La pandemia del covid-19 puso a miles de veracruzanos en situaciones adversas, muchos sectores de la población pese a sus condiciones tuvieron que salir a trabajar, la mayoría de ellos aún siguen padeciendo los estragos de la emergencia sanitaria, pese a eso sus historias son motivo de resaltar.

E-Consulta Veracruz te presenta el anuario 2020 con las 12 historias que conmovieron a Veracruz y que son ejemplo de perseverancia.

Fonda de Kika, donde se regala comida a afectados por crisis de covid

A inicios de la emergencia sanitaria muchos veracruzanos se quedaron sin trabajo, gran parte de ellos fueron vendedores ambulantes, personas que pertenecían al comercio informal y que no tuvieron la posibilidad de quedarse en casa.

Debido a la suspensión de actividades no esenciales sus vetas bajaron y la mayoría no obtenía el ingreso suficiente ni para comer, en ese momento surgieron personas como Kika, quienes apoyaron con comidas gratuitas a este sector.

Vende globos desde hace 53 años, el covid-19 no lo detiene

Otro de los ejemplos de perseverancia fue Joaquín quien fue duramente golpeado por la crisis económica del covid, con 53 años vendiendo globos en el puerto de Veracruz ni la pandemia ni la poca afluencia de gente hizo que dejara su trabajo.

El amor con el que Joaquín realizaba su trabajo lo hacía salir todas las mañanas a buscar clientes en los alrededores del Centro Histórico de Veracruz.

Tras contingencia, Lidia elabora pasteles en forma de covid-19

La creatividad de los jarochos no conoce limites y menos en tiempos de crisis, donde miles de personas vieron una nueva forma de sacarle provecho a la pandemia del covid, este es el caso de Lidia repostera que reinvento sus pasteles con una nueva temática.

Haciendo alusión al famoso virus que paralizó a la mayoría de los comercios y que ella decidió a provechar para crear nuevos diseños con forma de covid y demás productos de higiene que se volvieron parte fundamental para varías personas.

Adriana y Maya son para sus hijos heroínas que luchan contra el covid

Otro de los sectores que no podía quedar fuera de este conteo es la gran labor que hicieron el personal de salud del estado de Veracruz, entre las ellos las enfermeras, quienes sacrificaron hasta su tiempo libre para estar frente a las trincheras luchando en contra del covid.

Muchas de ellas son madres y heroínas para sus hijos, tal es el caso de Adriana y Maya quienes son enfermeras en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).

Lupita enfrenta al covid-19 desde un oficio de alto riesgo

De igual manera otra de las historias que merecen ser recordadas es la de Lupita, ella afanadora como comúnmente se les llama a las trabajadoras de limpieza de un hospital.

Durante el pico más alto de la enfermedad ella estuvo trabajando en el área covid, limpiando los instrumentos y herramientas que los médicos utilizaban para atender a los pacientes positivos, debido a eso durante muchos meses dejo de ver a su hija y a su familia.

Sin empleo, Carolina cambia muebles por comida para sus hijos

Carolina fue una de los miles de empleadas domésticas que perdieron su empleo a raíz de la emergencia sanitaria, derivado de eso tuvo que ofrecer sus artículos personales a cambio de comida.

La historia de Carolina conmovió a cientos de veracruzanos quienes le brindaron su ayuda para sobrevivir a la crisis. 

Manuel gastó sus ahorros para ingresar a la UV; pandemia no dio tregua

Los estudiantes también resultaron afectados durante la emergencia sanitaria, ya que varios se quedaron sin trabajo y clases presenciales, al igual que los aspirantes a ingresar a las universidades quienes gastaron sus ahorros por causa del cierre de negocios no esenciales.

Manuel tuvo que gastar sus ahorros para ayudar a su mamá quien trabajaba limpiando casas y después del covid se quedó sin empleo.

Fernando es recolector de basura, oficio de riesgo en tiempos de covid

Uno de los oficios que también representan parte importante en este tiempo de crisis son los recolectores de la basura, ellos tuvieron que luchar contra la falta de conciencia de algunas personas y de los desechos biológicos infecciosos que tiraban sin el más mínimo señalamiento.

Fernando lleva 13 años trabajando en el servicio de recolección de basura en la Dirección de Limpia Pública del ayuntamiento de Veracruz; en todo ese tiempo se enfrentó a situaciones que ponen en riesgo su salud, pero tras la llegada del covid-19 aseguró que el peligro aumentó.

Pandemia obligó a Daniel a cerrar su restaurante en el puerto jarocho

El destino de varios restaurantes del estado de Veracruz estuvo marcado por la pandemia del covid, el cual obligó a muchos cerrar sus puertas por la falta de clientes, los gatos de luz, agua y renta.

Daniel tuvo que cerrar su restaurante a inicios de la pandemia, lo que lo llevó a buscar nuevas metas, pero si dejar de lado su sueño, por lo que decidió abrir de nueva cuenta su local, esta vez con las nuevas normas de sanidad que las autoridades exigieron.

Centros nocturnos en Veracruz mueren por pandemia del covid

Los centros nocturnos y bares siguen siendo los negocios que el covid dejo en quiebra durante más de cinco meses estuvieron sin percibir ingresos, después se enfrentaron a las nuevas normas de sanidad que les exigía laborar bajo ciertas limitaciones.

Muchos de ellos tuvieron que cambiar el giro a restaurantes otros permanecen cerrado y parte de su plantilla laboral tuvo que ser despedida, pese a eso algunos cuantos se mantienen en pie y siguen brindando empleo como el Bar Paraíso.

Hot dogs "El Sordo", 20 años de lucha que la pandemia no extinguió

Humberto Quirino es uno de los personajes reconocido por muchos jarochos, durante la época de pandemia tuvo que suspender labores, pero la necesidad lo obligó a regresas.

Él padece de pérdida auditiva y tras más de 19 años que sufre de aquella discapacidad todas las madrugadas y noches sale con su puesto de hot dogs sobre el bulevar Adolfo Ruíz Cortines.

Vitaminas para el Alma, 67 años de promover la lectura de los jarochos

Uno de los negocios con más años y tradición en el puerto es la libre "Vitaminas para el Alma" este pequeño local de veta de libros y revistas usadas ha sobrevivido seis décadas y la pandemia del covid no pudo contra ellos.