguiente de su desaparición en las oficinas de la Fiscalía General del Estado (FGE) con sede en esta conurbación, en donde presentó una denuncia cuya investigación no presenta resultados.

Antes escuchó de casos de personas desaparecidas en Veracruz, pero nunca se imaginó que tuviera que sumarse a los colectivos de madres, padres y hermanos que buscan a sus familiares, en una crisis social que llegó antes que el covid-19, la de los desaparecidos.

Lidia Lara, coordinadora del Colectivo Justicia y Dignidad, acompaña a Susana García Colorado y otras dos mujeres que buscan a sus familiares desaparecidos en el puerto de Veracruz este año en diferentes fechas.

Los casos se suman a la lista de 31 personas desaparecidas en la zona conurbada Veracruz-Boca del Río entre septiembre del 2019 y agosto del 2020 que E-Consulta exhibió en una investigación periodística, todos en un contexto de violencia, de acuerdo con autoridades investigadoras.

Lidia Lara afirmó que las desapariciones en Veracruz ocurridas entre el 2019 y el 2020 siguen el mismo patrón que en años anteriores a este gobierno encabezado por el partido Movimiento Regeneración Nacional (Morena), que se propuso como primera acción combatir la “crisis humanitaria” por el tema de las desapariciones.

La mujer que también busca a su hermano, Gabriel Tobón, desaparecido en el 2017 en Boca del Río, señaló que en algunos casos de desaparecidos se tienen indicios de la participación de elementos policiacos.

Otra similitud entre algunos casos es que las víctimas eran originarias de otras ciudades y otros estados de la República, personas que llegaron al puerto de Veracruz como turistas o por trabajo, antes de que sus familiares le perdieran el rastro.

“En el colectivo existen casos de personas originarias de Michoacán que llegaron a Veracruz a trabajar y ya no se supo de ellos, otros que llegaron al puerto de paseo, pero de un momento a otro desaparecieron”, relató.

En el caso de Osvaldo Julián García Colorado, enfermero de la UMAE IMSS de Cuauhtémoc, no se tiene ningún tipo de pista sobre las circunstancias en la que ocurrió su desaparición, salvo la fecha y última hora en la que tuvo contacto con sus familiares.

Búsqueda a ciegas

Susana García Colorado inició la búsqueda de su hermano cuándo le avisaron en la Clínica del IMSS donde Julián era enfermero, que no se había presentado a trabajar.

Una noche antes avisó que se encontraba en la avenida Rafael Cuervo, en la zona norte de la ciudad de Veracruz, con rumbo a su domicilio en el fraccionamiento Lomas de Río Medio 4. Lo acompañaban dos amigos que ese mismo día desaparecieron con él.

Susana recuerda que esa misma tarde Julián visitó a su abuela, a quien dejó de ver por más de un mes para evitar el riesgo de contagiarla de covid-19, ya que desde el inicio de la pandemia fue asignado al área covid.

Aprovechando su día de descanso salió de paseo con sus amigos, alrededor de las 10:00 pm fue la última vez que su hermana supo de él, a través de una llamada telefónica en la que avisaba que regresaba a casa porque al día siguiente se incorporaba a sus actividades en el IMSS.

“El salió estaba en la avenida Rafael Cuervo con dos personas más, eran aproximadamente las 10:00 de la noche, él iba a su casa porque al día siguiente tenía que presentarse a trabajar, pero nunca llegó a su casa”.

Luego de que no respondió su teléfono, su hermana se presentó en su domicilio, en donde no lo encontró. Sostuvo comunicación con otros familiares y allegados de Julián, pero con nadie más se había comunicado.

En las oficinas de la Fiscalía Regional de Veracruz fue recibida su denuncia, se le prometió una investigación inmediata, pero desde entonces no existe ningún tipo de información sobre el avance de su caso.

La fotografía de su hermano con sus datos generales se difundió en redes sociales, en donde fue encontrada por integrantes del colectivo Justicia y Dignidad que la asesoraron para que su búsqueda tuviera sentido.

“Al avisarnos que no se había presentado decidimos acudir a su casa, hablamos por teléfono, pero no nos contestó y después de buscar entre sus conocidos decidimos realizar al denuncia, la búsqueda se nos ha hecho eterna porque no hemos tenido ninguna respuesta con las autoridades, hasta que nos unimos al colectivo y hemos tenido ayuda sobre los pasos que debemos seguir”.

Osvaldo Julián García Colorado cumplió 28 años el 8 de diciembre, es la primera vez que se mantiene lejos de su familia. 

Casos sin rastro

El de Osvaldo no es el único caso de desaparición documentado en este 2020, donde el rastro certero que se tiene es que las víctimas tuvieron su último paradero en la ciudad de Veracruz y su zona conurbada.

El 16 de julio del 20, Ulises Landero, de 21 años, y José Carlos Arreguín, de 28 años, viajaron a la ciudad de Veracruz, desde entonces sus madres no saben nada de ellos.

Ambos originarios del municipio de Coatepec, sostuvieron comunicación con sus familiares hasta esa tarde cuando los mensajes de WhatsApp dejaron de ser respondidos y el teléfono celular de los dos enviaba al buzón.

El caso fue denunciado primero a la Comisión Estatal de Búsquedas y posteriormente a la Fiscalía General del Estado (FGE), autoridad que confirmó que la última ubicación del teléfono de los dos jóvenes fue el puerto de Veracruz.

La búsqueda de Magdalena y Elsa, madre de los jóvenes, es difundida en redes sociales, en donde amigos y familiares han compartido la fotografía de ambos tratando de conseguir alguna respuesta que ayude a su localización.

Policía acusada de participar en desapariciones

La versión de Lidia Lara, coordinadora del Colectivo Justicia y Dignidad, sobre la presunta participación de elementos policiacos en casos de desaparición ocurridas en los dos últimos años en la zona conurbada Veracruz-Boca del Río no son nuevos.

El 10 de agosto del 2020 elementos de la Fuerza Civil fueron señalados de participar en dos casos de privación de la libertad ocurridos en una misma noche. 

Las víctimas fueron identificadas como Rafael Hernández López y Gustavo “N”, con residencia en los fraccionamientos Lomas de Río Medio 1 y 3, en la zona norte de la ciudad de Veracruz.

En el transcurso de la noche y madrugada de esa jornada, los elementos de la Fuerza Civil presuntamente allanaron ilegalmente tres viviendas particulares en esos dos fraccionamientos.

En este hecho presuntamente participaron agentes policiacos a bordo de dos patrullas de la Fuerza Civil identificadas con los números 3534 y 2727, así como una camioneta Jeep blanca, de acuerdo con fotografías tomadas de vídeos de vigilancia de negocios de la zona.

Elementos de la Policía Naval habrían acudido más tarde para atender el reporte hecho por las víctimas.