Veracruz, Ver.- Iván Manjarrez es la cuarta generación en su familia que se dedica a la venta de juguetes de madera, cada año viajan desde Toluca a Veracruz para vender su mercancía, pero ahora, por causa de la pandemia y la crisis económica, sus ventas bajaron.

Hace más de 10 años, Iván al igual que otros comerciantes, vienen al puerto con la esperanza de elevar sus ventas por el Día de Reyes, pero este será uno complicado, aseguró.

La pandemia de covid los vino a poner en una situación adversa. La suspensión de actividades no esenciales obligó a disminuir su producción y cerrar sus locales por cuatro meses.

“Nos ha mermado bastante, como un 50 por ciento (…), apenas llevamos de venta el día 2 y 3 de enero, esperamos que hoy mejore y mañana todavía otro poco”, comentó Iván.

Del negocio que creó su abuelo dependen alrededor de 100 personas, entre proveedores, empleados y familiares, quienes tuvieron que disminuir el tiempo de trabajo y la producción, sin necesidad de despidos.

Con la llegada de las temporadas fuertes para ellos, como Navidad y en especial Día de Reyes, mantienen la esperanza de obtener más ingresos.

Padeció covid y no tuvo apoyo para su empresa

Mientras acomoda los juguetes, Iván comenta que a inicios de la pandemia tuvo la mala suerte de contraer el coronavirus, por fortuna logró tratarse a tiempo, por lo que la enfermedad no lo dañó de forma grave.

De igual manera, admite que prefiere tomar las medidas de protección para evitar contagiarse de nuevo de covid, puesto que algunos de sus familiares no tuvieron la misma suerte de vivir para contarlo.

“Espero que nos venga (este año) un poco mejor a la economía, porque si seguimos así ya no creo que resistamos otro periodo como el de la vez pasada”, aseguró.

En cuanto a apoyos por parte del Gobierno Federal, aseguró que no contó con ningún tipo, él y su familia sobrevivieron gracias a los pocos ahorros que habían juntado de temporadas altas, pues se encuentran acostumbrados a tener una reserva de dinero para afrontar las malas rachas.

De igual manera, esperan que este año las autoridades Federales los volteen a ver para brindarles ayuda, ya que gracias a su pequeña empresa logran beneficiar a muchas familias con trabajo.

“Como nosotros utilizamos maquinarias para elaborar estos productos no nos consideran como tal artesana al 100 por ciento (…), pero al fin de cuentas necesitamos apoyo, si nos hemos superado y logrado adquirir más cosas es por el esfuerzo que hacemos”, comentó.

Este año los padres tuvieron que reducir compras de Día de Reyes

Así como para los comerciantes, los padres también tuvieron que hacer algunos ajustes para las compras de los regalos para este Día de Reyes, este es el caso de Juana, quien desde hace cuatro años viene a la Feria del Juguete.

Siempre escoge aquel sitio por la gran variedad de juguetes que hay, de igual manera por los precios accesibles con los que cuentan diferentes locales. 

“A mi hija siempre le he enseñado que, aunque haya, siempre hay que comprar lo que se puede, porque hay otras cosas más importantes, como la escuela que ahorita estoy pagando particular por lo de la pandemia”, dijo.

Ella trabaja en un restaurante y aunque no perdió su trabajo, la emergencia sanitaria y las clases en líneas vinieron a imponer nuevos gastos para ellos en internet y el pago de clases particulares para su hija, debido a que no puede ayudarla con las tareas por su empleo.

La gente quiere comprar, pero no hay dinero: comerciantes

La crisis económica y el cierre de varios negocios ocasionó que miles de veracruzanos perdieran sus empleos.
Según el portal México ¿Cómo Vamos?, en el tercer trimestre del 2020 en el estado había 55 por ciento de personas en pobreza laboral, en tanto que en el segundo trimestre la tasa de crecimiento económico había bajado 16.5 por ciento.

Esta crisis económica golpeó a los comerciantes, ya que la mayoría admiten que los padres de familia no cuentan con los suficientes ingresos para costear los regalos de sus hijos, por lo que suelen comprar menos.

“Se ha vendido como un 15 por ciento a comparación de otros años ya llevamos vendido el 50 por ciento (…), ahora (los padres) quieren puras cosas baratas y pequeñas no tienen dinero para comprar cosas grandes”, aseveró Ana María Guzmán, comerciante.

Son alrededor de 40 locales los cuales se colocaron este año en las inmediaciones del Parque Reino Mágico, quienes mantienen la esperanza de poder recuperarse. “La esperanza la tenemos, mucha fe en Dios y que vamos a salir”, puntualizó Ana.