Con al menos 8 hospitales en Veracruz con ocupación al 100 por ciento, tanto en camas generales como aquellas con ventilador para casos graves de covid-19, la infraestructura del sector salud en el Estado enfrenta el incremento de casos como efecto de las fiestas que se realizaron durante las celebraciones decembrinas.

El gobernador, Cuitláhuac García Jiménez y el secretario de Salud, Roberto Ramos Alor, han negado en reiteradas ocasiones que haya hospitales en Veracruz con ocupación al 100 por ciento, datos que la Red de Infección Respiratoria Aguda (IRAG) de la Secretaría de Salud federal evidencian tras el periodo festivo.

Por esta razón, los hospitales del estado, del IMSS e ISSSTE enfrentan un incremento en la demanda de sus servicios en municipios como Xalapa, Veracruz, Coatzacoalcos, Orizaba, Tuxpan, Martínez de la Torre, Poza Rica, entre otros. 

De acuerdo con especialistas como el presidente del Colegio de Medicina Interna del Estado de Veracruz, Alejandro Quintín Barrat Hernández, el “pico más alto” de estos nuevos casos que se derivaron de contagios en reuniones decembrinas se registrarán esta semana y se prolongarán hasta inicios de febrero, lo cual podría poner en riesgo la capacidad de atención de la autoridad sanitaria, en caso de que la tendencia continúe al alza.

HOSPITALES SATURADOS 

Pese a los señalamientos del gobernador Cuitláhuac García, que acusó a medios de comunicación de “mentir” sobre la ocupación hospitalaria, la Red IRAG señala que con corte a este 13 de enero ocho hospitales se encuentran al 100 por ciento de su capacidad.

Se trata del Hospital General de Zona de medicina Familiar 36 del IMSS en Coatzacoalcos, que registró un repunte en su ocupación a partir del 3 de enero y en donde tanto las camas generales como aquellas con ventilador están ocupadas. 

Además, el Centro de Alta Especialidad “Doctor Rafael Lucio” de la Secretaría de Salud en Xalapa que tiene en camas generales una ocupación del 100 por ciento y en camas con ventilador 95 por ciento. El Hospital de Alta Especialidad en Veracruz reporta una ocupación en camas con ventilador en la unidad de cuidados intensivos al 100 por ciento. 

También están ocupadas la totalidad de camas en el Hospital del ISSSTE en Orizaba; en el Hospital General de zona 28 de Martínez de la Torre, cuyo incremento se registró a partir del pasado 9 de enero; el Hospital General de Subzona 26 de Tuxpan del IMSS; el Hospital del ISSSTE en Tuxpan, así como el Hospital Regional de Pemex en Poza Rica y el Hospital del ISSSTE en Coatzacoalcos

A ellos se agregan otros en donde las camas de hospital con ventilador están ocupadas al 100 por ciento. Son el Hospital del IMSS en San Andrés Tuxtla que también tiene saturada su Unidad de Cuidados Intensivos; el Hospital General de Zona 50 del IMSS en Lerdo de Tejada; el Hospital General de Zona 71 de Veracruz.

Sin embargo, el Hospital del ISSSTE en Veracruz reporta ya una saturación del 91 por ciento y el de Pemex en Poza Rica se encuentra en 86 por ciento en camas con ventilador pero al 100 por ciento en su área UCI. 

¿CUÁNDO INICIÓ EL INCREMENTO? 

De acuerdo con el especialista en Epidemiología Aplicada y académico de la Universidad Veracruzana (UV),  Mauricio Fidel Mendoza González, el incremento en casos se registró desde el llamado Buen Fin, que se realizó del 9 al 20 de noviembre pasado. 

“Tuvo que ver con acciones de permisión. Desde el Buen Fin determinó la posibilidad de que mucha gente pudiera salir a comerciar, comprar, el problema es que las acciones de control que se establecen en lugares públicos no son las adecuados”, señaló el especialista. 

Fue a partir de enero que los casos “se dispararon”, incluido en hospitales privados en donde se pasó de atender tres pacientes a 25 ya desde la semana pasada, como señala el presidente del Colegio de Medicina Interna del Estado de Veracruz, Alejandro Quintín Barrat Hernández.

El especialista afirmó que 80 por ciento de los casos recientes tienen el antecedente de haber tenido una reunión familiar antes de empezar con los síntomas. 

“Obedece a distintas circunstancias, desde que vimos una serie de reuniones impresionantes en Navidad y Fin de Año a pesar de que estuvimos insistiendo y suplicando que no se hicieran, la gente no tiene conciencia ni responsabilidad; es una fuerte causa en el aumento de casos. Otros factores también influyeron, como que los fines de semanas del 26 y 27 de diciembre y luego 2 y 3 de enero hubo afluencia de turismo proveniente principalmente de Ciudad de México y Estado de México”. 

Ante ello, advierte que dado que el tiempo máximo de incubación de la enfermedad son 14 días después del contacto, a partir de esta semana se observará el repunte máximo y esto generará una mayor tasa de contagios, de manera que “el eco” de los contagios en diciembre podrá observarse a finales de mes o principio de febrero con la tasa máxima dsíntomas.

PACIENTES VIAJAN DE OTROS ESTADOS

Barrat Hernández aseguró que con los hospitales de otras entidades saturados, han comenzado a llegar pacientes de sitios como Ciudad de México; Toluca en el Estado de México o Puebla para ser atendidos dado que en esas entidades la capacidad de atención de las autoridades sanitarias se ha visto rebasada, aunque el Gobierno de Veracruz negó dicha versión el lunes pasado.

“Uno de los fenómenos que estamos observando es que muchos pacientes que no están encontrando hospitales en la región centro se están trasladando hacia otros lugares. Nosotros en el sector privado estamos recibiendo muchos pacientes de Ciudad de México, Puebla o de Toluca, que al no encontrar hospitales allá se trasladan hacia el puerto y hacen un incremento en la ocupación hospitalaria”. 

Recientemente el gobernador de Veracruz, Cuitláhuac García Jiménez, reconoció que autoridades de Ciudad de México solicitaron el apoyo del estado para el traslado de pacientes con covid, aunque dijo no se había concretado por la distancia.

Sin embargo, aceptó que Veracruz tuvo que regresar ventiladores entregados anteriormente por el Instituto de Salud para el Bienestar (INSABI).  

MEDIDAS TARDÍAS Y POCO EFICIENTES 

Para elespecialista en Epidemiología Aplicada y académico de la Universidad Veracruzana (UV), Mauricio Fidel Mendoza González, las medidas establecidas por la autoridad para reducir los casos de contagio no lograron la eficacia requerida ante la falta de una visión integral que permitiera su implementación de manea conurbada, así como por la falta de supervisión adecuada.

Por ello, considera que aunque esta semana se haya emitido una Alerta Temprana para 12 municipios en los que se instalaron filtros sanitarios y se restringió la movilidad en sus centros, esto no será suficiente. 

“Ahora vemos ciudades ‘sitiadas’, o sea, están tapando muy tarde el pozo, como que debió haberse dado en una acción conjunta entre autoridades, instancias de salud y población para conducir esto”, advirtió. 

Por su parte, Alejandro Barrat dijo que estas medidas de semaforización no lograron su cometido porque una vez que Veracruz fue declarado en “color verde” la población creyó que era signo de que podía volver a su vida normal, lo que generó el relajamiento de las medidas preventivas de covid-19 y en consecuencia el incremento en los casos.

“No es una medida temprana, por el contrario, las medidas que se están tomando son extremadamente tardías; ya se sabía que la gente iba a reunirse en diciembre, era algo que todo el mundo podíamos ver, y desde ese momento se debieron tomar medidas extremas para evitar que la gente se movilizara y se reuniera y con ello evitar la cantidad de contagios que estamos viendo ahorita”.

PODRÍA TOMAR AÑOS LA VACUNACIÓN

El médico internista Alejandro Barrat Hernández consideró que la vacuna contra el covid-19 que ha comenzado a aplicarse a personal de salud en contacto con pacientes será “la solución absoluta”, pero únicamente hasta que haya logrado vacunar por lo menos al 70 por ciento de la población y que hayamos alcanzando la “inmunidad de rebaño”. 

Dijo que para ello las autoridades federales deben vacunar a la población a un ritmo de 100 mil dosis diarias, y aún así tardaría hasta dos años en lograr el objetivo; actualmente la aplicación es de apenas 4 mil dosis diarias, por lo cual la estimación no es alentadora. 

“La persona que ya se vacunó tiene que salir a exponerse a un montón de gente que no está vacunada y puede ser infectante; debe esperar entre tres y cuatro semanas a que empiece a generar respuesta inmunológica y aunque supongamos que ya la tiene va a poder contagiar a otras personas; si él está vacunado pero sus familiares no, puede contagiar (...) Si tenemos una tasa más baja como la que se lleva de 4 mil vacunas al día, por lo menos hasta la semana pasada, nos llevaría 56 años vacunar toda la población, sí es la solución total pero no de ahorita, no es realista el calendario, todavía falta mucho”. 

A ello se suma que entre la población hay incertidumbre ante los efectos que pueda tener la vacuna contra la enfermedad, pues para el académico Mauricio Fidel Mendoza González hay información contradictoria que podría desanimar a la población. 

Por ello, el llamado sigue siendo a evitar reuniones que no sean necesarias, permanecer encerrado en casa, lavarse las manos “de manera obsesiva”, usar bien el cubrebocas, además de usar protección para los ojos.