En su tercer año de gobierno, Cuitláhuac García Jiménez renunció a la posibilidad de disminuir la deuda pública de Veracruz por más de 41 mil millones de pesos, promesa hecha al inicio de su gestión. Ahora aspira a mantener igual el monto que recibió al inicio de su administración.

Este 5 de enero el mandatario señaló que buscará una nueva reestructura de la deuda pública, la segunda en lo que va de su periodo, que le permitiría amortizar recursos por más de 2 mil millones de pesos y, al mismo tiempo, solicitar un crédito por la misma cantidad para inyectarlo en obra pública a partir del próximo mes de abril, si el refinanciamiento es autorizado por el Congreso de Veracruz con mayoría morenista.

El Gobernador negó que este nuevo empréstito signifique más deuda para los veracruzanos, no obstante al tomar el cargo en 2018 prometió reducir el nivel de endeudamiento, una de sus críticas constantes a la administración de su antecesor, el panista Miguel Ángel Yunes Linares, a quien señaló de dedicar su gestión “al pago de intereses”.

Justificando las afectaciones económicas de la pandemia de covid-19, en la nueva propuesta se planea reestructurar los pasivos por más de 41 mil millones de pesos, abonando 2 mil 9 millones de pesos al capital en 2024.

El morenista argumenta que al concluir su gestión se lograría compensar la disminución de más de 114 millones de pesos en el presupuesto de Veracruz de este ejercicio 2021, con respecto al de 2020.

El año pasado el presupuesto de la entidad fue de 129 mil 535 millones 95 mil 247 pesos, pero ante los recortes que provocó la contingencia sanitaria en 2021 Veracruz ejercería 128 mil 420 millones 684 mil 290 pesos; es decir una diferencia que corresponde al 0.8 por ciento.

GOBIERNO MANEJARÁ 3 MMDP PARA OBRAS EN 2021

Apenas en septiembre de 2020, el Gobierno de Veracruz accedió a un crédito para el adelanto de fondos federales provenientes del Fondo de Aportaciones para la Infraestructura Social (FAIS) por mil 100 millones de pesos. El gobernador Cuitláhuac García negó que se tratara de un préstamo porque corresponde al adelanto del 25 por ciento del FAIS en lo que resta de su Gobierno,  esto es, se comprometen los recursos federales hasta el 2024.

Esto significa que de lograrse la segunda reestructura en su administración su Gobierno tendría en 2021 casi 3 mil 100 millones de pesos para inversión de obra pública, lo que serviría para reactivar la economía local a fin de aminorar los efectos económicos de la pandemia. Sin embargo, esto limitaría de 2022 a 2024 el monto que la entidad reciba de este fondo federal, que además depende de los ingresos por concepto de impuestos que tenga el Gobierno federal.

PROMETIÓ DISMINUIR DEUDA, AÚN CON PANDEMIA

Hay que recordar que en noviembre de 2019 se concretó la primera reestructuración de la deuda pública durante el gobierno de García Jiménez por 38 mil millones de pesos, con 6 entidades financieras. En ese momento presumió que se logró bajar la tasa de pago al pasar de 1.3 al 0.7 por ciento, que representaría un ahorro de 6 mil 700 millones de pesos a largo plazo, de los cuales 3 mil millones de pesos serían en su administración.

Incluso, la pandemia generada por el covid-19 no impidió que en julio de 2020 el gobernador asegurara que su administración disminuiría a 39 mil 872 millones de pesos la deuda pública de Veracruz al concluir su periodo en 2024. 

La cifra, dijo tras una reunión con el secretario de Hacienda y Crédito Público, Arturo Herrera, y el titular de Finanzas del Estado, José Luis Lima Franco, significaría un decremento de 2 mil 9 millones de pesos, al pasar de 41 mil 881 millones de pesos en noviembre de 2018 a 39 mil 872 millones de pesos en noviembre de 2024. 

A seis meses de esa previsión, el mandatario optó por no disminuir la deuda y reestructurarla bajo la justificación de usar el recurso en inversión pública, afirmando en una conferencia que se debía afrontar la crisis derivada del COVID: “Ni modo, hay que aceptar que esto nos tocó”.

NO AUMENTARÁ LA DEUDA: LIMA FRANCO

Por su parte, el secretario de Finanzas y Planeación (Sefiplan), José Luis Lima Franco, aseguró que el refinanciamiento no significará más deuda para el Estado y que, por el contrario, la de Cuitláhuac García será la primera administración en dos décadas en no aumentar sus compromisos a largo plazo.

“Desde el periodo de Miguel Alemán, Fidel Herrera y Javier Duarte cada año prácticamente aumentaba el saldo de la deuda hasta que pasó la crisis de 2016, con esto seríamos la primera administración que no aumentaríamos la deuda, dejaríamos la deuda tal cual la recibimos”.

Aseguró que el crédito que corresponde a la amortización a través de la reestructuración de la deuda pública del Estado servirá para pedir un endeudamiento por ese mismo monto, de ahí que el monto sea igual a cuando inició el sexenio de la llamada Cuarta Transformación.

ESPECIALISTAS ADVIERTEN RIESGOS

Bajo este escenario, especialistas advierten que el Gobierno de Veracruz deberá ser “escrupuloso” en el manejo de los recursos y reconocer que las acciones son producto de la actual crisis económica que enfrenta el Estado. A ello se suma la preocupación por el manejo del dinero en un año electoral como es el 2021. 

El académico del Instituto de Investigaciones y Estudios Superiores Económicos y Sociales del a Universidad Veracruzana, Rafael Arias Hernández, señaló que la administración de Cuitláhuac García Jiménez replica lo que muchos gobiernos han tenido que hacer para enfrentar la crisis: recurrir al endeudamiento.

Sin embargo, consideró que es necesario que se acepte la realidad económica de la entidad para que la población entienda que son medidas que se deben tomar de emergencia aunque sean “desagradables”.

“Qué bueno que el Gobierno empiece a moverse y a tomar decisiones que vayan de acuerdo a la nueva realidad para resolver viejos y nuevos problemas, pero es evidente que se enfrenta una crisis de finanzas públicas mundial, nacional, estatal y municipal, pero yo le agregaría que se debe estructurar un plan mediante un diagnóstico de la gravedad de la situación, se deben tomar medidas, algunas de ellas desagradables”, expresó el economista.

Insistió en que debe haber transparencia en el manejo de los recursos y mostrar un plan para la nueva realidad que Veracruz enfrenta, ya que dijo ese año es “el súper show de las elecciones” y se requiere pulcritud. 

“No solo debe haber transparencia, tiene que haber una comunicación actualizada y con lenguaje claro, que la gente entienda que no es ahorro, no es inversión, sino que se están reforzando las finanzas públicas”, sostuvo Arias Hernández.