Ángel Hernández y su familia padecieron en carne propia los síntomas del covid, pues durante 15 días estuvieron aislados para evitar propagar el virus. Ahora planean concientizar a turistas y locales para que tomen las medidas de sanidad y no pasen por esta misma experiencia.

Aún no tiene en claro cómo toda su familia llegó a contagiarse del virus, pero asegura que siempre usaban el equipo de protección necesario y evitaban salir. Sin embargo, la enfermedad los sorprendió a todos por igual, ocasionando mayor afectación a Ángel, quien estuvo alrededor de un mes en recuperación.

“Nadie se internó, todos permanecimos en casa, fue una experiencia que no se le desea a nadie y en el caso de quien la tenga, sepa que si se actúa a tiempo la vida está asegurada”, comentó. 

Para Ángel, escuchar la palabra covid era sinónimo de muerte; el miedo que le causaba poder contraer el virus hacía que las medidas de prevención fueran parte obligatoria de su atuendo.

Ahora sabe que el virus no es letal para muchas personas y de igual manera tiene en claro que no le gustaría pasar por la misma situación de incertidumbre que la enfermedad provocó, no solo en él, sino en sus hijos y esposa.

Sabe que el uso de cubrebocas y mascarillas puede evitar el contagio del virus, por eso decidió aportar su granito de arena para la concientización del uso de estas medidas de prevención. Frente a su local de artesanías colocará una lona donde invita a turistas y habitantes locales a protegerse, ya que asegura todavía existen personas que se niegan a creer en el covid.

“Viene gente de fuera, hay gente que sigue sin creer en esto (el covid) y están en todo su derecho nadie los puede obligar a nada, pero cuando menos que nos ayuden a los demás a que se deje de propagar esto”, dijo.  

La gran mayoría de esas personas suelen ser turistas, quienes relajan las medidas de prevención. Al igual que demás prestadores de servicios turísticos, afirma que en algunas ocasiones suelen molestarse por estas normas de protección.

Covid dañó ventas de locatarios del mercado de artesanías

Ángel forma parte de los locales que se ubican en el mercado Miguel Alemán Valdés, que vio mermadas las ventas debido a la entrada del covid. Muchos de los comerciantes suspendieron actividades por algunos días, tras la cancelación de varias temporadas como la Semana Santa.

“Ha sido una situación difícil, porque lamentablemente los pagos obligados nunca se han detenido, como es el pago de impuestos, luz y el seguro social. Son situaciones que nos han pegado”, aseveró.

Pese a que van casi 10 meses del ingreso de la pandemia al estado y de que las actividades del sector turístico volvieron a reactivarse, el mercado de artesanías aún no logra alcanzar el 100 por ciento de locales abiertos, afirmó Ángel, quien también funge como presidente de la Asociación de Artesanos Fundadores del Malecón.

Algunos propietarios forman parte de los sectores vulnerables a tener complicaciones por covid, por lo que sus locales permanecen cerrados.

También comentó que esperan cerrar el año con al menos 50 por ciento de las ventas que hasta antes de la pandemia lograban obtener.

Señaló que el siguiente año prevén que la situación siga igual, debido que los meses de enero y febrero son temporadas bajas para ellos.

A pesar de que el gobierno estatal brindo apoyo para los prestadores de servicios, los cuales variaron de seis a 24 mil pesos, no todos fueron beneficiados. 

De igual manera Ángel asegura que el apoyo fue insuficiente para costear los múltiples servicios que tuvieron que pagar.

Los comerciantes tienen puestas sus esperanzas en la reciente aplicación de la vacuna, pues Ángel tiene en claro que esa es la única solución para que el número de contagiados disminuya y así todo vuelva a la normalidad.