Elvira Gómez López, quien desde 2013 busca a dos hijos desaparecidos, fue privada de su libertad la noche de este 14 de enero. Integrantes de colectivos refirieron que la activista fue plagiada por al menos cuatro hombres. Los hechos ocurrieron en Tierra Blanca, en la Cuenca del Papaloapan de Veracruz.

De acuerdo con integrantes del colectivo Madres Luna, los hechos se registraron sobre las 21:00 horas. La víctima conducía una motocicleta en compañía de su hija cuando fue detenida y subida a bordo de una camioneta de vidrios polarizados. Compañeras de su agrupación refirieron que denunciarán la desaparición en la Fiscalía Regional de Cosamaloapan y comenzaron a difundir su fotografía en redes sociales. 

Gómez López busca a sus hijos, Juan de Dios y Rodrigo Gómez López, quienes presuntamente fueron secuestrados por policías el 19 de septiembre de 2013 en los límites de Veracruz y Oaxaca, en el municipio de Acatlán de Pérez Figueroa.

Elvira Gómez, junto a madres de distintos colectivos de búsqueda de la entidad, protestó este jueves frente al palacio de gobierno de Veracruz, en Xalapa, donde acusó retraso en investigaciones de parte de la Fiscalía General del Estado (FGE). 

“Se llevaron a Elvira unos hombres encapuchados (…) Iba con su hija en la moto y la tiraron. Yo hago responsable al gobierno si algo le pasa a Elvira, ya ven que hoy les estuvo gritando sus chingaderas”, dijo una integrante del colectivo Madres Luna.

Elvira advirtió sobre desapariciones en el gobierno de Javier Duarte 

En septiembre de 2013, Elvira Gómez señaló a Ángela Alonso Malpica y a su marido, Óscar Pulido, como los responsables de las desapariciones de sus hijos, de entonces 17 y 19 años de edad. “Todo el tiempo me dijeron que iban a desaparecer a mis chamacos. La última amenaza, la más fuerte, fue tres días antes de que los levantaran”, dijo en una entrevista la hoy desaparecida. 

Alonso Malpica se enfrascó en un problema con Elvira Gómez y otros integrantes de la Unión General Obrera Campesina y Popular (UGOCEP), a quienes acusó de invadir unos predios que aseguraba eran de su propiedad, ubicados en la colonia Lomas de Tierra Blanca. 

“Ya me había hostigado muchas veces para que me saliera de mi casa. Una vez me mandó a un tipo que le apodaban El Padrino, líder de los Zetas. A él lo conocíamos de vista y nos dijo que tuviéramos cuidado porque Ángela paga bien para que desaparezcan o maten al que sea”, dijo Elvira Gómez.  

El 19 de septiembre de 2013, Juan Gómez, el menor de los hijos de Elvira, avisó que iría a surtir su negocio de envases desechables al municipio de Córdoba. Avisó que lo acompañaría su hermano Rigo (Rodrigo). 

De acuerdo con la carpeta de investigación 1064/2013, los hermanos fueron vistos con vida por última vez en una parada de autobuses del municipio de Acatlán de Pérez Figueroa, donde visitarían a su padre, un trabajador de ese ayuntamiento. 

En 2015, Elvira recibió una llamada de un hombre que se presentó como expolicía estatal y le dijo que estaba oculto en Estados Unidos. 

“Yo levanté a sus hijos, señora. A mí me dieron la orden. Seguramente ya los mataron”. Y agregó que los hermanos estuvieron tres días en los separos de ese municipio y luego los sacaron para desaparecerlos. La orden, dijo el supuesto expolicía, fue del comandante Martín, alias “La Burra”. Es la última pista que Elvira tiene de “Rigo” y “Juanito”. 

Elvira Gómez fue de las primeras mujeres que acompañó a las familias de cinco jóvenes originarios de Playa Vicente que fueron privados de la libertad por policías estatales el 11 de enero de 2016, en Tierra Blanca. En ese municipio, precisamente, montaron un campamento en el Ministerio Público. 

Gómez López hizo lo impensable en aquellas fechas, cuando presuntos integrantes del crimen organizado, en contubernio con policías del estado, gobernaban la región. Ella clavó una lona a punta de pedradas en el muro del M.P. donde acusaba: “A mis hijos se los llevaron los estatales”.