Boca del Río, Ver.- Roxana fue drogada y violada en un motel de Boca del Río en agosto del 2020, desde entonces busca castigo para los violadores.

Sus padres la acompañan en este proceso legal para exigir justicia por el ataque que sufrió.

Roxana, nombre que se utiliza para resguardar su identidad, identifica a los agresores como tres jóvenes universitarios con los que nunca había tenido alguna conversación, uno de ellos hermano de un amigo suyo y novio de una de sus amigas menor de edad.

Los hechos ocurrieron cuando Roxana acudió a una fiesta sorpresa organizada para uno de sus amigos en la colonia Río Jamapa, de la cabecera municipal de Boca del Río.

Una de sus amigas la llamó para invitarla a participar en una pijamada en su casa, a la que supuestamente acudirían otras dos de sus amigas. Pidió permiso a su madre quien accedió al saber con quién estaría.

Antes de ir a la casa de su amiga, durante toda la fiesta recuerda haber bebido dos vasos de ron con coca cola y un shot de vodka. Un chofer que presta servicio a su familia la trasladó al domicilio donde se haría la pijamada junto con su amiga.

Roxana recuerda que comenzó a sentirse aturdida cuando salió de la fiesta, al llegar a su destino su amiga le dijo que los planes eran otros, minutos después la subió a un automóvil conducido por el hermano de su amigo que fue anfitrión de la fiesta, a bordo iban otros dos jóvenes que no conocía.

Los recuerdos de la joven son difusos por el malestar que sentía -mareo y desorientación-, se recuerda haciendo un alto en una tienda donde los tres sujetos compraron alcohol.

Más tarde ingresan a la habitación de un motel en donde los tres hombres intentaron besarla a la fuerza, los ratos que lograba alejarse de ellos enviaban mensajes a su amigo, hermano de uno de ellos, para pedir ayuda.

 

“Al subirme al coche iba como ida y me sentía incómoda de estar ahí. Recuerdo que mi amiga me dijo que no le dijera nada a nuestro amigo., pero no me importó y lo hice, yo no me sentía segura estando ahí, pero no podía hacer nada al respecto para poder irme… cuando pararon en un lugar vi la oportunidad y le escribí a mi amigo, le dije en donde estábamos, con quienes, y le insistí que fuera.”

 

Sin embargo, los mensajes que envió a su amigo no permanecen en la aplicación WhatsApp, fueron eliminados por los agresores más tarde, cuando la tenían sobre la cama del motel donde fue abusada.

“Me sentía con miedo, me fui a sentar a una barda y uno de los sujetos me dio una cerveza y después dos de ellos estaban intentando besarme y yo no quería y los empujaba, después mi amiga fue hacia donde estaba, me agarro de la mano y me dijo ‘vamos al baño’, cuando entramos me dijo que me besara con su novio y yo le respondí que no".

 

“Al salir él ya estaba afuera del baño, me arrinconó en una esquina y me intentó besar. Yo no quería, lo empuje y me fui a sentar a la barda en la que estaba y nuevamente uno de ellos estaba intentando besarme y también lo empuje como pude.

 

“Recuerdo que en mi desesperación de miedo y de no saber qué hacer le escribí otra vez a mi amigo pidiéndole ayuda y diciéndole que se querían besar conmigo y que yo no quería… me fui a sentar a lado, en la esquina de la cama. No me sentía bien, no fui lo suficientemente inteligente para hablarle a mi mamá en vez de a mí amigo y poder irme de ahí y después no supe en qué momento me desvanecí hacia atrás; me sentía muy mal.”

De a poco fue perdiendo el conocimiento, hasta verse acostada en la cama mientras dos de ellos le arrancaban la ropa a la fuerza, entre ellos discutían si la víctima tenía 17 o 18 años.

Despertó en casa de su amiga, con malestares en diversas partes de su cuerpo y la angustia de no saber que había ocurrido después, revisó su teléfono celular y alguien había borrado los mensajes de auxilio que envió.

Cambió su vida

Roxana cuestionó a su amiga varias veces para saber que le había ocurrido, pero nunca recibió respuesta, al contrario, le pidió guardar silencio y no comentarlo a nadie. El hermano de uno de sus agresores le confirmó que en varias ocasiones le pidió ayuda por mensajes de WhatsApp.

Con las horas, los dolores en la cadera, manos y cuerpo se intensificaban, Roxana pidió ayuda a sus padres que notaron el cambio repentino con las horas interminables encerradas en su habitación.

Exámenes médicos comprueban que la joven fue drogada antes de ser violada.

Luego de presentar la denuncia, la versión contada por los agresores fue cambiada por los agresores, que aseguraron que lo que la víctima buscaba era extorsionarlo. Hecho que negaron tajantemente sus padres y que exigieron se haga justicia.

La denuncia se encuentra radicada en la Fiscalía Sexta Especializada en Delitos Sexuales y Violencia contra las Mujeres, Niñas y Trata de Personas con sede en Veracruz, de acuerdo con documentos en poder de este medio.

Los padres de Roxana esperan que en este caso exista justicia, para que los responsables paguen por el ataque en contra de su hija, pero para que ninguna otra mujer sea víctima de algo similar.