"Nunca me ha gustado victimizarme, pero sufrir homofobia es lo peor que le puede pasar a alguien como persona; pero justo esos detalles te hacen más fuerte. No lo permitan", escribió un 17 de mayo Ale Zayas, mujer transgénero asesinada el lunes 21 de diciembre en la ciudad de Puebla.

Alejandro Abisay Zayas Lara, de 26 años de edad, llegó acompañado de su primo a Puebla, ciudad donde tenía una cita con un hombre al que conoció por redes sociales; venían de Ciudad de México donde trabajan como maquillistas profesionales.

De las 12 hasta las 17:30 horas de ese día Ale Zayas estuvo conviviendo con el sujeto de la cita hasta que se dirigieron al Hotel Isabel, ubicado en avenida 5 Poniente, entre 16 de Septiembre y 3 Sur, en la misma calle donde tiene su sede el Congreso local que hasta hace unas semanas estuvo tomado por feministas de Coatlicue Siempre Viva y Coordinadora Feminista de Puebla.

Las feministas exigieron, para liberar el Congreso, legislar la Ley Agnes para que las personas transgénero, transexual e intersexuales puedan solicitar que se modifique el nombre o el sexo con el que estén inscritos ante el Registro Civil. Se le conoce como Ley Agnes en memoria de la activista transexual Agnes Torres, asesinada en marzo de 2012.

Ale Zayas y su acompañante, del que no se ha dado información, solicitaron una habitación y en ella estuvieron hasta que a las 19 horas el sujeto salió a medio vestir y ensangrentado. Personal del hotel subió al cuarto donde encontró a Ale asesinada, amordazada y con heridas en el abdomen, de acuerdo con la carpeta 567/2020/UIEHOM que integró la recientemente creada Unidad Especializada en Investigación de Delitos Cometidos contra la Comunidad LGBTTTIQ de la Fiscalía General del Estado.

La unidad especializada, en funciones desde el lunes 23 de noviembre de este año, tiene a su cargo la investigación y persecución de los delitos cometidos contra personas de la comunidad LGBTTTIQ.

Ale Zayas radicaba en la ciudad de México, donde trabajaba para MAC Cosméticos; su cuerpo será trasladado al municipio de Misantla, en el estado de Veracruz, de donde era originaria.

El 10 de mayo, día de las madres, escribió a Mariana Lara, su mamá: "he aprendido tantas cosas de ti, pero sobre todo a valorarte y disfrutarte ya que gracias a eso soy lo que soy, mi amiga, mi confidente, mi ser de luz. Gracias Merry.

En redes sociales, sus amigos mostraron su indignación por el asesinato, así como su solidaridad con la familia de Ale Zayas, quien gustaba de la música de Kim Petras, cantante alemana transgénero, una incansable opositora a los grupos homofóbicos.

"Amika, cómo olvidar la vez que te conocí. Fuiste la primera persona que me gustó en la universidad. Cuando te vi entrar al salón no podía con tu belleza. ¿Quién diría que después serías una de mis mejores amigas, que me maquillarías para mis proyectos de TV", dijo Alejandra Salmerón.

En otra publicación dijo que "esto es algo inhumano, no debería pasar (...) perdí a una de mis mejores amigas. Nos arrebataron a una mujer que era alegre, bondadosa, libre, segura y muy feliz de ser quién era. Vivía con miedo de poder ser ella misma y su peor pesadilla se hizo realidad. Esto no debería de quedar impune, Ale se merece justicia."

Marco Elizalde, otro de sus amigos la despidió en redes sociales: "hermana preciosa, dejas un gran vacío entre nosotros; siempre te recordaré con esas risas tan pícaras. Fue un placer coincidir y tener una gran hermandad. Te amo. En verdad te extrañaré demasiado. Descansa en paz hermana Ale Zayas."

Y Mitzi García la consideró como "el mejor compañero y amigo que Dios nos puso en nuestro camino; sin duda una pérdida grande para muchos de nosotros".

El asesinato de Ale Zayas es el quinto de odio por homo-lesbo-bi-transfobia que se registra en Puebla durante este 2020, de acuerdo con la organización Vida Plena; antes de ella fue asesinada Samantha Rosales Barrios, en Atlixco: viajaba en una motocicleta con un acompañante cuando fueron embestidos intencionalmente por un automóvil que los perseguía; Sam era estudiante de Administración y Dirección de Pymes en la BUAP y originaria de la junta auxiliar La Magdalena Axocopan.

A los cinco asesinatos se agregan las agresiones de que fue víctima Víctor Hugo Amador Hernández Cabanzo, indígena gay de 32 años de edad baleado en Tehuacán, Puebla, el 4 de julio. Víctor Hugo, quien en redes sociales aparecía como Jeidy, sobrevivió a dos impactos de bala, uno en la pierna y otro en la cabeza, y tuvo que dejar su vida en Tehuacán.

El 19 de julio Estefani y Karla, mujeres transgénero, fueron amarradas a un árbol y golpeadas en un camino que conecta a los municipios de Huaquechula y Tepeojuma; ellas habían sido contratadas por cuatro hombres en la zona de tolerancia en Izúcar de Matamoros.

La organización Vida Plena tiene documentados 64 posibles crímenes de odio por homo-lesbo-bi-transfobia entre los años 1996 del siglo pasado y 2019 del siglo XXI; 33 de ellos se han cometido en la ciudad de Puebla, y 12 en Tehuacán.