Al padre Víctor era común verlo en la puerta lateral de la Catedral de Nuestra Señora de la Asunción, extendiendo la mano para saludar a la distancia a quien pasara por la calle Mario Molina, a veces lanzando un grito desde la iglesia para hacer notorio el entusiasmo de su saludo.

Su fallecimiento por las complicaciones que causó el covid-19 fue resentido entre los jarochos, feligreses y amigos suyos que enviaron condolencias a sus familiares a través de redes sociales al difundirse la noticia.

El párroco tenía arraigo entre la comunidad, originario del Puerto de Veracruz durante su formación y carrera sacerdotal mantuvo sus orígenes siempre presentes, afirman amigos suyos que lamentan su muerte.

Amigo de los veracruzanos, así era el padre Víctor

El obispo de Veracruz, Carlos Briseño Arch, dijo que la noticia sobre su muerte es un hecho que causó tristeza entre los feligreses católicos, así como entre la comunidad veracruzana, que lo reconocían por su cercanía y camaradería.

Sus cenizas fueron presentadas en el altar de la Catedral de Veracruz desde esta tarde y permanecerán hasta mañana 15 de enero, después de una misa que fue transmitida a través de Facebook debido a las restricciones por la pandemia de covid-19.

El padre Víctor era un sacerdote con arraigo en el puerto de Veracruz, de donde era originario y en donde hizo la mayor parte de su carrera eclesiástica.

Nació el 26 de diciembre de 1961 en la ciudad de Veracruz, asistió a la primaria Ignacio Zaragoza, ubicada en la colonia Ricardo Flores Magón de la zona centro de la ciudad y cursó estudios en la Secundaria Técnica 94.

Su formación sacerdotal inició en el Seminario Menor de San José en esta misma ciudad, mientras que proseguía sus estudios de bachillerato en el Instituto Adolfo López Mateos.

Posteriormente estudió en el Seminario Mayor de Veracruz, tomó los primeros cursos en teología y filosofía en Teziutlán, Puebla y finalmente en el Seminario de Xalapa.

Para el 19 de marzo de 1988, el padre Víctor se ordenó como sacerdote, designado entonces como vicario en la basílica de la Catedral de Cosamaloapan.

Pero su preparación continúo, ya que viajó a Italia para estudiar la licenciatura en Teología en la Pontificia Universidad de Roma.

Tras concluir su preparación regresa asignado como vicario en la parroquia del Carmen, en la colonia Ylang Ylang, de la ciudad de Boca del Río, después de eso prestó servicio como párroco de la iglesia de San Pedro en Costa de Oro.

Su arraigo entre la comunidad y preparación sirvieron para que fuera designado en el cargo de vicario judicial y desde el 2002 secretario canciller de la Diócesis de Veracruz, cargo en el que mantuvo siempre contacto directo con los obispos.

En el 2006 es designado en la Pastoral de Comunicación de la Diócesis de Veracruz, cargo que lo hace acreedor al titulo de vocero de la iglesia católica en esta demarcación.

El padre Víctor es descrito como una persona que admiraba el trabajo de los medios de comunicación y los comunicadores, es por eso por lo que para el 2016 decide estudiar el diplomado por el Instituto Tecnológico de Monterrey en Producción y Difusión Radiofónica.

El padre Víctor Díaz se encontraba hospitalizado en la Beneficencia Española desde principios de este año por contagiarse del coronavirus, tuvo que ser entubado debido a las complicaciones para respirar, sin embargo, perdió la batalla este jueves a las 7 de la mañana.